República Oriental del Uruguay   Hospital de Clínicas   Departamento y Cátedra de Anestesiología
Hospital de Clínicas "Dr. Manuel Quintela"
Facultad de Medicina - Universidad de la República
  Facultad de medicina   Cátedra de Anestesiología  

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MONOGRAFIA1

UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA

FACULTAD DE MEDICINA

ESCUELA DE GRADUADOS

CATEDRA DE ANESTESIOLOGIA

ANESTESIA CAUDAL EN PEDIATRIA

MONOGRAFIA DE TERCER AÑO*

DRA. DOLIS RIVOIR

Julio de 1998


INDICE:

- INTRODUCCION

- INDICACIONES

- CONTRAINDICACIONES

- VENTAJAS Y DESVENTAJAS

- ANATOMIA

- MATERIALES

- TÉCNICA

- ANESTÉSICOS LOCALES

- NARCOTICOS EPIDURALES

- ELECCION DEL FARMACO Y DOSIS

- COMPLICACIONES

- CASOS CLINICOS

- BIBLIOGRAFIA


 INTRODUCCION

  • El dolor postoperatorio, es una de las consecuencia más deletéreas de la intervención quirúrgica, y es frecuentemente ignorado en el niño.

    Varias circunstancias han contribuido a ello, en primer lugar la existencia de falsas creencias como las que afirman que el sistema central del niño es inmaduro para sentir dolor, que el niño no recuerda el dolor, la conveniencia de que exista dolor para evitar posibles complicaciones potenciales como la depresión respiratoria y apnea postquirúrgica o que los opiáceos producen frecuente adicción en niños, y en segundo lugar la dificultad de adaptar los diferentes métodos de medida de función del nivel de desarrollo infantil.(1)

    El objetivo seguido al realizar un bloqueo caudal es obtener analgesia postoperatoria óptima, siendo éste su principal uso.

    La anestesia caudal en pediatría no se impone como una alternativa de la anestesia general, si no como una combinación de la misma, de tal modo se debe considerar como otro componente más del acto anestésico.

    Es una técnica fiable y eficaz, cuyo porcentaje de fracaso es bajo. Es la técnica de abordaje del espacio epidural que presenta menor riesgo de error técnico y las complicaciones son raras y menores, cuando ocurren son en general en sala de operaciones y pueden ser manejadas adecuadamente en manos de un anestesista experimentado. En un estudio prospectivo realizado, se concluyó que las complicaciones eran raras, principalmente menores, que no producían secuelas ni problemas legales, además que la mitad de estas complicaciones podían ser evitadas usando equipo adecuado. (2)

    El bloqueo epidural caudal constituye una de las técnicas de anestesia regional más usadas en cirugía ambulatoria en niños, a nivel infraumbilical.(3)(4)

    la primera descripción de la utilización del espacio caudal (extradural) para la práctica de de una anestesia correspondió a Cathelin en 1901, no fue hasta 1933 cuando Campbell publicó el primer trabajo de anestesia caudal en pediatría; Hingson la aplicó en el alivio del dolor en el recién nacido en 1943 (5). A principios del decenio de 1960 es cuando comienzo a usar de forma más generalizada.(6)

    INDICACIONES

    La analgesia intraoperatoria y postoperatoria de la casi totalidad de las intervenciones

    realizadas en la parte inferior del abdomen y las extremidades inferiores pueden estar

    aseguradas por la anestesia caudal, sobretodo en el lactante y en el niño.

    En la situación de urgencia, esta técnica es particularmente interesante para el

    tratamiento de afecciones como torsión de testículos, onfalocele, hernia estrangulada parafimosis y heridas de región pelviana y extremidades inferiores(7)

    En la cirugía programada, la anestesia caudal esta habitualmente, pero no

    siempre, asociada a una anestesia general superficial.

    El bloqueo peridural caudal es una de las técnicas de anestesia regional

    más comúnmente usados en anestesia ambulatoria en procedimientos

    por debajo del diafragma. (4)(7).

    Algunos autores recomiendan la anestesia caudal para la cura de fimosis

    y circuncisión, pero la realización de un bloqueo caudal parece desproporcionada

    en relación con la simplicidad de la técnica quirúrgica, además el bloqueo del nervio

    peneano asegura una buena analgesia.(7)

  • CONTRAINDICACIONES

  • Las contraindicaciones absolutas para la anestesia regional son análogas

    a la de los adultos y son:

  • 1-infección en el lugar de punción, septicemia y meningitis.

    2-transtornos hemorrágicos o paciente con tratamiento anticoagulante.

    3-alergia comprobada a los anestésicos locales.

    4-hipovolemia no corregida.

    5-rechazo de los padres.

    6-transtornos psiconeuroticos graves.

    7-deformidad espinal.

    8-mielomeningocele.

    9-anomalías de la anatomía sacra.

    10-déficit neurológico preexistente.

  • VENTAJAS Y DESVENTAJAS

    Ventajas

    Es un bloqueo fácil de realizar, da analgesia de larga duración en el postoperatorio, disminuyendo los requerimientos de opiáceos.(8)

    Debe realizarse antes de la cirugía para obtener analgesia introperatoria y bajo anestesia general con intubación orotraqueal o mascara laringea.(9)

    En el intraoperatorio

  • -reduce los requerimientos de anestésicos generales intravenosos, inhalatorios y relajantes musculares y éstos muchas veces no es necesario usarlos.(8)

    - evita el uso de opiáceos.(8)

    - bloquea áreas reflexógenas ( anal, testicular, peneano, etc.) .

    - proporciona analgesia en el intraoperatorio.

    - reduce el estres quirúrgico (disminuyendo los niveles de cortisol, ACTH, STH, y catecolaminas endógenas). (8)(10)

  • En el postoperatorio

  • - proporciona excelente analgesia.

    - tiempo de recuperación más corto.

    - deambulación más rápida.

    - menor depresión respiratoria que analgésicos sistémicos.

    - previene inestabilidad hemodinámica que se observa con dosis repetidas de opiáceos.

    - si fuera necesario, por una técnica de bloqueo regional podemos conseguir inmovilidad muscular en postoperatorio.

  • Desventajas(8)

  • - necesidad de entrenamiento adecuado para desarrollar la destreza técnica optima.

    - imposibilidad de contar con un paciente pediátrico calmo.

    - necesidad de contar con otro anestesista para controlar ventilación monitorizar cuando se hace anestesia general previa.

    - incremento de riesgos ya que se asocian dos técnicas. ( general y regional).

    - puede ocurrir toxicidad por anestésicos locales que queda enmascarada por la Anestesia General  

    ANATOMIA

  • Hiato Sacro

     El hiato sacro es un orificio triangular situado en la parte inferior de la pared posterior del sacro, justo por encima de la conjunción sacrococcígea .(Figura 1)

    Su existencia está ligada a la ausencia de la fusión dorsal de los arcos posteriores de la 5º, y aveces también de la 4º vértebra sacra.

    El hiato se presenta en forma de U o de V invertida, cuyos bordes están constituidos por los cuernos sacros, vestigios embrionarios de las apófisis articulares inferiores de la 5º vértebra sacra.

    Está cubierto parcialmente o en su totalidad por los ligamentos sacroccígeos superficial y profundo, cuyas fibras, estrechamente entrecruzadas, son descritas como membrana única, la sacroccígea .(figura 1)

    Esta membrana está en continuidad a este nivel con el ligamento amarillo y se inserta externamente sobre los bordes de los cuernos sacros.

    El hiato sacro presenta importantes variaciones individuales de tamaño y forma. La ausencia de unión de los arcos posteriores del sacro puede llegar hasta las vértebras lumbares y para una anestesia caudal el punto de punción se encuentra situado mucho más alto de lo que se piensa.(7).

    Por lo contrario la unión, de los arcos posteriores puede afectar la 5º vértebra sacra, haciendo desaparecer por completo el hiato e impidiendo toda anestesia o abordaje caudales.

     El tamaño, la forma y la orientación del hiato sacro varían durante el curso del crecimiento. Las piezas del sacro son cartilaginosas en los lactantes y niños, su osificación no concluye hasta los 25-30 años.

    Morfológicamente, la cara dorsal del sacro es prácticamente plana en los niños; los cuernos sacros son comparativamente poco prominentes, pero fáciles de palpar, y delimitan bien el hiato.

    Por otra parte en los lactantes el gran eje del sacro forma con el cóccix un ángulo agudo, lo que facilita mucho la localización del hiato por la palpación. Con el crecimiento, el ángulo cóccix-sacro se atenúa y el hiato tiende a cerrarse, lo que complica la localización de los cuernos sacros y la introducción de la aguja en el conducto sacro, dificultando la realización de una anestesia caudal después de los 7 años de edad

    Canal sacro y espacio peridural caudal.

    El hiato sacro se abre directamente sobre el conducto sacro que representa el extremo caudal del canal espinal. Este último contiene las últimas ramas espinales que forman una cola de caballo, así como el filum terminale, que se fija al canal ependimario que une la terminación medular al ligamento sacrococcígeo y el cóccix. (figura 1).

    Habitualmente el hiato sacro está en relación con el espacio epidural y no sube hasta el nivel de la terminación de la duramadre ni de la médula espinal. En efecto, el saco dural se proyecta a nivel del disco S3-S4 al nacer y al cuerpo vertebral de S2 (nivel adulto) al 2º año de vida.

    La distancia que separa el hiato sacro es relativamente corta y aveces es apenas superior a 10 mm en los lactantes; Trotter constató en 53 adultos que esta distancia se escalona entre 16-75 mm . En caso de malformaciones sacra( frecuentes), esta distancia puede ser considerablemente más corta y el fondo de saco dural puede aveces proyectarse por debajo del vértice del hiato.(7)

    El espacio epidural caudal del lactante está ocupado por un tejido de sostén celulograso, semilíquido y pobre en células conjuntivas.

    La difusión de las soluciones anestésicas es rápida y uniforme. Alrededor de los 6 o 7 años de edad, la grasa epidural se vuelve más densa y se enriquece de tejido fibroso, lo que puede reducir considerablemente la difusión..

    Este espacio está ricamente vascularizado por venas epidurales lumbares, las venas caudales no tienen sistema válvula: esto nos explicaría que toda la inyección venosa accidental es seguida de una distribución sistémica casi instantánea del agente utilizado.

    Una particularidad importante del espacio epidural caudal es su comunicación prácticamente libre con los espacios peineurales, donde se fugan importantes cantidades de soluciones inyectadas por vía epidural a lo largo de los nervios espinales, en particular a nivel del tronco lumbosacro . Esta fuga contribuye a la excelente eficacia de los bloqueos nerviosos en niños, ya sean centrales o periféricos, dado que puede obtenerse una anestesia de calidad con soluciones diluidas. Esta fuga, agregada al aumento del volumen de distribución de todos los anestésicos locales en los niños, explicaría la importancia de los volúmenes de las soluciones anestésicas que es necesario administrar para obtener un nivel de anestesia satisfactorio( estos volúmenes son proporcionalmente superiores a los utilizados en adultos).

     MATERIALES

    La anestesia caudal es fácil de realizar en los niños, cualquiera sea el material de punción utilizado.

    Sin embargo, la fiabilidad de la técnica y la frecuencia de complicaciones, algunas de las cuales pueden ser letales, dependen estrechamente de las características de la aguja.

    Es necesario sobre todo tener en cuenta cuatro factores:

    1. el bisel
    2. el diámetro (externo e interno)
    3. la longitud
    4. presencia de mandril obturador móvil.

    Si el bisel es afilado, la penetración de la aguja es mucho más fácil; pero la sensación característica que se nota cuando se atraviesa la membrana sacrococcígea es muy atenuada y aumentaría considerablemente el riesgo de perforación vascular.

    Es necesario, además, introducir más profundamente la aguja para que la totalidad del bisel y, por lo tanto, del orificio distal sea situada en el canal sacro, sin superposición de una parte y otra de la membrana sacrococcígea.

    Además como el sacro es cartilaginoso, en los niños las piezas sacras son fácilmente atravesadas por las agujas de bisel largo, exponiéndose a complicaciones inaceptables ( por ej. a perforación rectal o punción de vasos ilíacos).

    Las agujas con punta curva (tipo Tuohy) o terminadas en punta de lápiz de orificio lateral (tipo Whitacre) son perfectamente utilizables, pero el costo de las misma no justifica su uso.

    En definitiva, la mejor aguja es la que tiene la punta recta y un bisel de 45 a 60 º .

    El diámetro de la aguja es el 2º parámetro esencial. Contrariamente a una opinión generalizada, la utilización con aguja muy fina no reduce los riesgos traumáticos, si no que puede generar lo contrario, complicaciones severas, entre las cuales las más frecuentes son: la curvatura de la aguja (que puede llegar a romperse ) y cuya extracción puede ser imposible; el error de colocación de la aguja ligado a la dificultad de percibir los planos atravesados (en partícula la membrana sacrococcígea ); el desconocimiento de una perforación vascular o dural en ausencia de reflujo de líquido a través de una luz demasiado estrecha , en que actúan fuerzas capilares considerables, y por último, la perforación de las piezas sacras cartilaginosas, que causan las inyecciones intraóseas (equivalente a inyecciones intravasculares directas), e incluso lesiones del contenido visceral pelviano.

    En definitiva, el calibre ideal se sitúa entre 21 y 23: la aguja es lo suficientemente rígida y su diámetro interno, bastante importante como para permitir un eventual reflujo líquido o sanguineo.

    La proximidad del fondo de saco dural hace peligrosa la utilización de agujas demasiado largas; como la distancia que separa la piel del espacio epidural es casi siempre inferior a 20mm, como en el adulto, no es necesario utilizar agujas cuya longitud sobrepase los 30mm.

    La utilización de una aguja provista de un mandril obturador durante la punción constituye un elemento de seguridad indispensable. Las agujas desprovistas de mandril pueden despegar las células epidérmicas y las aprisionan dentro de la luz, provocando una verdadera biopsia, cuando inyectamos la solución anestésica las células epidérmicas serán introducidas dentro de los espacios perimedulatres, corriendo el riesgo de producir un tumor epidermoide compresivo, lo que exigiría una intervención neuroquirúrgica.

    Otros materiales, como agujas comunes de uso intramuscular, intravenosas o subcutáneas son utilizadas. Estos materiales no están adaptados a la anestesia caudal, a pesar la facilidad aparente de atravesar la membrana sacrococcígea, ya que exponen a complicaciones inaceptables, en particular en el lactante.

    La utilización de agujas epidurales ( calibre 20-22) es posible pero su coste obliga a reservarla para el caso de realización de anestesia peridural alta a través del acceso caudal.

    En la figura 2 se muestran los principales biseles de aguja.

    TECNICA

    Objetivos de la técnica

    La técnica consiste en acceder al espacio epidural no solamente por debajo del cono medular, sino también por debajo del fondo de saco dural a un nivel donde el canal sacro no contiene prácticamente ya raíces espinales.(7)

    Posición del paciente

    La anestesia caudal puede realizarse en un paciente en posición genupectoral o más simplemente en decúbito prono, pero con la pelvis sobreelevada por una almohada o una sábana enrollada .(Figura 3 A)

    En el niño bajo anestesia general, la posición más adecuada es el decúbito lateral, en que el paciente descansa con preferencia sobre el lado que se va a operar, con las caderas y rodillas flexionadas a 90º. La estabilidad del paciente mejora si un ayudante lo mantiene en buena posición y con una almohada bajo su cabeza.(7)

    Referencias anatómicas

    Es frecuente describir la proyección cutánea del hiato sacro como el lado inferior de un triángulo equilátero cuyo otros dos lados se proyectan enfrente de las espinas ilíacas posterosuperiores derecha e izquierdas.

    Esta construcción geométrica es sin embargo, aproximada y no nos permite localizar el hiato sacro si su palpación no es clara. En la práctica son esenciales tres referencias, todas localizadas por la palpación: la prolongación a nivel del sacro de la línea de las apófisis espinosa (cresta sacra mediana),la bisagra sacrococcígea y las astas del sacro. (Figura 1 y3)

    El pliegue de los glúteos no es una buena referencia, por que no permite localizar la línea media, sobretodo en decúbito lateral.

    La membrana sacrococcígea obtura el espacio triangular, que esta limitado por debajo por la bisagra sacrococcígea y lateralmente por las astas del sacro. Su palpación da una sensación característica de una membrana bajo tensión, recordando una consistencia de una fontanela en vías de cerrarse. El punto de punción se sitúa en el centro de este espacio triangular (pero la membrana sacrococcígea puede ser atravesada en cualquier punto de su superficie. (7)

      Técnicas de punción

    Punción con aguja metálica

    El material de punción y las soluciones anestésicas deben se preparados y dispuestos en forma estéril antes de comenzar la punción propiamente dicha. La desinfección cutánea debe ser muy cuidadosa por la proximidad al ano y sobre todo si no se adquirido control de esfínter. La protección de la zona de punción por campos estériles mejora la seguridad.

    Si la aguja de bloqueo no posee mandril obturador, es necesario "perforar el camino" con otra aguja, para minimizar los riesgos de transplante epitelio en el espacio perimedular. El modo más simple de atravesar la membrana sacrococcígea es abordarla perpendicularmente: la penetración esta así facilitada, y los diferentes planos así encontrados son abordados bajo el mismo ángulo. Así la aguja es introducida perpendicularmente a la piel, procurando orientar su bisel paralelamente a las fibras (longitudinales ) de la membrana sacrococcígea.

    Se hace avanzar conservando la misma dirección hasta atravesar la membrana sacrococcígea , con una sensación característica muy parecida a la que se siente atravesando el ligamento amarillo cundo se realiza una anestesia epidural lumbar. La localización del espacio epidural por la búsqueda de una perdida de resistencia con líquido o gas es posible.

    La técnica de pérdida de resistencia con aire para poner los catéteres o agujas caudales puede no ser recomendable ya que Guinard (11)(12) demostró que en los niños se desarrollan embolias venosas de aire cuando se inyecta en forma inadvertida a sus catéteres peridurales .Este demostró en forma concluyente que la aspiración negativa no descarta la posibilidad de que la punta del catéter epidural este dentro de un vaso sanguíneo y que los niños desarrollen embolias de aire peligrosas a partir de cantidades de aire que habrían sido usadas de rutina y con seguridad en adultos.

    Una vez que la membrana ha sido atravesada , la progresión de la aguja es interrumpida para evitar el contacto con el plano óseo anterior del canal sacro. (figura 3).La aguja es orientada en dirección cefálica hasta que su eje forme un plano cutáneo en un ángulo de 20 a 30 grados y después se introducirá 2 a 3 mm más para asegurar que la totalidad de su orificio distal se sitúa en el interior del canal sacro.

    La distancia mínima que separa el revestimiento cutáneo del espacio epidural caudal depende del espesor del tejido subcutáneo que recubre la membrana sacrococcígea : varía con la edad del paciente, pero también con el estado trófico. Pero sin embargo se correlaciona bien con la edad y el peso (Figura 4) (7)

    La inyección de la solución anestésica debe efectuarse siguiendo reglas de seguridad .

    Debe ser fácil: toda resistencia anormal nos puede hacer suponer que existe un error de posición . La resistencia a la inyección en el espacio epidural caudal es igual a la que se observa en el espacio epidural lumbar.

    No debe acompañarse de ninguna hinchazón de los tejidos subcutáneos cercanos. Se confirma que no se aspire ni sangre ni líquido cefalorraquídeo.

    La velocidad de inyección es un elemento fundamental en la técnica . debe asegurarse la totalidad de la inyección en 60 a 90 segundos (7), cualquiera que se su volumen , se deben de realizar frecuentemente test de aspiración una velocidad de inyección más rápida puede acompañarse de difusión próxima excesiva, con riesgo de ocasionar trastornos respiratorios o aumentar considerablemente la presión de los espacios perimedurales e intracraneales.

    En la figura 6 se muestran los posibles ejemplos de accidente de punción y los materiales de punción.

    En caso de punción vascular no detectada, el pico de concentración plasmática será tanto más elevado(por lo tanto más peligros) cuanto más rápido haya sido la inyección.

    Inversamente una inyección más lenta puede conducir a una lateralización del bloqueo o a una perdida excesiva de la solución anestésica a lo largo de las raíces espinales (por lo tanto producirá un descenso del nivel de bloqueo);es además mayor el riesgo de desplazamiento intempestivo de la aguja.

    Esta técnica difiere de la utilizada con aguja metálica; el catéter debe ser introducido con una inclinación de 45º en relación con el plano cutáneo y a la membrana sacrococcígea (figura 5 A). Si la inserción se hace perpendicular a la piel , el material deberá ser reorientado en el eje del canal sacro, como en el caso de agujas metálicas, una vez atravesada la membrana sacrococcígea : los riesgos de acodarse al retirar el mandril serán entonces importantes y existirá el riesgo de fracaso técnico. Por lo tanto el catéter debe ser insertado en una dirección más proximal a la del canal sacro , es decir, mas horizontal lo que complica el paso de la membrana sacrococcígea y acrecienta los riesgos de desgarro y deterioro de la extremidad del catéter de plástico.

    El catéter corto se hace avanzar hasta que el mandril atraviesa la membrana sacroccocígea y después se introduce 2 a 3mm más para asegurar que su extremo ha penetrado bien en el espacio epidural a continuación se inserta el catéter en el canal sacro como un cateterismo venoso, deslizando el tubo de plástico sobre el mandril que mantenemos inmóvil (figura 5 B) el mandril es retirado y la inyección puede ser realizada de igual modo que con la aguja metálica.

    Punción con colocación de un catéter epidural

    El espacio epidural sacro está en continuidad con el espacio epidural lumbar, que a su vez lo está con el espacio epidural torácico y después cervical. La facilidad de acceso a nivel del hiato sacro en el lactante y niño permite proyectar por una parte, la colocación de un catéter de reinyección , y por otra el avance hacia arriba de un catéter que permita realizar la inyección de los agentes anestésicos a un nivel más proximal ya sea lumbar o torácico. (13).

    Se coloca un catéter caudal continuo después de la inducción de la anestesia general. Sin embargo, en situaciones en que el catéter caudal continuo va ha ser usado como técnica anestésica única , como por ejemplo reparación de hernia inguinal en neonato de alto riesgo (14)(15), se deben evitar la sedación y la anestesia general por que precipitan episodios de apnea, bradicardia y depresión respiratoria.

    La inserción del catéter para una técnica continua requiere el mismo procedimiento que para realizar una anestesia caudal de inyección única. Puede utilizarse un catéter corto con la condición que su calibre sea suficiente para permitir el avance hacia arriba de un catéter epidural , pero el empleo de una aguja metálica para punción caudal o epidural ( con bisel recto tipo Crawford o bisel curvo tipo Tuohy ) facilita la técnica una vez insertada la aguja, el bisel es orientado en dirección cefálica y el catéter elegido (preferentemente con marcas para medir la profundidad de la introducción) es introducido en el espacio epidural como cuando se realiza una anestesia epidural lumbar corriente.

    La longitud del catéter que es necesario introducir en el espacio depende del nivel deseado. Para la reinyección simple, es necesario introducirlo un máximo de 2 cm. Si se desea realizar una reinyección epidural mas proximal , la longitud del catéter introducida será mayor.

    El avance del catéter hacia arriba será tanto más fácil cuanto más pequeño sea el niño. El avance fácil del catéter no implica que se halla alcanzado con éxito el nivel predeterminado ya que el 52% de los catéteres introducidos en niños menores de un año alcanzan el espacio torácico T10-T12, mientras que en los mayores sólo lo alcanzan en el 17% de las ocasiones. La aparición a partir del año de edad de la curvatura lumbosacra, el cambio de la morfología de la grasa epidural son la causa probablemente de esta falta de avance de los catéteres.(16)(17)(18)

    El catéter llega en el 98% de las ocasiones a nivel L4-L5 .

    Este hecho puede ser aprovechado para la administración de la mitad de la dosis de anestésico local y obtener la misma calidad anestésica intraoperatoria y analgesia postoperatoria al colocar en forma intencionada el catéter epidural a nivel de L4-L5.(16)

    La utilización de catéteres con mandril aumenta hasta un 100%el éxito de alcanzar el espacio epidural torácico(19). Este tipo de catéter es más rígido, lo que asegura una progresión más rectilínea y evita la formación de bucles y nudos. En cambio el avance del catéter es más traumático y los accidentes por punción son más frecuentes, por lo que muchos autores desaconsejan el uso de guías metálicas.(7)

    Tras la aspiración negativa, se administra una dosis prueba e 1.5 mg/kg. De lidocaina al 1%, con adrenalina a 1:100.000. Un aumento de la frecuencia cardiaca por arriba de 10 a 20% mayor que el control sugiere que el catéter quedó colocado dentro de un vaso. Un estudio sugiere que la atropina intravenosa (10 micg/kg) administrada antes de la dosis prueba epidural, mejora la confiabilidad de la prueba; después del tratamiento preliminar con atropina, un incremento de la frecuencia cardiaca de 10 cpm. Tras la dosis de prueba indicó la administración intravascular. (20) Por lo general se introduce la punta del catéter hasta un nivel compatible con el centro de la incisión quirúrgica. Esta posición permite la administración más específica de infusiones continuas para el tratamiento del dolor después de la operación, y conlleva ventajas de que se puede utilizar una dosis del medicamento más baja.

    Si el catéter no pasa con facilidad al lugar deseado, se retira un poco y se deja colocado a un nivel más bajo. (6)

    La fijación del catéter con tela adhesiva es muy importante y especialmente en niños que usan pañales. Se puede fijar usando dos apósitos Tega-Derm para proteger el catéter. Se pone un apósito caudal al catéter sobre los surcos glúteos, esto sirve de protección para las deposiciones y para impedir la diseminación de orina y otros contaminantes no deseados; el segundo apósito cubre el catéterr hasta 2 cm en todas las direcciones y también la porción cefálica del primer apósito. (15)

    El mantenimiento del catéter por vía caudal para analgesia ha sido rechazado por muchos autores por el riesgo de contaminación por la proximidad del ano.(7) Hay otros trabajos que descartan esto, Strafford (21) que realiza un análisis retrospectivo en 1.620 pacientes pediátricos (60 con abordaje caudal ) y concluye que el riesgo clínico de infección epidural es muy bajo. Otro es un estudio prospectivo donde se realizó un a serie de 103 cultivos de catéteres caudales a las 24 horas de su colocación y no se encontró crecimientos bacterianos que impidan su utilización, mientras se mantengan mínimas condiciones asépticas de colocación y protección de catéter.(17)

    Dalens (7) desaconseja la colocación de catéter por vía caudal para reinyección, ya que los riesgos de avanzar el mismo hacia arriba son numerosos y además para el es necesario constar con radiología de la posición del extremo del catéter antes de toda inyección.

    Extensión de la anestesia.

    La extensión del bloqueo después de la anestesia caudal está en correlación con la edad, pero aun así no es tan lineal como se supone. Los factores de fluctuación son numerosos y más allá de los problemas metodológicos de la definición de los grupos de edad, ciertos parámetros esenciales son difíciles de determinar. Estos es así por la estructura de la grasa epidural, clínicamente imprevisible, la velocidad de inyección e incluso de una inyección a otra, y el método de medida del nivel superior de la analgesia. En este último caso, por ejemplo, el nivel esta a menudo situado a dos o tres dermatomas más alto si se evalúa con el pinchazo de una aguja , en vez de hacerlo con un pellizco cutáneo mantenido , y dos o tres dermatomas más alto aun si se determina en relación a la progresión radiología de la solución ( a la que se le añade medio de contraste) en lugar de hacerlo con pinchazos de aguja.(7).

    Según Dalens existe buena correlación entre el nivel proximal del bloqueo evaluado por el pellizco cutáneo y el nivel de contraste alcanzado en el epidurograma

    Los diagramas de Busoni y Andreuccetti (figura 7) que se basan en la edad o el peso, permiten evaluar con bastante precisión el nivel superior del bloqueo. Es necesario recordar que estos datos solo tienen valor estadístico y los intervalos que sobrepasan en dos dermatomas en relación a los valores teóricos se observan en más del 10% de los pacientes.(7)

      ANESTESICOS LOCALES

    Farmacología

    La farmacología de los anestésicos locales en la edad pediátrica es parecida a la de los adultos.(22)

    Sin embargo, existen ciertas diferencias que afectan a sus efectos farmacodinámicos y farmacocinéticos; estas diferencias han de ser tenidas en cuenta por el médico que intenta realizar un bloqueo regional en el paciente pediátrico .(22)(7)

    El efecto de los anestésicos locales depende fundamentalmente de la dispersión del anestésico local del lugar de inyección, que es mucho mayor en los lactantes que en los adultos, tanto en el espacio peridural como a lo largo de la vaina nerviosa .

    En segundo lugar depende de su fijación a los puntos de unión, como son las superficie de las proteínas y los lípidos y especialmente a la mielina.

    En tercer lugar, la permeabilidad de las vainas nerviosas también es un factor esencial. En los pacientes más pequeños el endoneuro es laxo, los anestésicos locales pueden atravesar fácilmente ambos lados del endoneuro, pero en los niños mayores está enriquecido por fibras conjuntivas, lo que dificulta la penetración del anestésico local. Todo ello conduce a un aumento de la latencia y duración del bloqueo para una dosis comparativamente similar del agente local.

    Al ser liposoluble la forma no ionizada de los anestésicos locales, pueden atravesar casi libremente el endotelio de los capilares que rodean el punto de inyección. Por consiguiente, puesto que el gasto cardíaco y el flujo sanguíneo local son una, o dos veces mayores en los niños que en los adultos, la absorción sistémica de los anestésicos locales es mayor en los pacientes muy jóvenes, por ello aumenta la eficacia de los agentes vasoactivos, como la adrenalina para retardar la captación de los anestésicos locales.

    Después de la absorción sistémica, el anestésico local se une a la albúmina plasmática y puede competir con otras moléculas de fármaco o con productos biológicos como la bilirrubina que se unen a la albúmina.

    Por otra parte, la principal proteína de unión de la sangre es una alfa 1- glucoproteina (también denominada orosomucoide ), cuya concentración plasmática es baja en lactantes menores de 9 meses de edad. Esto produce un aumento significativo de la forma libre no ligada a todas la aminoamidas, con peligro posterior de toxicidad sistémica por lo tanto los anestésicos locales con una elevada afinidad a las proteínas, como la bupivacaina, se han de utilizar con precaución en los pacientes muy jóvenes, evitando etidocaina en los menores de 1 año de edad.

    En la circulación los anestésicos locales se distribuyen entre el plasma y los hematíes.

    En los recién nacidos, dado que los hematíes están presentes en mayor número (policitemia) y son de mayor tamaño(macrocitemia), la cantidad de anestésicos locales presente en los hematíes es relativamente más elevada. Esto conduce a un aumento de su vida media.

    Después de la absorción sistémica y de la unión a proteínas , el anestésico local se redistribuye a diferentes compartimientos líquidos y tejidos corporales . el grado de hidratación tisular disminuye con la edad, el agua representa: el 80% del peso corporal de los prematuros, el 75% en neonatos a término, el 65% de los lactantes, el 60% en niños mayores y adultos.

    A la vez, la importancia relativa de los compartimientos líquidos corporales cambia considerablemente: mientras que los líquidos intracelulares aumentan de un 20% del peso corporal en los prematuros a un 35% en los neonatos, pasando a un 30% en lactantes y adolescentes, los líquidos extracelulares disminuyen un 50% desde el nacimiento hasta la edad adulta, representando un 60% del peso corporal en prematuros , el 40% en neonatos, el 355 en lactantes y por último el 30% en adolescentes y adultos.

    La farmacocinética de los anestésicos locales resulta afectada considerablemente por estos cambios importantes.

    el volumen de distribución de todos los agentes está muy aumentado en los muy jóvenes; por tanto, el pico de concentración plasmática posterior a la inyección de una única dosis es menor en los lactantes que en los adultos, disminuyendo con ello la toxicidad; de hecho, este hecho contrarresta el aumento de la absorción debido a mayor flujo local.

    Simultáneamente la vida media de todas las aminoamidas es considerablemente mayor en los lactantes y esto puede conducir a la acumulación del fármaco en caso de inyecciones repetidas.

    Después de la distribución sitémica, el anestésico local es eliminado progresivamente por el metabolismo plasmático o hepático, exretandose pequeñas cantidades del fármaco no alterado a través de la orina y de las secreciones gástricas, especialmente en neonatos.

    Los aminoesteres son hidrolizados principalmente por la colinesteraza plamática, cuya actividad aumenta gradualmente a lo largo del primer año de vida .las aminoamidas son metabolizadas principalmente en el hígado por las enzimas microsomales, cuya actividad es menor durante los primeros mese de vida, aunque realmente no limita el metabolismo de los anestésicos locales utilizado a nivel clínico, sin que sea posible relacionar el peligro de toxicidad sistémica con la edad del paciente.

    Sin embargo la taza de hidroxilación de la lidocaina, y aun más la mepivacaina son

    significativamente menores en lactantes (Tabla 1) en presencia de trastornos patológicos como el distraes respiratorio o la insuficiencia cardíaca .

    TABLA 1

    Influencia de la edad sobre los parámetros farmacocinéticos de las aminoamidas

    Agentes Vol de dist unión a prot. Aclaramiento vida media

    (l/kg) (%) (l/kg/h) eliminación

    Lidocaina

    neonato 1,4-4,9 25 0,30-1,4 2,9-3,3

    adulto 0,2-1 55-65 0,3- 1,09 1,0-2,2

    Mepivacaina

    neonato 1,2-2,8 36 0,10-0,18 5.3-11.3

    adulto 0.6-1,5 75-80 0,17-1,10 1,7-6,9

    Bupivacaina

    neonato - 50-70 - 6,0- 22,0

    adulto 0,8-1,6 85-95 0,30-0,50 1,2-2,9

    NARCOTICOS PERIDURALES.

    El elevado número de receptores opiáceos localizados en la sustancia gelatinosa de Rolando, en el asta posterior de la médula permite la administración de opiáceos epidurales como complemento de la acción analgésica de los anestésicos locales tanto durante el intraoperatorio como en el periodo postoperatorio.(23) También se puede realizar el uso de narcóticos sin necesidad de emplear concomitantemente anestésicos locales.(24)

    Los narcóticos peridurales pueden utilizarse de manera segura y eficaz para la analgesia postoperatoria en pacientes pediátricos, excepto en los neonatos. Los opiáceos no son recomendados para pacientes ambulatorios por el riesgo de presentar depresión respiratoria.(3)(4)

    En el neuroeje central tienen efectos adversos potenciales, de los cuales el más problemático es la depresión respiratoria.(25)

    Morfina

     La dosis de morfina oscila entre 30 y 100 ug/kg. (26). El inicio de acción de la analgesia es mas rápido que en el adulto con un amplio rango de duración (4 a 24 horas) y sin ninguna relación con la edad y el peso.(27).

    Se debe utilizar la morfina sin conservantes y diluida en suero fisiológico(3 a 10 ml según la edad) el lugar de inyección (caudal, lumbar o torácico) no desempeña ningún papel teniendo en cuenta la farmacocinética de esta vía de administración.(28)

    La administración de morfina por vía caudal puede provocar depresión respiratoria. Por lo cual se deben tomar medidas para proteger el paciente pediátrico de este evento potencialmente catastrófico.(15)

    Valley y Bailey (29) reportaron una incidencia de depresión respiratoria del 8% en un estudio prospectivo de 138 niños que habían recibido 70 mcg/kg de morfina por vía caudal.

    El tiempo promedio entre la administración de morfina caudal y el comienzo de la depresión respiratoria fue de 3.8 horas y no hubo ningún caso después de 12 horas. La depresión respiratoria puede presentarse con diferentes cuadros clínicos:

    1. apnea como único síntoma
    2. apnea y bradicardia.
    3. bradipnea y/o respiración periódica.
    4. desaturación arterial con bradicardia.
    5. desaturación con sedación .
    6. solo sedación..

    Por todo esto, se recomienda monitorizar la función cardiaca y respiratoria, por capnografía pulsioximetro, y colaboración de los padres.

    Todos los casos de depresión respiratoria fueron tratados exitosamente con administración de un bolo de naloxona (5 a 20 mcg/kg) seguido de una infusión de naloxona entre 2 y 10 mcg/kg/hr.

      También descubrieron que los siguientes grupos de niños tienen mayor riesgo de depresión respiratoria:

    1. niños menores de 1 año.
    2. niños con catéteres a permanencia.
    3. niños que han recibido narcóticos concomitante por otra vía

    Krane (30) recomienda la dosis de morfina caudal de 33mcg/kg en niños mayores de un año ya que la frecuencia de complicaciones se reduce. Con respecto a la sobredosis de opiáceos en el neuroeje central el rasgo definitivo es la sedación progresiva y una profundidad creciente de las respiraciones. Es importante reconocer la necesidad de evaluar la profundidad de la respiración, no solo la frecuencia, ya que los pacientes a menudo desarrollan una disminución de la ventilación pulmonar antes de que reduzcan la frecuencia respiratoria, lo cual da lugar a hipoventilación alveolar y a la posibilidad de hipercapnia e hipoxemia.(25)

    Los efectos secundarios descritos más frecuentes son prurito, retención urinaria, nauseas o vómitos, sedación profunda y depresión respiratoria.

    El prurito es frecuente y se presenta hasta en 30% de los pacientes. Por lo general no es tan intenso, está limitado a la cara ( región peribucal y nasal), es raramente molesto y probablemente de origen central y no requiere intervención, es poco sensible a los antihistamínicos pero se puede suprimir por la naloxona. La generalización del prurito al resto del organismo es a menudo un signo de la aparición de una depresión respiratoria a las horas siguientes.(28)

    La retención urinaria es frecuente, 27-46%. Es debida a una acción directa de los opiáceos que provocan una relajación del músculo detrusor. Este efecto es independiente de la dosis y puede ser suprimido con naloxona.(28)

    Las nauseas y vómitos se han observado entre un 20-50%, que parecen ser más frecuentes con morfina que con fentanil. (25)(28)

    Los efectos neurológicos centrales, como la somnolencia, sedación o disforia, son frecuentes. Pueden vincularse a la supresión del fenómeno doloroso, pero una somnolencia excesiva debe hacer temer en la aparición inminente de una depresión respiratoria(28)

    Fentanil y sufentanil

    Los opiáceos de acción breve, como el fentanil y sufentanilo se pueden administrar por vía epidural en lugar de la morfina. Mejoran la analgesia introperatoria, especialmente cuando se utiliza una solución diluida de anestésicos locales; parte de su acción se debe a los efectos sistémicos secundarios a la absorción vascular. Este echo puede producir depresión respiratoria precoz, aunque disminuye la depresión respiratoria diferida.(22)

    El interés de esta administración es discutible, pues la duración de la analgesia es inferior a la de los anestésicos locales y los efectos indeseables son frecuentes.(28)

    Los opiáceos de acción breve no tienen efectos beneficiosos sobre la duración del alivio del dolor postoperatorio.(22)(28)

    Conclusiones

    Los morfínicos prolongan la acción de los anestésicos locales . esta asociación es sinérgica y no simplemente aditiva sobre la calidad y la duración de la analgesia posoperatoria. (31)(28) Con respecto a la utilización de morfínicos por vía epidural concluimos que es necesario:

    1. evitar la administración de morfínicos por otras vías .
    2. utilizar dosis mínima eficaz.
    3. asegurar control clínico horario de frecuencia respiratoria , conciencia y saturación de oxigeno.
    4. controlar a los lactantes en unidades de cuidados especializados.
    5. poseer protocolo de administración de naloxona y que este inmediatamente disponible.
    6. personal adiestrado en controlar signos de depresión respiratorio ( generalización del prurito, hipersedación ,disminución de la frecuencia respiratoria)

     ELECCION DE LAS SOLUCIONES Y LA DOSIS

     ELECCION DE LOS AGENTES ANESTESICOS.

    La elección de la solución de anestésico óptimo depende de:

  • la edad de los pacientes.

    el estado general del paciente.

    del tipo de bloqueo utilizado

  • de la experiencia del anestesiólogo

    Son utilizados tres anestésicos locales, lidocaina a concentraciones del 0,5 al 2%,

    mepivacaina a concentraciones del 0,5 al 2% y bupivacaina a concentraciones del

    0,125 al 0,5%

    La mepivacina y bupivacaina deben ser usados con prudencia en el lactante pequeño. (32)

    Cuanto más pequeño es el niño y en la medida que no sea necesario un bloqueo motor para la intervención, las concentraciones deben ser más bajas.

    Una anestesia comparable en potencia y extensión (pero no en duración ) es obtenida después de la inyección de volúmenes idénticos de bupivacaina al 0,125% y de lidocaina o mepivacaina al 1%.

    Estos anestésicos locales pueden inyectarse solos o en asociación ( lidocaina con bupivacaina o mepivacaina con bupivacaina) para acelerar la instauración de la anestesia y mejorar la eficacia.(7)

    El anestésico local más usado es la bupivacaina por su efecto de mayor duración, a las 4 horas del bloqueo caudal con bupivacaina al 0,25% y adrenalina, hay un 70 a 80% de pacientes sin dolor y un 20% no requieren analgesia postoperatoria. La analgesia postpoeratoria no varía si el bloqueo se practica antes o después de la cirugía, pero la calidad de la anestesia intraopeatoria que se obtiene aconseja que se realice antes de la intervención.(17)(18)

    La utilización de soluciones con adrenalina retarda la reabsorción vascular y disminuye los riesgos de toxicidad sitémica aguda. Las soluciones a utilizar son 1/200.000 en el niño y de 1/400.000. en el lactante y recién nacido.(28)

    la adición de adrenalina a la bupivacaina produce un aumento significativo de la analgesia, sobre todo en pacientes menores de 5 años. Este efecto ha sido discutido ya que una inadecuada valoración del dolor, la falta de mielinización, el flujo sanguineo más elevado en los niños y la acción analgésica de la adrenalina, podrían prolongar "per se " la duración analgesica de la bupivacaina. (7) (17) Si se utiliza una mezcla a partes iguales de lidocaina al 1% y de bupivacaina al 0,5%, las 2 con adrenalina al 1/200.000, permite obtener un nivel de anestesia quirúrgica en 10 minutos y una duración de bloqueo sensitivo comprendida entre 4 y 6 horas en la mayoría de los casos (7)(17). Con esta solución se observa un bloqueo motor completo en un 20% de los pacientes, sobretodo en menores de 2 años.

    Si es necesario un bloqueo motor se puede recurrir a soluciones más concentradas; pero solo si el bloqueo motor es indispensable, ya que su persistencia al despertarse es muy mal tolerada por el paciente y además retrasa el alta.

    Las concentraciones plasmáticas consideradas como tóxicas en el adulto son de 3 a 7 microgr./ml para la lidocaina y 1,6 a 2 microgr/ml para la bupivacaina.(33)Ningún estudio similar ha sido realizado en niños, pero estos valores son generalmente aceptados por todos.(28)

    La utilización de soluciones con adrenalina permite reducir los picos plasmáticos para una dosis dada.

    En el niño la dosis máxima recomendadas son las siguientes con y sin adrenalina son las siguientes:

    (MG/kg) Con adrenalina Sin adrenalina
    Bupivacaina ---------- 3 2,5
    Lidocaina ---------- 10 7
    Mepivacaina ---------- 10 8

    Se pueden asociar morfínicos a los anestésicos locales para reforzar la analgesia y aumentar la duración. Los agentes más utilizados son la morfina y el fentanil, sin embargo la utilización de estos es la excepción, en razón de la edad del paciente y del tipo de patología que necesita una intervención bajo anestesia caudal.(7)

    DETERMINACION DEL VOLUMEN DE INYECCIÓN

    La potencia del bloqueo obtenido depende del tipo de anestésico y de su concentración en la sustancia inyectada, mientras que la extensión de la anestesia depende del volumen inyectado.

    Varios modelos matemáticos han sido propuestos con la intención de anticipar la altura final del bloqueo sensitivo y determinar el volumen necesario para bloquear un segmento espinal en función de la edad o el peso.

    El más seguro de todos es el de Busoni y Andreucceti (7) que han publicado un diagrama de gran interés clínico estableciendo la relación entre el volumen , la altura del bloqueo y bien la edad o el peso del niño. (figura 6)

    Del punto de vista practico, el esquema de Armitage(34) es fácil de usar y de gran valor: la inyección de 0.5 ml/kg de solución anestésica permite obtener un nivel analgésico lumbosacro, 1ml/kg nivel toracolumbar (T 10) y 1.25 ml/kg nivel medio torácico.

    A pesar de la importancia de estos volúmenes ( comparados a los administrados por vía epidural en el adulto ) los picos de concentraciones plasmáticas de los diferentes anestésicos locales son netamente inferiores a los umbrales conocidos como tóxicos .

    A medida que el niño crece, el tejido celulograso del espacio epidural se torna más denso y menos distensible, la inyección de grandes volúmenes de soluciones anestésicas pueden ser peligrosas por el hecho de su difusión proximal y del aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo que provoca.

    Según Dalens (7) no es razonable administrar volúmenes mayores a 20 ml. Para alcanzar un nivel superior de analgesia epidural es preferible recurrir a una anestesia epidural situada más alta ( por ejemplo lumbar con inyección de un volumen menor de solución anestésica)

    Las dosis utilizadas en la literatura son muy variables, como se puede observar en la tabla II y III (17) Es fundamental en la práctica clínica, que la dosis a inyectar sea calculada en forma rápida y fácil sin posibilidades a errores para su obtención.

    En nuestro medio se utiliza la siguiente formula, que da en mililitros de bupivacaina al 0,25 % a administrar según el nivel de bloqueo que se quiere conseguir:

    T12 - edad(años) + 5 x 1.1

    T10 - edad(años) + 5 x 1.3

    T8 - edad(años) + 5 x 1.5

    T6 - edad(años) + 5 x 1.7

     TABLA II -DOSIS DE ANESTÉSICO LOCAL EN VARIAS EDADES DONDE SE OBSERVA LAS DISCREPANCIAS

    ENTRE AUTORES.

  • 1 año 3 años 5 años

    ______________________________________________________________________

    SPIEGEL 9,5 ml (T10) 11,5 ml 13 ml

    SATOYOSHI 17 ml (T4-T5) 21 ml 24 ml

    SCHULTE-STEIN 0,15 ml/seg 0,35 ml/seg 0,53 ml/seg

    TAKASAKI 0,53 ml/seg _ _

    ARMITAGE 10/12,5 ml _ _

    HAIN 0,3 ml/seg 0,5 ml/seg 0,7 ml/seg

    TABLA III- RESUMEN DE LAS FORMULAS MAS REPRESENTATIVAS DE ANESTÉSICOS LOCALES A ADMINISTRAR

  • SPIEGEL (1982) ---------------- V= (4+ D-15)/2

    SATOYOSHI (1984) ---------------- V= D - 13

    SCHULTE-STEINBERG (1970) ---------------- ml/seg...Y= 0,076 + 0,00762 X

    TAKASAKI (1977) ---------------- ml/seg ...Y= 0.56 x kg- 0,00204

    DAVENPORT (1973) ---------------- Y= 5mg/kg (5 años)

    MELMAN ( 1973) ---------------- Y= 6-8 ml/kg (2 -6 años)

    HAIN ( 1978) ---------------- V= ( años + 2)/10

    ARMITAGE (1979) ---------------- 0.5 ml/kg sacro

    1 ml/kg torácico bajo

    1,25 ml/kg torácico medio

    MELMAN (1985) ---------------- 1,56 ml/kg T4-T5

    BUSONI (1986) ---------------- N= 4,97 + 0,467 log D- 0,22 log A

    ( N= segmentos; D= dosis; A= edad)

    DALENS ( 1989) ---------------- No pudo encontrar formula

    matemática

    SOLIMAN (1978) ---------------- La dosis necesaria para un bloqueo

    caudal efectivo es difícil de determinar, ya que depende de la capacidad del espacio del sacro,

    el cuál esta en función de altura, peso y edad.

    FORMULA UTILIZADA

    EN HOSPITAL PEREYRA ROSSELL ---------

    T12 - edad(años) + 5 x 1.1

    T10 - edad(años) + 5 x 1.3

    T8 - edad(años) + 5 x 1.5

    T6 - edad(años) + 5 x 1.7

    COMPLICACIONES

    Errores de la posición de la aguja y accidentes de punción

    Punción subcutánea

    Múltiples errores de colocación de la aguja pueden sobrevenir si las referencias anatómicas no han sido perfectamente identificadas. El error más frecuente es la inyección subcutánea, por lo general no reconocida, que hará aparecer progresivamente una tumefacción subcutánea, a medida que se realiza la inyección , y por lo tanto se obtendrá un fracaso del bloqueo.

    Si la dosis inyectada en el tejido subcutáneo permite una nueva tentativa de anestesia caudal podrá intentarse eventualmente, pero hay que tener en cuenta que la palpación de las referencias anatómicas será más difícil.

    Punción de un agujero sacro

    La aguja puede penetrar a nivel del 3º o 4º agujero sacro, por una mala identificación de las referencias anatómicas o por una mala colocación de la aguja. En este caso solo la raíz sacra concerniente queda bloqueada y no habrá tumefacción cutánea.

    Si las dosis de anestésico local inyectada lo permite, podrá realizarse una nueva tentativa de anestesia caudal, dado que la localización de las referencias anatómicas no será impedida por la infiltración de tejidos subcutáneos.

    Punción vascular

    La perforación de una vena epidural es un accidente relativamente frecuente que no tiene consecuencias graves si es reconocida antes de la inyección. Este riesgo explica la necesidad de efectuar los test de aspiración varias veces antes, después y durante la inyección en caso de reflujo sanguineo después de una aspiración , la aguja será simplemente retirada y recolocada correctamente.

    La frecuencia de esta complicación esta directamente ligada al material usado para la punción, con cifras referidas de un 10 a un 15% de punciones traumáticas.(35). Dalens(7) ha reducido esta incidencia a menos del 1,5% sustituyendo la aguja de bisel largo por una de bisel corto.

    Punción de duramadre

    La punción de la duramadre puede producirse por una anomalía anatómica, en particular cuando el hiato sacro es muy extenso y engloba S2 y S1.

    Sin embargo se produce a menudo cuando la aguja ha sido hundida profundamente en el canal sacro. Esta complicación puede evitarse.

    Todo reflujo de líquido cefalorraquídeo se debe quitar la aguja sin tentativa de inyección. Podrá ralizarse una nueva tentativa, a condición que se efectúe muy lentamente y a baja presión. (7)

    Otros accidentes de punción

    Se han comunicado incidentes de punción que revelan gran error técnico. Que son punción de médula ósea, inyecciones intraóseas(cuyos efectos son parecidos a la inyección intravascular directa) y el traspaso de la pared anterior del canal sacro con lesión de visceras como el recto o vasos pelvianos.

    Errores de inyección y complicaciones tóxicas.

    Inyección intravascular

    La perforación vascular que pasa desapercibida, accidente que podemos descartar inyectando una dosis-test de 1 ml de una solución con adrenalina, expone a consecuencias tóxicas sisitémicas de la inyección intravenosa de gran cantidad de anestésicos locales.

    Al estar las venas epidurales desprovistas de sistema válvular, la inyección se traducirá casi inmediatamente por convulsiones, trastornos del ritmo cardiaco y hemodinámicos o un paro respiratorio si la dosis es importante y la velocidad de inyección rápida.

    Inyección subaracnoidea.

    Si pasa desapercibida la perforación accidental de la duramadre, se puede inyectar grandes volúmenes de anestésicos locales en el espacio subaracnoideo y provocar una anestesia intradural extensa.

    Trastornos hemodinámicos Hipotensión

    La hipotensión es generalmente consecutiva a un bloqueo simpático inducido por los anestésico locales, pero igualmente puede presentarse por una depresión bulbar producida por sedantes y los anestésicos locales y generales.

    La hipotensión no se observa antes de los 8 años de edad y persiste habitualmente moderada durante la adolescencia.

    Este mecanismo de "protección" del niño estuvo largamente atribuido a la inmadurez del sistema simpático, pero es debido al pequeño tamaño de las extremidades inferiores, en las cuales se produce poco secuestro de volemia después del bloqueo simpático(25)(7).

    Es igualmente posible que el umbral de resistencia vascular periférica es más bajo en el niño. Cuando existe hipotensión, es generalmente moderada y lo más seguro que no necesite tratamiento. En caso contrario, está se recupera con una reposición de líquidos moderada y eventualmente la utilización de simpáticomimeticos.

    Fracaso parcial o total del bloqueo

    Fracaso total del bloqueo

    El fracaso total de la técnica no es raro:

    23,2% en la serie de Campbell.

    4% en la serie de Dalens (7).

    2,8% en la serie de McGown (35)

    5% en la serie de Besse y cols.

    Se produce en general por una mala inserción de la aguja y se constata sobretodo en niños de más de 7 años de edad.

    Como toda técnica locorregional, la experiencia mejora el porcentaje de éxitos, pero no hace desaparecer totalmente los fracasos ya que existen una gran cantidad de malformaciones sacras ocultas.

    Lateralización del bloqueo.

    Cuando la anestesia caudal se realiza en decubito lateral, en la mitad de los pacientes el bloqueo se sitúa uno o dos dermatomas más altos del costado sobre el cual descansa durante la punción. Si la velocidad de inyección es lenta (más de 3 minutos), esta diferencia puede superar a cuatro dermatomas (7).

    El bloqueo realizado con una técnica perfecta puede quedar estrictamente lateralizado.

    Esta eventualidad es rara pero se estima en 1 caso sobre 1.000. el mecanismo es discutido pero parece estar ligado a particularidades anatómicas del espacio epidural.

    Persistencia de dermatomas no anestesiados

    La persistencia de dermatomas no anestesiados por debajo del límite superior del bloqueo, o sea zonas que deberían normalmente estar anestesiadas, ha sido referida por McGown (35). Se trata de los dermatomas L5, S1y S2, es decir los que dependen de las raíces espinales más gruesas cuyas fibras son más difíciles de abarcar en su totalidad.

    Altura insuficiente del bloqueo.

    La difusión de un mismo volumen de solución anestésica en el canal espinal varía según los pacientes y tienen variaciones individuales importantes del nivel superior de la analgesia, aun si estadísticamente existe una buena correlación entre la edad y el peso del sujeto y el volumen administrado.

    En el 10% de los casos , la distancia entre el nivel teórico encontrado y el real obtenido excede 2 dermatomas. El límite superior del bloqueo puede ser más bajo de lo previsto e interferir en el buen desarrollo de la intervención puede a la inversa ser más próximal, superior a T4 (más frecuente en el lactante) cuando la velocidad de inyección es demasiado rápida o el volumen inyectado importante( más de 1 ml/kg), el riesgo respiratorio que puede conllevar esta extensión del bloqueo obliga a verificar lo más precisamente el nivel superior antes de autorizar la salida del quirófano.

    Otro mecanismo posible para explicar un descenso de la altura del bloqueo es la repetición de anestesia epidurales ya que puede haber fenómenos inflamatorios que alterarían la fluidez de la grasa epidural(7)

    Complicaciones neurológicas

    Retención urinaria.

    Los episodios de retención urinaria han sido descritos en los pacientes que habían recibido morfina por vía caudal.

    Si no se utiliza morfina por vía epidural los problemas miccionales son raro, más allá de las 6 horas posteriores a la intervención.

    La primera micción después de la anestesia caudal esta a menudo retrasada, posiblemente por la abstinencia de líquidos preoperatoria.

    Lesiones nerviosas

    Las lesiones nerviosas han sido descritas en las primeras series publicadas y el riesgo de secuelas definitivas había sido establecido en 1 de cada 20.000 anestesias caudales.

    Ninguna publicación reciente ha descrito complicaciones nerviosas imputables a la anestesia caudal(7) esto se debe a los progresos obtenidos en la técnica como en el material de punción.

    Mala tolerancia psicológica de los efectos de un bloqueo.

    La persistencia de bloqueo motor al despertar es frecuentemente muy mal tolerada por los niños, sobre todo entre los 3 y 6 años.

    Esta acompañado de perdida de sensibilidad que puede dar al paciente impresión de que sus piernas están amputadas.

    Estas manifestaciones son menos frecuentes cuando se ha explicado al niño y a la familia durante la visita preoperatoria.

    Para evitar este riesgo hay que evitar el empleo de soluciones concentradas .

    Otras complicaciones

    Infecciones perimedulares y meningitis.

     La infección es un problema grave cuando se presenta en el espacio subaracnoideo o epidural. Si bien se desconoce la frecuencia de meningitis o absceso peridural en la población pediátrica, la investigación en adultos sugiere que es rara.(6). No obstante, el hecho de que ocurra refuerza la necesidad de utilizar una técnica aséptica estricta .

    Se puede presentar una celulitis leve en el sitio de inserción del catéter cuando el paciente queda con el catéter por varios días .

    Un niño que presente un catéter a permanencia para el tratamiento del dolor postoperatorio y presenta fiebre de origen indeterminado constituye una razón para extraer el catéter. (6).

    Las contaminaciones bacterianas del espacio epidural ligadas a la proximidad del ano, con formación de absceso o meningitis, han sido reportadas en pacientes portadores de un catéter de reinyección mantenido durante el periodo postoperatorio. Estas complicaciones no han sido descritas en ausencia de catéter (7).

    Temblores.

    Los temblores al despertar después de una anestesia caudal son raros y no parecen estar ligados a la temperatura de la solución anestésica , sino a la hipotermia.

    Es preferible calentar las soluciones antes de administrarlas por vía epidural.

    Hematoma Epidural

  • El hematoma epidural también es una complicación rara después del bloqueo caudal .

    El pronostico optimo depende del diagnóstico rápido y el tratamiento inmediato. (6)(25)

  • CASOS CLINICOS

    Se presentan a continuación 3 casos de bloqueo caudal realizados en el Centro Hospitalario Pereyra Rossell en el Block de Pediatría.

    En este servicio se utiliza una historia protocolizada cuando se realiza una analgesia caudal, que se adjunta.

    Para evaluación del dolor se utiliza la Escala de Disconfort de Hannallah si es un niño pequeño (que se adjunta) y si es un niño mayor la Escala Visual Análoga (EVA).

      ESCALA DE DISCONFORT DE HANNALLAH

      OBSERVACIÓN CRITERIOS PUNTOS

    PRESION ARTERIAL +- 10% del preoperatorio 0

    > 20% del preoperatorio 1 > 30% del preoperatorio 2

     

    LLANTO No llanto 0

    Llanto Suave (cede al hablarle) 1

    Incoercible 2

     

    MOVIMIENTO Ninguno 0

    Inquieto 1

    Agitado 2

     

    AGITACION Dormido 0

    Tranquilo pero atento 1

    Descontrolado 2

     

    POSTURA Ninguna 0

    Flexionado 1

    Agarrado a zona quirúrgica 2

     

    QUEJA VERBAL No refiere dolor 0

    Sí, pero no localiza 1

    Localiza el dolor 2

    BLOQUEO CAUDAL

    nOMBRE: N.M. ASA - 1 2 3 4 5
    Nº Reg: _ Sexo: M Hora del bloqueo: 08:30
    FECHA: 14/5/98 Edad: 2 a y 6m

    PREMEDICACION

    ANESTESIOLOGO: Rivoir Peso: 12Kg DROGA: no
    PROCEDIMIENTO: hidrocele DOSIS: no

     

    DROGA bupivacaina   Complicaciones  
    % 0,25%   Ninguna x
    Volumen 11ml.   Punción subcutánea  
    Dosis Total 27,5 mg   Punción dural  
    Dosis máx. 31,25mg.   Punción vascular  
    Posición

    DL

    DV

    Retención urinaria  
    Aguja TIPO: quincke de raquianestesia Nº 22 Otras  

     

    nivel de bloqueo: d4 - d7 - d10 - d12/l1

     

    rpa

    HORA 0

    15`

    30`

    45`

    3 Hs.

    6hs

    f. resp.

    20

    16

    17

    16

    16

    20

    f. card.

    132

    95

    84

    94

    90

    96

    Sat. 02

    100

    100

    -

    -

    -

    -

     

    E.V.A

    0

    0

           

     

    HANNALLAH

               

    p.art.

               

    llanto

    1

    0

    0

    1

    0

    0

    movim.

    1

    0

    0

    0

    0

    0

    agitación

    1

    1

    1

    1

    1

    1

    postura

    0

    0

    0

    0

    0

    1

    queja verbal

    0

    0

    0

    0

    0

    2

    total

    3

    1

    1

    2

    1

    4

     

    RESCATE: HORA- 14:30 DROGA- dipirona DOSIS VÍA- oral

    BLOQUEO CAUDAL

    nOMBRE: E. M. ASA - 1 2 3 4 5
    Nº Reg: - Sexo: M Hora del bloqueo: 11:25
    FECHA: 21/5/98 Edad: 2 a y 6 m

    PREMEDICACION

    ANESTESIOLOGO: Rivoir Peso: 14 kg. DROGA: no
    PROCEDIMIENTO: hidrocele y hernia inguinal DOSIS:

     

    dROGA bupivacaina   Complicaciones  
    % 0.25%   Ninguna x
    Volumen 11 ml   Punción subcutánea  
    Dosis Total 27 mg.   Punción dural  
    Dosis máx. 35 mg.   Punción vascular  
    Posición

    DL

    DV

    Retención urinaria  
    Aguja TIPO:quincke Nº 22 Otras  

     

    nivel de bloqueo: d4 - d7 - d10 - d12/l1

     

    rpa

    HORA 0

    15`

    30`

    45`

    3 Hs.

    6hs

    f. resp.

    25

    24

    25

    24

    16

    20

    f. card.

    105

    90

    100

    108

    100

    92

    Sat. 02

    98

    98

    98

    98

    -

    -

     

    E.V.A

               

     

    HANNALLAH

               

    p.art.

    100/50

    90/50

    100/50

    100/50

    -

    -

    llanto

    1

    1

    1

    1

    0

    1

    movim.

    0

    0

    0

    0

    0

    1

    agitación

    1

    0

    1

    1

    1

    1

    postura

    0

    0

    0

    0

    0

    1

    queja verbal

    0

    0

    0

    0

    0

    0

    total

    2

    1

    2

    2

    1

    4

     


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