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ATENEO 3 DE JUNIO DE 2000
ATENEO 3 DE JUNIO DE 2000
Dras. Tourreilles, S; De
Larrobla, M; López, A
HISTORIA CLINICA
S.D. C.I. 3678765-8
25 años
Peso 68 kg (término) Talla 1,56 m
Paciente de sexo femenino, con AP de
nefropatía crónica por reflujo vésico- ureteral, en plan de
hemodiálisis desde los 16 años. En 1997 recibe transplante de
riñón de donante cadavérico, con buena compatibilidad
complicado con insuficiencia renal de inicio y un episodio de
rechazo agudo. Hipertensión arterial desde el transplante que
requirió tratamiento con dieta hiposódica y atenolol.
Serología positiva para HVC. resto de marcadores virales
negativos.
Ingresa el 05/04/00 cursando embarazo tratada
desde el inicio del mismo con alfa metil dopa por hipertensión
de hasta 160/110 mmHg, edemas de MMII y manos, sin disminución
de la diuresis. Albuminurias reiteradas de hasta 2,5 g/l en 24 hs
y más de 1g/l aislada. Función renal conservada: creatinina
1,35; urea 0,43; K 4,5. Ecodoppler mostró resistencias
placentarias y fetales aumentadas con relación arteria cerebral
media/ arteria umbilical = 1.
El 08/05/00 (con 37 semanas de gestación) se
desencadena trabajo de parto y se decide realización de cesárea
de urgencia debido a la implantación pelviana del transplante.
Medicación que recibe al momento de la
intervención:
- ciclosporina
- cellcept (micofenolato mofetilo)
- prednisona
- alfa metil dopa
- hierro
Se realizó AGB con inducción en secuencia
rápida, analgesia con fentanyl (luego del clampeo del cordón) y
relajación muscular con atracurio, sin incidentes anestésicos.
RN vivo, vigoroso, Apgar 8/9, peso: 2770g, talla: 49 cm.
Del postoperatorio se destaca: buena
evolución, Hb 8,1; Hto 26%, VCM 97 , PLQ 94.000.
Presentada en ateneo con el objetivo de
discutir aspectos perioperatorios y manejo anestésico.
Participación de la Cátedra de Nefrología:
Prof. Dr. F. González, Dr. S. Orihuela.
El surgimiento de nuevos centros de
transplante, con el perfeccionamiento de técnicas quirúrgicas,
de los cuidados postoperatorios de soporte , los avances en la
terapìa inmunosupresora, así como la difusión pública de la
necesidad de donar órganos, han determinado que cada vez sea
mayor el número de pacientes previamente transplantados que se
someten a cirugía vinculada o no al transplante.(1)
El transplante renal es el que más
frecuentemente se realiza, asociado a una mayor supervivencia que
ha ido en aumento con el uso de bajas dosis de corticoides. Cada
vez se transplantan más pacientes y se amplía el espectro de
las características de receptor (edad y patología médica
asociada).(1)
Consideraciones generales
Infección: es un elemento muy importante a tener en
cuenta para todos los pacientes transplantados, ya que es la
principal causa de mortalidad. En efecto, se trata de pacientes
inmunodeprimidos, en los que son frecuentes las infecciones por
gérmenes oportunistas y que se pueden presentar bajo forma de
neumopatía aguda, afectación del SNC, septicemia. Los agentes
más comúnmente involucrados son: citomegalovirus, herpes
simple, pneumocistis carinii, cándida albicans, siendo el origen
más frecuente el tracto urinario inferior.
Disminución de la función renal: todos estos
pacientes presentan una disminución de al menos un 20% de la
función renal, hecho que se puede atribuir a rechazo crónico
y/o nefrotoxicidad por inmunosupresores (ciclosporina).
HTA: 50% de los pacientes la desarrollan en el primer
año que sigue al transplante y a los 5 años se presenta en el
100% de los casos. Las causas son:
- nefrotoxicidad por ciclosporina
- enfermedad de base del paciente ( diabetes, HTA previa)
- estenosis de la arteria renal en el episodio de rechazo de
injerto
- corticoterapia
El desarrollo de dislipemia debido a la terapia
inmunosupresora y la alta frecuencia de diabetes que se presentan
determinan la gran prevalencia de enfermedad cardiovascular en
estos pacientes, causa mayor de morbimortalidad.
Consideraciones anestésicas
Del manejo preoperatorio se destaca la importancia de valorar
la función del órgano transplantado así como también la de
otros órganos que pudieran estar comprometidos por el
transplante y/o por la terapìa inmunosupresora (funcional y
enzimograma hepático).(1)
De la historia clínica interesa sobretodo la historia previa
a la disfunción del órgano transplantado, la progresión de
dicha disfunción y la evolución del injerto ( existencia de
episodios de falla y/o rechazo).
Paraclínica: rutinas habituales, serología para hepatitis
B,C, HIV, específica del órgano comprometido, encuesta
bacterilógica descartando la presencia de infección.
Se destaca además la importancia de mantener la terapia
inmunosupresora durante todo el período perioperatorio
(dosificación y cambio de vía de administración de los
fármacos).(1)
Con respecto a la técnica anestésica se han realizado
anestesia general,anestesia regional y bloqueos. Todas han sido
utilizadas satisfactoriamente y ninguna ha demostrado ser
superior.(1)
Se debe tener especial cuidado en la manipulación del
paciente debido al riesgo de infección. En tal sentido, se
recomienda la IOT a la INT ( ya que evita el arrastre de
gérmenes de la nasofaringe),el uso de ATB profilácticos y la
realización de maniobras en estrictas condiciones de asepsia.(1)
La insuficiencia renal crónica cursa con anovulación ,
irregularidades menstruales y amenorrea. Este patrón menstrual
anormal en conjunto con la uremia dan como resultado supresión
hipotalámica e hipogonadismo hipogonadotrófico, cuando la
depuración de creatinina disminuye en un 50%. Después de un
transplante renal exitoso la restitución de un estado hormonal
adecuado permite que la función ováriva retorne a la normalidad
con lo que la fertilidad mejora notablemente haciendo posible un
embarazo.(2)
Los riesgos maternos en estas pacientes incluyen: una
incidencia elevada de preeclampsia, parto de pretérmino, ruptura
prematura de membranas, disminución del número de partos
espontáneos y aumento de la tasa de cesáreas. Hay un aumento de
la incidencia de recién nacidos de pretérmino y bajo peso al
nacer. El retardo de crecimiento intrauterino es probablemente
secundario a una función renal reducida, a la presencia de HTA y
a la administración de fármacos inmunosupresores.(2)
De estas consideraciones realizadas surge el hecho de que nos
estamos enfrentando a pacientes nuevas que requieren un manejo
multidisciplinario, con un estrecho contacto con el centro donde
se realizó el transplante y donde la participación de
nefrólogos, obstetras, perinatólogos y anestesiológos se
impone.
Bibliografía
(1) Michael D. Sharpe . Anesthesic Considerations for the
Previously Transplanted Patient. In: Jonathan Benumof.
Anesthesiology Clinics of North America.December 1994, Vol.12,
827-43.
(2) Toledano, R y col: Morbimortalidad materna y perinatal en
pacientes embarazadas con transplante renal. Ginec. Obst. Mex.
1999; 67: 516