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INFECCIONES RESPIRATORIAS AGUDAS PEDIATRICAS
ANESTESIA EN LA CIRUGÍA TRAUMATOLOGICA
DE
URGENCIA EN NIÑOS CON INFECCIÓN
RESPIRATORIA AGUDA
Dras M. Vega y A. Samaniego
Introducción
Fisiopatología
Consideraciones
Anestésicas
Cuidados Postoperatorios
Referencias Bibliografías
Introducción
Las infecciones de las vías respiratorias superiores causadas
por virus son comunes en toda la población, pero particularmente
frecuentes en la población pediátrica. En un estudio de Tait.AS,
Knight R. (2) y con el objeto de diferenciar IRA de rinitis alérgica
y/o vasomotora, los pacientes fueron asignados al grupo de IRA si presentaban
por lo menos 2 de los siguientes síntomas.
-
Dolor laríngeo o faríngeo
-
Irritación faríngea
-
Malestar
-
Estornudos
-
Rinorrea
-
Congestión
-
Tos no productiva
-
Fiebre
-
Laringitis
Un niño normal puede sufrir cada año en promedio tres a ocho
infecciones de ese tipo y alguna de ellas coincidir con una cirugía
traumatológica de urgencia en la que diferir la cirugía puede
determinar alteraciones funcionales en el miembro traumatizado..
Anteriormente una práctica anestésica común era
cancelar una cirugía planeada en niños que tenían
o habían tenido recientemente una IRA. Esto se basaba en el conocimiento
de que en estas condiciones aumentan los riesgos de complicaciones postoperatorias
respiratorias. Sin embargo, teniendo en cuenta la frecuencia con que estos
niños presentan IRA, el escaso período asintomático
anual que tendrían, el estrés sico-físico para el
paciente y su familia y el uso ineficaz del anestesista, del cirujano y
de la institución médica; es que debemos ajustar la indicación
de posponer o no la cirugía..
FISIOPATOLOGIA
Desde el punto de vista fisiopatológico se puede ver anormalidades
que se dividen en dos categorías: las de la porción periférica
de las vías respiratorias y la hiperreactividad de estos conductos.
Cambios en las vías aéreas periféricas:
Incluyen entre otros: deterioro en la capacidad de difusión,
aumento de los volúmenes de cierre. Estos cambios y en particular
este último predisponen al paciente a cortocircuitos intrapulmonares
e hipoxemia.
El aumento del volumen de cierre que es consecuencia de la IRA, en combinación
con la merma de la capacidad residual funcional (CRF) que normalmente se
produce con la anestesia general se suman y alcanzan un peligro notable
de producir hipoxemia.
Los efectos de la anestesia sobre en la distribución de la ventilación,
el riego sanguíneo, cortocircuitos y CRF se han estudiado en corderos
anestesiados infectados con el virus de parainfluenza. (3) La magnitud
de la hipoxemia era mayor de lo esperado con base en la magnitud del cortocircuito
intrapulmonar medido. Concluyeron que la hipoxemia demasiado intensa se
debía a una mayor captación de oxígeno por el pulmón,
quizá consecuencia de la respuesta inflamatoria causada por infección
viral aguda.
Se desconocen los mecanismos exactos pero esos datos son compatibles
con la observación clínica frecuente de que en pacientes
con IRA viral reciente, aumenta el peligro de hipoxemia perioperatoria.
Hiperreactividad de las vías respiratorias
Es sabido que individuos previamente sanos sin neumopatía
previa pueden mostrar hiperreactividad temporal de vías respiratorias
incluso seis semanas después de una infección viral en esas
vías.
Durante las infecciones virales se liberan innumerables mediadores inmunológicos
e inflamatorios, como histamina, bradiquinina y leucotrienos, y pueden
ocasionar bronconstricción.
La demostración de que la atropina puede bloquear la hiperreactividad
de vías respiratorias en seres humanos con infecciones virales sugiere
la participación definitiva de los reflejos vagales en la patogenia
del cuadro.
La identificación de los subtipos de receptores muscarínicos
diferentes desde el punto de vista estructural y funcional ha ampliado
los conocimientos de la hiperreactividad de las vías respiratorias
inducidas por virus. La pérdida de los receptores M2 inhibidores
de la broncoconstricción puede ser consecuencia de mediadores liberados
por células de inflamación o lesión de los receptores
directamente por el virus.
Las infecciones virales pueden intensificar la constricción de
músculo liso de vías respiratorias en reacción a las
taquiquininas. , éstas son una familia de neuropéptidos sensitivos
que están en las fibras C aferentes vagales en las vías respiratorias.
La potenciación de la respuesta inducida por el virus a las taquiquininas
está dada por la pérdida de la enzima endopeptidasa neutra
que está normalmente presente en la vía aérea. Esta
enzima degrada las taquiquininas a metabolitos inactivos.
La infección viral puede disminuir 50% la actividad de la endopeptidasa
neutra de la vía aérea y potenciar el efecto broncoconstrictor
de las taquiquininas en la misma magnitud. Tanto la liberación de
las taquiquininas como los receptores del músculo liso de ellas
parecen ser normales. (7).
Las infecciones virales también producen debilidad muscular respiratoria
y podrían alterar las características y el volumen de las
vías respiratorias. (1).
La hiperreactividad de las vías aéreas puede durar hasta
6 semanas del episodio agudo (2) Los cambios espirométricos que
también se mantienen por 6 semanas se caracterizan por
-
disminución de la capacidad vital funcional
-
disminución del flujo en todos los volúmenes pulmonares
-
aumento del volumen de cierre
CONSIDERACIONES ANESTESICAS
Riesgos perioperatorios
La IRA en niños se asocia con:
-
Espasmos laríngeos
-
Broncospasmo
-
Hipoxemia
-
Atelectasias. (1)(2)(4)
En pacientes intubados, la IRA también aumenta la posibilidad de
que se obstruya en el transoperatorio la sonda orotraqueal por secreciones.
En tres estudios prospectivos, los niños con antecedentes de IRA
reciente o actual tuvieron un riesgo 10 veces mayor de presentar broncospasmo
o laringospasmo, (4) complicaciones potencialmente graves que se han relacionado
con mortalidad perioperatoria.
En estudios realizados por Cohen y col. (4) comprobaron que:
-
La IRA y la anestesia general sin intubación orotraqueal (IOT) aumentan
8,94 veces las probabilidades de eventos respiratorios adversos que niños
sin IRA y sin IOT.
-
Sin IRA y sin IOT el riesgo de eventos respiratorios es de 5,21 veces mayor
que en niños sin IRA y sin IOT.
-
Con IRA y con IOT el riesgo de eventos adversos respiratorios fue 11 veces
mayor.
Varios estudios corroboran la mayor incidencia de hipoxemia perioperatoria
en personas con IRA. De Soto y col. estudiaron de manera prospectiva a
50 niños (25 con IRA y 25 sin ella) a quienes se haría anestesia
general, e identificaron un riesgo mayor de hipoxemia postoperatoria que
fue estadísticamente significativo, en el grupo infectado.(5) Kinouchi
y col. en un estudio prospectivo en 130 niños, demostraron que el
período de apnea necesario para que disminuyera a 95% la saturación
de hemoglobina después de ventilación con oxígeno
al 100% fue 30% menor en niños con IRA(6)..
Mc Gill et al y De Soto et al realizaron estudios prospectivos de miringotomía
y timpanotomía bajo anestesia general en niños con y sin
IRA. No se encontraron diferencias en las complicaciones. Sin embargo ninguno
de esos pacientes fue intubado y la IOT aparece como el principal factor
de riesgo de precipitar broncospasmo en ambos estudios. (7)
En IRA (comparado con 26 de los contraste en un estudio prospectivo
de 93 lactantes y 295 niños (la mayoría fueron intubados)
encontraron un alarmante aumento de complicaciones en aquellos con síntomas
de IRA. Se definió como incidente crítico aquel que causó
o pudo haber resultado en morbi-mortalidad y se vió que estos incidentes
ocurrieron en 71% de los lactantes con IRA (comparado con 26%de los lactantes
asintomáticos) y en 30% de los niños con IRA (comparado con
12 % del control). (7)
La mayoría de las pruebas sugieren que la infección viral
reciente constituye un factor de riesgo de complicaciones respiratorias
especialmente cuando se requiere intubación orotraqueal. Además
en niños con enfermedad reactiva subyacente de vías respiratorias,
la IRA reciente aumenta la frecuencia y empeora la gravedad del broncospasmo,
que es una complicación transoperatoria temible de la anestesia.
Por todo lo analizado, y focalizando el tema hacia la cirugía
traumatológica de urgencia, es necesario conocer algunos aspectos
como:
¿cuál es el tiempo que se puede diferir una intervención
quirúrgica sin que ello implique el compromiso funcional o en último
término estético para el niño?
Se acepta que la cirugía traumatológica de urgencia no
puede ser diferida por más de 24 a 48 hs. (ejemplo: maniobras de
reducción de fracturas o cirugías de fijación de fracturas
supracondíleas de codo).
Teniendo en cuenta este concepto se deberá considerar las características
de la IRA.
Los pacientes con manifestaciones generales, como fiebre superior a
38.5ºC, secreción nasal purulenta o síntomas de vías
respiratorias bajas (tos productiva, crepitaciones, datos positivos en
la radiografía de tórax), tienen un mayor peligro de complicaciones
operatorias. Por este motivo la cirugía deberá ser diferida
hasta la curación sabiendo que se aconseja un período de
cuatro a seis semanas luego de la resolución de los síntomas.
Por la razón señalada en estos pacientes conviene diferir
cuatro a seis semanas método quirúrgico después que
han mostrado resolución los síntomas y también la
hiperreactividad de vías respiratorias.
En niños con síntomas de IRA leve, es posible llevar adelante
la cirugía con mínimo riesgo precedida de un intenso tratamiento
de los síntomas inclusive el broncoespasmo de manera de no diferir
la oportunidad quirúrgica. Estos pacientes pueden ser operados con
mínimo riesgo adicional mediante la aplicación de anestesia
regional o general sin sonda orotraqueal.
Se deberán elegir los agentes de tipo general más adecuados
par disminuir al mínimo la reactividad de las vías aéreas.
Algunos autores prefieren un agente inhalatorio, hasta llegar a un plano
profundo, que bloquee los receptores de irritación de las vías
aéreas y produzca dilatación directa de los bronquios. La
profundidad de la anestesia es particularmente importante durante la colocación
y extracción de la sonda orotraqueal(sot). -(1).
Es necesaria la monitorización de la saturometría
de pulso en el intra y postoperatorio, teniendo en cuenta las alteraciones
de la misma que se pueden producir.
El uso de anticolinérgicos (antagonistas de los receptores muscarínicos)
antes de la IOT puede interrumpir el arco reflejo e impedir la broncoconstricción
mediada por nervio vago. De todas formas está discutido el uso rutinario
de atropina sistémica en todos los pacientes en que se va a realizar
instrumentación en vías respiratorias. (1).
El uso de glucocorticoides puede mejorar la hiperreactividad inducida
por taquiquinina que se observa después de infección respiratoria
viral.
Entre los futuros progresos podría estar la síntesis de
medicamentos antivirales más eficaces, a pesar que las evidencias
existentes basadas en la experiencia con Amantadina para infección
por Influenza sugieren que mientras el curso de la enfermedad puede ser
acortado y la intensidad disminuida, el grado y la intensidad de la hiperreactividad
de la vía aérea no se alteran. (1) (7).
En cuanto a los anticolinérgicos ninguno de los actuales es selectivo,
eso implica que al mismo tiempo que se oponen al efecto sobre el músculo
liso de la acetilcolina, (bloqueo de receptores M3), aumentan la liberación
de acetilcolina desde el nervio vago(bloqueo de receptores M2, al inhibir
el mecanismo feed-back). El prototipo de antagonista selectivo M3 es el
hexahydrosildifenidol, este y su análogo no han sido probados en
humanos.
CUIDADOS POSTOPERATORIOS
Es importante detectar rápidamente cualquier tipo de complicaciones
pulmonares.
La exploración física constante y las radiografías
de tórax ayudarán a detectarlas:
-
Laringoespasmo con posterior edema agudo de pulmón
-
Broncospasmo
-
Estridor post intubación
-
Atelectasias
-
Neumonia
-
Hemorragias de las vías aéreas
-
Sepsis
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
-
Lynn D. Martin, MD,Faap. Consecuencias de las infecciones respiratorias
de vías respiratorias en la anestesia. Clínicas de Norteamérica.1/1994.
Pp143 154.
-
Dr.Miguel Angel Paladino. Dr.Pablo Mauricio Ingelmo. Infecciones respiratorias
altas. Temas de Anestesia Pediátrica. Volumen I pp 201-206.
-
Dueck R, Prutow R, Richman D. Effect of parainfluenza infection on gas
exchance and FRC response to anaesthesia in sheep. Anaesthesiology 74:1044,
1991.
-
Cohen, Marsha M.,MD, MHSc, FrCCPC, Cameron, Cal B.,et aal. Should you cancel
the operation when a child has a upper respiratory tract infection? Anaesthesia-Analgesia.
March 1991. Volume73. Number 3.
-
Desoto H, Patel RI, Soliman IE, et al. Changes in oxigen saturation following
general anaesthesia in children with upper respiratory infection signs
and symptoms undergoing otolaryngeal procedures. Anaesthesiology 68: 276,1988.
-
Kinouchi K, Tanigami H, Taashiro C. Et al. Duration of apnea in aesthetized
infants and children required for desaturation of hemoglobin to 95%. The
influence of upper respiratory infection. Anaesthesiology 58.209,1983.
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Jacoby,David,B,MD; Hirshman,Carol,MD. General anaesthesia in patients with
viral respiratory infections: an unsound sleep?. Anaesthesiology June 1991.
Volume 74 Number 6.