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Anestesia para aneurismas intracraneanos
Ateneo
Cuidados Perioperatorios y Anestesia para Aneurismas
Intracraneanos
Prof. Dr. E. Rubinstein (UCLA)
Primera
Parte
Preguntas del moderador: Prof. Agdo. Dr. J. Saralegui
I) Introducción
II) ¿Como debería ser el manejo hemodinámico
perioperatorio en pacientes con AIC?
III) ¿Cuando debe comenzar la monitorización
hemodinámica invasiva?
IV) ¿Deben los pacientes con HSA grado 0-2 recibir
sedación preoperatoria?
V) ¿Como deben realizarse la monitorización
y protección encefálicas intraoperatoria?
VI) ¿Que agentes anestésicos conviene
utilizar en pacientes con AIC?
VII) ¿Debe el paciente con AIC salir intubado
del block?
Segunda
Parte
Preguntas de los participantes
Primera Parte
I) Introducción (Dr. J. Saralegui)
Nuestro departamento (Departamento y Cátedra de Anestesiología
de la Facultad de Medicina) cuenta desde hace algunos años con protocolos
para la asistencia anestesiológica de pacientes con aneurismas intracraneanos
(AIC) y el propósito de esta instancia es la revisión y actualización
de los mismos en conjunto con el Prof. E. Rubinstein.
II) ¿Como debería ser el manejo hemodinámico
perioperatorio del paciente con AIC?
La primer pregunta que debemos plantearnos es cual es el nivel ideal
de presión arterial (PA) en cada paciente. Para esto deben conocerse
sus cifras habituales. Los pacientes con hemorragia subaracnoidea (HSA)
tienen hipertensión aunque no sean hipertensos. Si la cirugía
está retrasada desde el episodio de sangrado la presión "elevada"
podría prevenir la aparición o disminuir la incidencia de
vasoespasmo. Contra esta ventaja existe un aumento de la chance de resangrado.
El criterio que mantenemos nosotros es el de normotensión. Aunque
los criterios de normotensión son difíciles de establecer
en general se deberían evitar los valores por encima de 150/90 mmHg
y por debajo de 110/60 mmHg. El rango de presión arterial sistólica
de 130-150 mmHg sería lo ideal. En el momento de recibir al paciente
la terapia para mantenerlo en normotensión debe ser agresiva
y guiada con monitorización invasiva. Por lo tanto para debe colocarse
una vía arterial para medición contínua de la presión
arterial media (PAM) y una vía venosa central (VVC) para seguimiento
de la presión venosa central (PVC). La terapia deberá incluir
drogas endovenosas de acción rápida que puedan titularse
da acuerdo a la respuesta. Para el caso de la hipotensión deberá
hacerse una adecuada reposición de volúmen y utilizaremos
un agonista alfa como la fenilefrina. Para el manejo de la hipertensión
pueden utilizarse un alfa-beta-bloqueante como el labetalol o los beta-bloqueantes
selectivos metoprolol o esmolol que serían más adecuados
si el paciente está taquicárdico y tiene un volúmen
minuto elevado. Si estas drogas son ineficaces puede utilizarse nitroprusiato
de sodio. El manejo de esta droga debe hacerse por expertos y necesita
estrecho control ya que pueden producirse niveles de hipotensión
peligrosos. Además tiene un efecto vasodilatador cerebral que puede
ser perjudicial en este caso a causa del aumento del volúmen cerebral
que determina. Esto último es más acentuado con la nitroglicerina
por lo que debería ser la droga de última línea.
La hipertensión preoperatoria además de la repercusión
encefálica presenta la posibilidad de complicaciones cardiovasculares
como la aparición de insuficiencia cardíaca congestiva
que debe ser investigada y tratada a tiempo.
III) ¿Cuando debe comenzar la monitorización
hemodinámica invasiva?
La vía arterial para medición de PAM debe ser colocada
inmediatamente. No debe esperarse al momento de la cirugía
ya que es una maniobra sencilla que se puede realizar adecuadamente con
una anestesia local. En cuanto a la VVC se prefiere proceder con el paciente
anestesiado y por vía subclavia. El abordaje subclavio es porque
se evita el movimiento de la cabeza durante el procedimiento y también
el compromiso del retorno venoso de la circulación encefálica
que puede producir el abordaje yugular. Esto es válido para cualquier
cirugía endocraneana. Por último el confort para el paciente
es mejor con el abordaje subclavio ya que se encuentra fuera de la percepción
inmediata del paciente. La incidencia de neumotórax se minimiza
(incluso puediendo ser nula) con una técnica correcta. En caso de
que el paciente tenga una anatomía que sugiera dificultad para encontrar
la subclavia se puede utilizar un doppler para monitorizar la posición.
El equipo de 8 megaciclos tiene un alcance de 2 pulgadas. En caso de estar
frente a un paciente grande en el cual esta distancia no sea suficiente
se deberá utilizar un dopller de 4 megaciclos.
IV) ¿Deben los pacientes con HSA grado 0-2
recibir sedación preoperatoria?
La discusión se plantea para los pacientes grado 0-2 de la clasificación
de Hunt y Hess. Todos los pacientes de estos grupos deberían recibir
sedación en el preoperatorio inmediato. La droga de elección
es el midazolam en dosis de 1-3 mg, subhipnóticas y que no depriman
la ventilación. Es importante que el tiempo transcurrido en el área
antes de que se haya completado la inducción sea el menor posible,
tal vez menos de 5 minutos. Si no viene con monitorización invasiva
(PAM, VVC) ésta deberá completarse en los primeros 10 minutos
de anestesia. En el paciente hemodinámicamente inestable se justifica
la realización de una vía arterial previo a la inducción
pero no la VVC.
V)¿Como deben realizarse la monitorización
y protección encefálicas intraoperatoria?
Todos los pacientes deben operarse con monitorización encefálica.
Ésta consiste en potenciales evocados somatosensoriales en la zona
apropiada dependiendo de la localización del aneurisma por parte
del anestesista (2 canales) y del neurólogo (16 canales). Desde
el punto de vista anestesiológico se utiliza para anticipación
de protección cerebral. En practicamente el 80% de los pacientes
con aneurismas antes de la disección o el clampeo definitivo se
hace clampeo temporal. Aquí siempre debe hacerse protección
cerebral la cual puede llevarse a cabo con tiopental en dosis de supresión
de la descarga. El empleo de pentotal reduce las chances de poder salir
del block con el paciente vigil por lo que parece razonable evitarlo en
procedimientos que se presuponen sencillos y rápidos.
En cuanto a la protección encefálica con hipotermia la
experiencia indica que la reducción de la temperatura corporal en
1ºC es suficiente (34-35,5ºC). Cuando se utilizan grados mayores
de hipotermia (por debajo de 34ºC) es más difícil recalentar
al paciente y por lo tanto se hace más complicada la extubación
por anestesia residual y porque los "chuchos" agregan riesgo cardiovascular
por el consumo de oxígeno que suponen. La temperatura de 34ºC
se puede lograr dejando al paciente descubierto o con frazada de agua circulante
con agua fría a 4ºC. También se utiliza la manta de
aire con aire frío. En los casos de cirugía prolongada puede
recurrirse a mayores grado de hipotermia ya que rara vez se pretenderá
extubar al paciente al final.
En cuanto a la hipotensión controlada se ha dejado de utilizar
a causa de resultados adversos adjudicables a la isquemia cerebral. Actualmente
los neurocirujanos prefieren el clampeo temporario.
VI) ¿Que agentes anestésicos conviene
utilizar en el paciente con AIC?
No parece haber grandes diferencias en los resultados con diferentes
drogas mientras se logre el control de la PaCO2. En general
todos los pacientes reciben una dosis de narcótico de corta
duración (fentanyl) de acción previamente a la inducción
y luego se los mantiene con narcóticos bien por inyección
contínua o bien con repiques de dosis a intervalos fijos. Éstos
brindan analgesia que redunda en una mayor estabilidad hemodinámica.
La utilización del remifentanyl es ideal a causa de su corta duración
de acción que hace que el efecto desaparezca en minutos luego de
interrumpida la infusión. El empleo de protóxido y un agente
halogenado (cualquiera de ellos) en dosis bajas (halotano 1%, sevofluorano
1%, isofluorano 0,4%) complementan la anestesia y permiten reducir las
dosis de narcóticos. La combinación con hipnóticos
intravenosos como el propofol en vez de agentes inhalatorios también
da buenos resultados pero tiene mayor costo.
En los pacientes con aneurisma que tienen vasoespasmo no se hiperventila
en forma tan agresiva. La presión arterial de CO2 no
debería ser menor a 32-34 mmHg. Esto puede determinar que se requiera
más manitol o furosemide para reducir el edema cerebral, incluso
puede requerirse la colocación de un drenaje espinal.
VII) ¿Debe el paciente con AIC salir intubado
del block?
La mayoría de los pacientes salen del block despiertos y extubados.
La excepción la constituyen aquellos que recibieron altas dosis
de tiopental y el electroencefalograma muestra que aún están
en un plano anestésico profundo. A éstos se los lleva intubados
a la sala de recuperación hasta que pase el efecto del hipnótico.
Se puede hacer una sedación suave para que toleren el tubo endotraqueal
siempre y cuando no determine hipoventilación.
Segunda Parte
Prof. Dr. Wilson (Neurocirugía): -Muchas veces nos encontramos
que el cerebro no está en buenas condiciones de operabilidad a causa
del edema. Las medidas que se nombraron son útiles e insistimos
en que se tomen siempre en cuenta. Sin embargo otras veces esta terapéutica
no es suficiente. Cual es la cuasa y cual debería ser la conducta
a seguir?.
- Creemos que tiene que ver con el manejo
preoperatorio inmediato. El paciente que no está monitorizado y
con tratamiento agresivo es el que puede presentarse en esta situación.
En nuestra experiencia no hemos tenido pacientes en los cuales un edema
o volúmen cerebral excesivo hayan hecho imposible o dificultosa
la cirugía y pensamos que es debido a nuestra pauta de manejo preoperatorio.
El otro paciente que está en riesgo es el que estuvo hipoventilando
a causa de la sedación que pudo instaurarse en el preoperatorio.
La preparación debe ser rápida y también la instalación
de la hipotermia
- Prof. Dr. Wilson: -¿Como debería salir el paciente que
no recibió proteccion encefálica y en el que se pudo realizar
exitosamente el procedimiento?
- Los pacientes con aneurismas "´faciles"
deben salir despiertos y extubados de la sala de operaciones. Se debe dar
un curso tal a la anestesia de modo que al final de la cirugía el
paciente despierte.
Prof. Dr. Wilson: -Que puede decirnos acerca de la conducta de mantener
la menor hidratación posible con vistas a identificar en el postoperatorio
una situación con diuresis alta sin plantear innecesariamente alteraciones
de la acción de la hormona antidiurética?
-Es un problema muy interesante. En los pacientes con riesgo de desarrollar
vasoespasmo la recomendación para el manejo postoperatorio es mantener
la PVC alta para que el volumen minuto sea elevado y no haya que usar vasoconstrictores
o inotrópicos como la dopamina o la dobutamina para mantener la
presión arterial en rangos aceptables. Si el paciente va a tener
protección cerebral con tiopental, etomidato o propofol, es imperativo
que la PVC sea alta de lo contrario tendremos un descenso de la presión
arterial muy negativo para el cerebro y por este motivo la hidratación
ha de ser muy agresiva. Cuando se utilizan osmóticos y diruéticos
conjuntamente con un gran aporte de volúmen obviamente el volúmen
urinario también será elevado del orden de 4 o 5 litros día.
El diagnóstico diferencial con diabetes insípida no es trivial
y la diferenciación se sustenta sobre la calidad de los cuidados
intensivos en cuanto a los aportes y egresos, el chequeo de la osmolaridad
del plasma y de la orina va a estar alterado cuando se.utilizó
mantiol al menos por 24 horas. Es muy importante tener al paciente hidratado.
En términos sencillos el volúmen de orina debería
estar remplazado por volúmen de reposición. Esto evita además
complicaciones cardiovasculares.
Dr. Marx (Ex Prof. de Anestesiología): -En nuestra experiencia
es frecuente que no sea posible despertar al enfermo al final de la cirugía
sobre todo cuando ésta es larga y el paciente tiene que pasar
intubado a sala de recuperación por un período variable de
tiempo. A que le adjudica esta eventualidad y cual es su experiencia al
respecto?.
-Nosotros no tenemos ese problema, no sabría decirle porqué
se presenta esa eventualidad con sus pacientes. Antes de utilizar monitorización
electroencefalográfica (probablemente teníamos algunos pacientes
con isquemia encefálica) tampoco lo tuvimos. Actualmente la estrategia
en cirugías largas que es donde se puede presentar ese problema
es convertir la anestesia en una anestesia para cirugía del día
en la última hora de intervención pasando a fármacos
con rápida recuperación como el propofol o bien inhalatroios
sevofluorano o desfluorano e interrumpiendo todo el resto de la medicación
(narcóticos) o lidocaína 2-4 mg/kg/hora. Porsupuesto que
otra posibilidad es utilizar estas drogas durante toda la intervención.
En general es más caro pero hay que considerar los costos y la eficiencia.
Por ejemplo el desfluorano es más caro que el isofluorano pero si
el flujo total es bajo (1l/min O2: NO2) el costo
total es similar o menor que el isofluorano a 3l/min. Con el sevofluorano
existe el problema de la formación del compuesto A que requiere
un flujo mínimo de 2l y esto limita el ahorro. Los bajos flujos
también minimizan la polución de la sala.
Dr. Riva (Anestesiología): -¿Que consideraciones le merece
el despertar de un enfermo en el cual se realizó hipotermia?.
El paciente tiene que estar normotérmico o con una hipotermia
legera por lo que debemos usar toda la tecnología posible para calentarlo:
manta de agua circulante (agua a 39ºC) o de aire caliente (se la pone
al máximo). Otras técnicas disponibles que todavía
no utilizamos son la irrigación gátrica con sonda de doble
luz que utilizan ya en Dinamarca pero aún no está aprobada
por la FDA y recirculación de solución caliente por la vejiga
que no supone más maniobras invasivas ya que siempre se monitoriza
la diuresis y por lo tanto están sondados. Estas técnicas
permiten mayor velocidad de intercambio de calor, ya que las técnicas
que utilizan la piel son lentas a causa de la ineficiencia del flujo cutáneo.
En los pacientes obesos el intercambio de calor es todavía más
lenta.
Prof Agdo. Dr. Katzentein (Anestesiología): -¿Que
tipo de soluciones hidroelectrolíticas utilizan en su centro para
la reposición de estos pacientes?
-Los primeros dos litros se trata de soluciones fisiológicas
(suero fisiológico). Luego utilizamos Ringer y en las cirugías
largas o cuando tenemos déficit de volúmen intravascular
un expansor como el hidroxietilstarch que hace que el volúmen central
se mantenga durante más tiempo (no más de 1 litro). El manejo
de fluidos es el mismo tanto para la neurocirugía vascular o tumoral
excepto cuando vamos a utilizar barbitúricos que tratamos de mantener
elevada la PVC (como mínimo 10 cm de agua).
Profa. Agda. Dra. Negrotto (Neurocirugía) -En el estado del cerebro
(concretamente en el desarrollo de edema) influye el lapso de tiempo transcurrido
entre el sangrado y la coordinación de la cirugía?
- Nosotros hacemos cirugía temprana. Tan pronto se hace diagnóstico
en la sala de urgencias se coordina para el mismo día o si no hay
disponibilidad para primera hora del día siguiente. La ventaja que
vemos es que los problemas no ocurren. El paciente de riesgo con respecto
a esto es el que no fué bien manejado desde el inicio. En nuestro
centro somos agresivos con el tratamiento y utilizamos manitol tempranamente,
hiperventilación, etc.. Cuando la TAC de cráneo muestra la
presencia de edema se pone sistemáticamente el drenaje espinal por
si se requiere desgravitar el LCR por esta vía. Cuando se usa drenaje
espinal en los aneurismas se usa únicamente durante la cirugía
y luego se remueve por el riesgo de que quede la válvula abierta
accidental y el paciente se enclave.
Dra. Negrotto: -Tenemos problemas para ponernos de acuerdo con el manejo
preoperatorio de la hipertensión en estos pacientes. Nuestros anestesistas
insisten en llegar en normotensión a la cirugía. Incluso
debido al estado hipertensivo hemos suspendido coordinaciones. ¿Que
conducta sugiere Ud?
-A los pacientes jóvenes no hipertensos neurológicamente
intactos se les debe bajar la presión con labetalol o metoprolol
a niveles cercanos a 120 mmHg (tal vez estemos tratando un número).
Nosotros no suspendemos cirugías por estados hipertensivos, incluso
operamos pacientes con más de 200 mmHg de sistólica. Justamente
esos niveles de PA son un buen motivo para ir a la cirugía en forma
inmediata por el inminente riesgo de resangrado. La HSA trae problemas
de control simpático y cuanto antes se drene el sangrado antes se
ajustará el descontrol hemodinámico.
Prof Agdo. Biestro (CTI): ¿En su servicio se operan las hemorragias
grado 4 y 5 en forma precoz?
- En nuestro servicio se opera todo paciente que haya sangrado incluso
cuando la probabilidad de una recuperación sea discutible excepto
que ésta probabilidad sea 0. Esto depende del balance lesional que
resulte de la TAC de cráneo.
Prof Agdo. Biestro: ¿Utilizan control de PIC en forma rutinaria?
- Si, prácticamente en todos los pacientes
Prof. Agdo. Negrotto: ¿La protección cerebral se hace
únicamente ante el clipado transitorio o de forma rutinaria?
- Solamente en anticipación del clipado transitorio. Se supone
que no hay peligro desde el punto de vista vascular fuera de esta situación.
Es obvio en estos casos que el monitoreo electrofisiológico también
es importante. Los potenciales evocados se mantienen incluso en la hipotermia
aunque sean voltajes más bajos. Es especialmente importante controlar
el lado sano.
Dra. Lauber (Anestesiología): -¿Que dosis de barbitúricos
resultan habitualmetne en protección encefálica efectiva
de acuerdo al electroencefálograma?
Con tiopental la dosis de supresión habitualmente se sitúa
en 1,5 veces la dosis de inducción. Si requirió 300 mg en
la inducción será alrededor de 450 mg. Tan pronto se hace
esta dosis se supenden los narcóticos y los inhalatorios ya que
se alcanzan niveles de anestesia extremadamente profundos. Frecuentemente
aumenta la frecuencia cardíaca, baja la presión arterial
por lo que debe aumentarse el volúmen central. El mantenimiento
se hace con 1g/hora. En el paciente con cardiopatía isquémica
se prefiere el etomidato siempre que la protección cerebral sea
por un tiempo menor de 2 horas a cuasa de la hiperosmolaridad y la acidosis
que produce el vehículo de éste.
Dra. Lauber: -¿Hasta cuanto tiempo han mantenido un clampeo transitorio?.
Normalmente es por 5 o 10 minutos. No hemos sobrepasado las 2 horas
en casos complicados pero se realiza declampeando cada 30 mintuos.
Prof. Agdo Dr. J. Saralegui (Anestesiología): Gracias por su
tiempo, hay algo más que quierea transmitir a los participantes?
- Quiero insistir que estos pacientes aunque jóvenes y sin historia
de enfermedad cardíaca, por el sangrado, la hipertensión,
y la activación simpática selectiva pueden presentar una
insuficiencia cardíaca real con edema agudo de pulmón en
el intraoperatorio o el postoperatorio inmediato. Si hay dudas deberá
medirse la presión pulmonar, muchas veces ésta es la causa
de la inestabilidad hemodinámica inexplicada.