República Oriental del Uruguay   Hospital de Clínicas   Departamento y Cátedra de Anestesiología
Hospital de Clínicas "Dr. Manuel Quintela"
Facultad de Medicina - Universidad de la República
  Facultad de medicina   Cátedra de Anestesiología  

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MONOGRAFÍA SOBRE USO DE RELAJANTES MUSCULARES EN EL URUGUAY

USO DE RELAJANTES MUSCULARES EN EL URUGUAY Cátedra y departamento de Anestesiología del Hospital de Clínicas, Facultad de Medicina, Universidad de la República Oriental del Uruguay. Dr.Ruben Olazábal Mettetieri



Contenido
 

1. Introducción 3
2. Objetivos. 4
3. Material y métodos. 4
4. Muestra analizada. 5
5. Disponibilidad. 7
6. Fármacos para intubación traqueal. 8
7. Utilización de priming. 11
8. Utilización de precurarización. 11
9. Complicaciones del fármaco de intubación. 12
10. Agentes de bloqueo de mantenimiento. 13
11. Modalidad de uso. 14
12. Monitorización. 15
13. Complicaciones. 16
14. Requerimientos para una mejor administración. 16
15. Resumen. 17
16. Discusión. 19
17. Conclusiones. 24
18. Bibliografía 25



 

 

Introducción.

 

La historia de estos fármacos comienza hace 400 años cuando Sir Walter Raleigh comunica que las tribus indígenas del Orinoco utilizan flechas envenenadas. Su interés clínico data de 1815, cuando Watterton y Brodie demostraron que el curare mata por asfixia.

En 1856 Claude Bernard comunico las acciones fisiológicas esenciales del curare sobre la unión mioneural y ese concepto fue la base para investigaciones posteriores.

En 1934 Richard Gill explora el Amazonas y arranca el secreto de las flechas envenenadas a los jíbaros.

En 1935 King aisló la d-tubocurarina del curare crudo.

En 1942, por sugerencia de L.H. Wright, Griffith y Johnstone usaron curare por primera vez en clínica en Canadá.

Este agente despejó el camino para avanzar con rapidez en el uso clínico de relajantes durante la anestesia (1).

De allí en más el bloqueo neuromuscular ha sido una parte básica y esencial de la mayoría de las anestesias. Por tanto no sorprende que durante el último decenio se haya presenciado un gran auge en los conocimientos sobre la química y la farmacología de la unión neuromuscular.

La introducción a comienzos de los años ochenta de dos relajantes musculares de duración intermedia (atracurio y vecuronio) revolucionaron la práctica clínica al proporcionar relajación con una dependencia escasa del riñón para su eliminación, su comienzo de acción más rápido, una recuperación cuantificable y más rápida y un antagonismo más rápido y más completo del bloqueo residual, que en el caso de fármacos con una duración de acción más prolongada.

Este desarrollo:

1)Animó a la intubación traqueal mediante el empleo de relajantes no despolarizantes.

2)Hacía más cómodo el mantenimiento de la relajación mediante la infusión continua.

3)Facilitaba la mejoría cuantificable de la función neuromuscular postoperatoria, que se traducía, al menos en forma teórica, en un período más corto de riesgo de debilidad en la sala de recuperación de la anestesia(2).

La práctica ausencia de efecto cardiovascular del vecuronio en un rango de dosis muy amplio establecía un hito para otros relajantes(3), mientras que la degradación del atracurio mediante el mecanismo químico de la eliminación de Hofmann resultaba muy ventajosa sobre cualquier influencia importante de procesos biológicos como la edad avanzada, insuficiencia de órganos o anomalías bioquímicas sobre este tipo de bloqueo.

A principios de 1990, además, se habían añadido al arsenal terapéutico un relajante de acción corta hidrolizado por la colinesterasa plasmática (mivacurio)(4) y un fármaco de acción intermedia e inicio rápido (rocuronio)(5). El mivacurio facilita el mantenimiento de la relajación mediante la perfusión continua, con una recuperación espontánea rápida, lo que hace que la necesidad de antagonizar el bloqueo residual sea un problema mucho menor que en el caso de otros relajantes. El rocuronio puede ser el primer no despolarizante sustituto aceptable de la succinilcolina para facilitar una intubación rápida de la traquea.

Vemos por tanto que la oferta de fármacos para la relajación muscular ha tenido gran auge, lo que permite al anestesiólogo tener la posibilidad de utilizar uno u otro de acuerdo a las características del fármaco, de la cirugía, del paciente, de la infraestructura del área de recuperación, teniendo en cuenta que el relajante muscular ideal no existe y así mismo lo obliga a un conocimiento más profundo de todos los aspectos de estos fármacos.

 Objetivos

 Siendo el uso de estos fármacos muy frecuente en la práctica anestesiológica, nuestro objetivo consistió en un análisis de diferentes aspectos de la administración de los relajantes neuromusculares en nuestro país.

Material y métodos

  El presente trabajo se efectuó en base a una encuesta realizada en el XII Congreso Uruguayo de Anestesiología y IV Congreso Panamericano de Anestesia Regional los días 25-28 de Noviembre de 1998 en el Conrad Resort & Casino-Punta del Este-Uruguay.

Se realizó en base a un formulario que se adjunta, considerándose solo aquellos que correspondieran a Anestesiólogos del Uruguay.

Este formulario fue completado en forma anónima, con un único encabezado en donde figuraba la fecha de nacimiento y el lugar de residencia del encuestado.

Se preguntó básicamente sobre cuatro aspectos que son: 1)la disponibilidad de los diferentes fármacos, 2)los relajantes utilizados para la maniobra de intubación orotraqueal, sus frecuencias y complicaciones, 3)las drogas usadas para el mantenimiento, sus formas de administración, complicaciones y la monitorización utilizada y 4) las condiciones necesarias para una mejor administración.

Cuando se analizaron los porcentajes preguntados se utilizaron las medias ponderadas resultantes de las respuestas.

Muestra analizada

El total de encuestas entregadas fueron de 87, sobre un número total de socios activos de la Sociedad Uruguaya de Anestesiología de 261 equivaliendo por tanto al 30 %.

Se recabaron datos de fecha de nacimiento y lugar de trabajo en Montevideo o el Interior del país.

De estos datos surgen que el 42,5 % (n=37) de los casos fueron de Montevideo, el 31 % (n=27) correspondieron al interior, el 5,7 % (n=5) a ambos y en el 20,7 % (n=18) no se obtuvieron datos.

Se analizó la distribución de edades en tres franjas; la primera que agrupa encuestados entre 30 y 40 años, la segunda entre 40 y 50 años, la tercera entre 50 y 60 años y un grupo en donde no se consignaron datos.

No existió ningún caso de menores de 30 años, ni mayores de 60 años.

Los resultados expresan que la franja de 30-40 años, representó el 17 %(n=15), la franja de 40-50 años el 28 %(n=24), la franja de 50-60 años el 26 %(n=23) y existió un importante grupo sin datos que significó el 29 %(n=25).

Si analizamos la distribución de edades en Montevideo, vemos que en la franja de 30-40 años hay un 32 % (n=12), en la de 40-50 años un 32 % (n=12), en la de 50-60 años 28 % (n=10) y un 8 % (n=3) din datos registrados.

En el interior del país existió un 4% (n=1) en la franja de 30-40 años, un 33% (n=9) en la franja de 40-50 años, 37 % (n=10) en la franja de 50-60 años y un 26 %(n=7) en donde no existieron datos.

Disponibilidad de fármacos

 El siguiente aspecto que se analizó fue la disponibilidad de fármacos para la relajación neuromuscular con los siguientes resultados:

Succinilcolina 100% (n=87), Atracurio 98 %(n=85), Alcuronio 92 %(n=80), Mivacurio 47 %(n=41), Vecuronio 0 %(n=0), Rocuronio 21%(n=18), Pancuronio 21%(n=18).

Tomadas solo las respuestas de Montevideo encontramos:

Succinilcolina 100 %(n=37), Atracurio 100%(n=37), Alcuronio 100 %(n=37), Mivacurio 49 %(n=18), Vecuronio 0 %(n=0), Rocuronio 30 %(n=11), Pancuronio 24 % (n=9).

 

Si consideramos solo las respuestas del interior del país:

Succinilcolina 100%(n=27), Atracurio 93 %(n=25), Alcuronio 89 %(n=24), Mivacurio 52 %(n=14), Vecuronio 0 %(n=0), Rocuronio 7 %(n=2), Pancuronio 18 %(n=5).

Intubacion orotraqueal

Luego de analizar globalmente las respuestas sobre los fármacos que eran utilizados para la maniobra de intubación orotraqueal, se llegó a los siguientes resultados:

En el 72 % de los casos promedialmente era utilizado como fármaco para esta maniobra la Succinilcolina, en el 27 % de los casos también en forma promedial eran utilizados otros bloqueantes de la relajación muscular y en el 1 % de los casos la intubación orotraqueal se realizaba sin relajación muscular.

Si analizamos exclusivamente el uso de Succinilcolina para esta maniobra y de acuerdo a los rangos de porcentajes de frecuencia predeterminados en el cuestionario, los valores encontrados son:

Uso de succinilcolina en el 10 % de los casos el 10 % de las respuestas (n=9), en el 25 % de los casos el 5 % (n=4), en el 50 % de las veces el 10 % de los encuestados (n=9), en el 75 % de los casos un 17 %(n=14), en el 90 % de las veces fue la respuesta mayoritaria con el 48 % de las respuestas(n=41) y por último el uso en el 100 % de los casos de la succinilcolina fue contestado por el 10 %(n=9) de los consultados.

 

Analizando así mismo solo las respuestas del uso de otros relajantes para la maniobra de intubación orotraqueal, se llega a los siguientes resultados:

Uso de otros relajantes musculares en el 10 % de los casos 51 % de los encuestados (n=37), en el 25 % el 19 %(n=14), en el 50 % de los casos el 11 %(n=8), en el 75 % de las veces el 6 %(n=4), en el 90 % el 12 %(n=9) y en el 100 % de los casos el 1 %(n=1).

Ahora analizamos la discriminación del uso de otros relajantes neuromusculares para la maniobra de intubación orotraqueal que determina los siguientes resultados:

Las respuestas indican que en el 56 % de los casos el elegido fue el Atracurio, que el Alcuronio fue elegido en el 24 % de las respuestas, el Mivacurio en el 10 % de las veces, el Rocuronio en el 6 % de los casos y por último el Pancuronio en el 4 % de los casos.

Utilización de priming

Se consultó sobre la utilización de priming (dosis de cebado), para la maniobra de intubación orotraqueal, obteniéndose una clara mayoría con respuestas negativas representando el 68 %(n=58), un 27 % de respuestas positivas (n=24) y un 5% sin datos consignados (n=5).

Utilización de precurarización

Cuando se analizaron las respuestas sobre la utilización de precurarización en la maniobra de intubación orotraqueal, resultaron también mayoritarias las respuestas negativas, representando un 61 %(n=53), las respuestas positivas fueron del 38 % (n=33) y existió un 1 %(n=1) sin dato registrado.

 

Complicaciones relacionadas con el fármaco para la intubación orotraqueal

 

Se interrogó sobre las complicaciones que los encuestados imputaban al agente de bloqueo neuromuscular usado para la maniobra de intubación orotraqueal en el transcurso del último año, obteniéndose los siguientes resultados:

El 40 %(n=35) de los consultados señalaron la evidencia de alteraciones del ritmo, el 13 %(n=11) la existencia de rigidez maseterina al momento de realizar la maniobra, el 33 %(n=29), encontró condiciones inapropiadas para la intubación, el 3 %(n=3) detecta regurgitación de contenido gástrico, el 2 %(n=2) sospechó o confirmó la existencia de hipertermia maligna y el 22 %(n=19) encontró efectos clínicos prolongados luego de su uso.

Agente de bloqueo neuromuscular de mantenimiento

Se consultó sobre los parámetros a tener en cuenta para la elección del relajante para el mantenimiento de la cirugía resultando que:

el 92 %(n=80) valora para su selección la duración de la cirugía a realizarse, el 78 %(n=68) las patologías previas del paciente, el 26 %(n=23) la posibilidad de complicaciones relacionadas con dicha elección y por último el 46 %(n=40) selecciona de acuerdo a la disponibilidad de los fármacos.

En función de estos elementos se preguntó sobre el agente de mantenimiento del bloqueo neuromuscular usado durante la cirugía y su frecuencia con rangos predeterminados por la encuesta y luego del análisis de estas cifras surgen los siguientes resultados:

La succinilcolina fue usada como bloqueante de mantenimiento promedialmente por el 7 % de los encuestados.

El Atracurio, fármaco elegido con mayor frecuencia fue usado promedialmente por el 46 % de las respuestas.

El Alcuronio, segundo en frecuencia fue elegido por el 30 % de los Anestesiólogos.

El Mivacurio, resultó usado promedialmente por el 7 %.

El Rocuronio por el 5 %.

El Pancuronio por el 5 %.

 

Modalidad de uso

Sobre la forma de uso del bloqueante neuromuscular de mantenimiento los resultados fueron los siguientes:

El 26 %(n=23), los usa en dosis única.

El 87 %(n=76), en dosis fraccionadas.

Sólo el 15 %(n=13), estableció como modo de uso la infusión continua.

Otro aspecto sobre el modo de uso de los relajantes musculares que se analizó fue en referencia a las dosis utilizadas, encontrándose que el 72 % (n=63) respondió que utilizaba dosis/kg de peso estrictamente, el 30 % (n=26) dosis menores, y no hubo ninguna respuesta que utilizara dosis mayores.

 

Monitorización

 

La consulta sobre la monitorización de la relajación muscular durante el procedimiento quirúrgico determinó que la gran mayoría de los encuestados, un 87 %(n=76) utilizan los elementos clínicos como parámetro de evaluación, el 78 %(n=68) el capnograma y en porcentajes mucho menores, la electromiografía en el 7 %(n=6), la mecanografía en el 1 %(n=1) y la estimulación eléctrica con evaluación visual o tactíl de la respuesta en un porcentaje algo mayor que alcanza al 17 %(n=15).

 

Complicaciones

 

Se consultó sobre las complicaciones que los encuestados adjudicaban al bloqueante neuromuscular de mantenimiento utilizado durante el último año y se encontraron estos resultados:

El 59 %(n=51), encontraron rush cutáneo luego de su uso, el 22 %(n=19) encontró alteraciones hemodinámicas, el 28 %(n=24) detectó alteraciones del ritmo, el 8 %(n=7) efectos clínicos menores, el 21 %(n=18) curarización prolongada, el 17 %(n=15) curarización residual, el 7 %(n=6) la utilización de asistencia respiratoria mecánica no prevista de antemano, el 1%(n=1) hipertermia maligna, el 40 %(n=35) dolores musculares y en el 2 %(n=2) se observó la existencia de broncoespasmo.

Requerimientos para una mejor administración

 

El último aspecto consultado se refirió a los requerimientos que los encuestados consideraban necesarios para una administración más correcta de los fármacos de bloqueo neuromuscular y las respuestas determinaron los siguientes resultados:

El 25 %(n=22) indicó que necesitarían nuevos fármacos, el 75 %(n=65) determinó la necesidad de mejor monitorización, el 32 %(n=28) la existencia de bombas de infusión para su administración, el 40 %(n=35) mayor disponibilidad de los relajantes existentes y por último el 22 %(n=19) la disminución de los costos actuales.

 

 

Resumen

 

Los resultados del cuestionario realizado los podemos resumir de la siguiente forma:

1)La muestra analizada representa el 30 % de los socios activos de la Sociedad de Anestesiología del Uruguay.

2)En dicha población se encontraron mayoritariamente concurrentes de Montevideo, pero que representan el 18 % del total de socios de la S.A.U. que residen en este departamento (203) y menor número del interior pero que representaron el 46% del total de socios de la S.A.U de el resto del país (58).

3)La distribución de edades, contó con una importante cantidad de formularios sin datos, en función de esta visión parcial en Montevideo los tres rangos determinados fueron similares, no así en el interior, donde fueron similares las franjas de 40-50 años y 50-60 años y muy por debajo se situó la franja de 30-40 años.

4)En cuanto a la disponibilidad, tanto en Montevideo, como en el interior, básicamente se cuenta con tres fármacos para el bloqueo neuromuscular, la Succinilcolina, el Atracurio y el Alcuronio, encontrándose el Mivacurio como otra opción pero con mucho menor porcentaje y el resto de los consultados con muy escasa presencia.

5)La maniobra de intubación orotraqueal es realizada mayoritariamente con Succinilcolina.

6)De los relajantes no despolarizantes que se utilizan para esta maniobra, encontramos al Atracurio como el mayoritariamente usado y en segundo lugar el Alcuronio.

7)La población analizada no utiliza mayoritariamente como rutina, ni la dosis priming (dosis de cebado), ni la precurarización.

8)Las complicaciones más frecuentes que se adjudican al fármaco para la intubación orotraqueal son las alteraciones del ritmo, las condiciones inapropiadas para la intubación y los efectos clínicos prolongados.

9)Para la elección del bloqueante neuromuscular de mantenimiento en la cirugía se toman mayoritariamente en cuenta la duración y las patologías previas del paciente.

10)Los fármacos más usados para el mantenimiento son el Atracurio y el Alcuronio.

11)Sobre el uso de estos, en su gran mayoría se usan en dosis fraccionadas y en dosis por kg de peso estrictamente o dosis menores.

12)La monitorización se realiza básicamente con evaluación clínica y capnograma.

13)Las complicaciones atribuibles a este grupo de relajantes fueron mayoritariamente el rush cutáneo y los dolores musculares.

14)Las condiciones exigidas para una mejor administración consistieron mayoritariamente en mejoras en el equipamiento y disponibilidad de nuevas drogas.

Discusión

 

Una visión muy rápida de los resultados analizados muestra la escasa disponibilidad de fármacos con los que cuenta el Anestesiólogo uruguayo, lo que a su vez creemos determina el comportamiento en la elección y modo de uso de éstos.

A modo de ejemplo analizaremos la frecuencia de uso de la succinilcolina para la maniobra de intubación traqueal.

Dicho fármaco se encuentra en una franca disminución de su uso a nivel mundial.En Francia los últimos reportes la sitúan en un 5 % de uso en comparación con el resto de los relajantes musculares, así mismo la involucran como responsable del 30 % de las reacciones anafilácticas (6).

En nuestro análisis las respuestas obtenidas la colocan con una frecuencia de uso del 72 %, que como decíamos anteriormente, creemos dependen fundamentalmente de la oferta de fármacos para la realización de intubación traqueal, ya que los relajantes con un más rápido inicio de acción que podrían sustituir a la succinilcolina que como luego veremos presenta una innumerable lista de complicaciones, muchas de ellas graves, no se encuentran disponibles para su elección por el anestesiólogo como el vecuronio o se encuentran en muy baja frecuencia, como el rocuronio(21%)

Se plantea entonces la interrogante de sí la succinilcolina es aún un fármaco de utilidad.

Sabemos que la facilidad con que pueda efectuarse la intubación traqueal depende de la capacidad técnica, de la profundidad de la anestesia y del grado de relajación muscular.Es de capital importancia garantizar la seguridad de la permeabilidad respiratoria en los casos en los que la regurgitación pasiva o los vómitos activos plantean un peligro para el paciente.Aún se reconoce a la succinilcolina como el fármaco preferido en estas circunstancias, por la rapidez con que se inicia la relajación profunda que produce.

Los estudios de "dosis de cebado" con relajantes no despolarizantes han demostrado que la rapidez de la iniciación del efecto no es equiparable con lo que se observa cuando se administra succinilcolina(7).

Quizá las condiciones superiores de intubación que se logran con la administración de succinilcolina no se relacionen en grado tan estrecho con iniciación rápida, sino con el hecho de que este agente tiene mayor potencia a nivel de los músculos laríngeos, en comparación con los agentes no despolarizantes(8).

Es poco justificado emplear succinilcolina para el mantenimiento del bloqueo neuromuscular, cuando existen otras opciones de relajantes no despolarizantes, aún con nuestra escasa disponibilidad, en nuestra encuesta solo representó el 7 % de los casos.

Atracurio,mivacurio, rocuronio, son muy adecuados para procedimientos quirúrgicos cortos(9)

Como hacíamos referencia con anterioridad, a la succinilcolina se le atribuyen un importante número de complicaciones que vamos a reseñar someramente comparándolas con los resultados obtenidos.

Produce fasciculaciones musculares, lo que se relaciona estrechamente con la producción de dolor muscular (incidencia de 40 % en este cuestionario), que es variable y parece ser mayor en los pacientes que se movilizan con prontitud después de intervenciones menores.La incidencia está disminuida, en niños, embarazadas y ancianos. Un análisis de 43 estudios que se efectuaron con la finalidad de buscar métodos para reducir el dolor relacionado con éste fármaco indicó una incidencia de mialgias que varía entre 5 y 83 % (10).

En referencia a las anafilácticas reacciones, en la actualidad los agentes de bloqueo neuromuscular se indican como los principales causantes de reacciones anafilácticas durante la anestesia general y como habíamos referido anteriormente, a la succinilcolina se le adjudica el 30 % de éstas.

En la encuesta realizada se analiza la aparición de rush cutáneo en un 59 %.

En cuanto al aumento del tono de la musculatura maxilar o el espasmo del músculo masetero después de administrar succinilcolina ( representó el 13% en nuestra encuesta), se acepta que puede ser un signo incipiente de hipertermia maligna ( 2% en nuestro cuestionario)(11), aunque es evidente que éste fenómeno no se relaciona invariablemente con éste sindrome (12).

Hace relativamente poco se demostró que el aumento del tono del músculo masetero es una reacción frente a la succinilcolina, tanto en adultos (12), como en niños (14)(15)(16)

Más aún, Meakin y colaboradores (14), han demostrado que la dosis de 1 mg/kg de succinilcolina produjo un período muy breve de bloqueo en algunos niños, a la vez que incrementó el tono del músculo masetero. Sugieren que la dosificación inadecuada puede ser un factor de la incidencia al parecer elevada de espasmo del músculo masetero inducido por succinilcolina, que se ha informado en algunos hospitales de niños.

Por sí solo, el incremento de la tensión maxilar no parece ser patognomónico de hipertermia maligna y deben buscarse otros signos de hipermetabolismo si se piensa en este diagnóstico.

Por otra parte, se está implicando una mutación en el genotipo de los pacientes susceptibles de hipertermia maligna, lo que podría explicar la gran variabilidad en frecuencia de aparición de éste sindrome en diferentes zonas geográficas.(17)(18)

Aunque en nuestro cuestionario el efecto clínico prolongado se situó en un 22 %, es poco probable que ocurra bloqueo prolongado después de una sola dosis de succinilcolina, a menos que el paciente tenga colinesterasa anormal, podría ocurrir bloqueo de fase II después de grandes dosis, ya sea de dosis única o en infusión continua.

Por último en esta reseña de las complicaciones relacionadas con la succinilcolina nos queda nombrar los efectos hemodinámicos, que es predominantemente la bradicardia, que resulta de la estimulación de los receptores colinérgicos en el corazón(19).Una sola dosis carga en adultos no suele tener efectos cardiovasculares pronunciados.

Se sabe que puede sobrevenir bradicardia en adultos después de una segunda dosis o de dosis subsecuentes de succinilcolina, en especial si el intervalo es de dos a cinco minutos después de la dosis inicial, en tanto que tiende a ocurrir en la dosis inicial en niños.En los resultados encontrados por nosotros recordamos que la incidencia de alteraciones del ritmo llegó al 40 %.

En condiciones de anestesia estable, la succinilcolina disminuye el umbral de las arritmias ventriculares inducidas por las catecolaminas en los monos y los perros.Los niveles de catecolaminas se cuadriplican y el potasio aumenta en un tercio posteriormente a la administración de succinilcolina a los perros (20)

En los últimos años, algunos informes han llamado la atención sobre el desarrollo de paro cardíaco intratable en niños y adolescentes aparentemente sanos hasta ese momento, a los que se administraba succinilcolina (21) (22) (23).En muchos de estos casos se había comunicado hiperpotasemia, rabdomiolisis y acidosis.Con frecuencia se asociaba una distrofia muscular de Duchenne demostrada por biopsia como característica anatomopatológica.Dado que estos incidentes fatales se han producido en niños previamente asintomáticos y habían llevado a la muerte hasta el 60 % de estos casos, las asociaciones sobre hipertermias malignas de Estados Unidos y de Alemania han recomendado con firmeza la supresión de la administración de succinilcolina a niños sanos.En Estados Unidos, la Food and Drug Administration ha respondido con la determinación de que la succinilcolina está contraindicada en niños y adolescentes, excepto cuando sea necesaria una intubación traqueal urgente o una inmediata permeabilización de la vía aérea.En vista del suministro disponible en la actualidad de relajantes no despolarizantes que sustituyeron con facilidad a la succinilcolina, parece ser un cambio de política prudente y adecuado.

Se han estudiado en animales nuevos agentes no despolarizantes esteroideos, Org 9453, Org 9489 and Org 9487.Se informa que la iniciación y la duración de su acción son semejantes a las de la succinilcolina y se está a la espera de los resultados en humanos, pudiendo ser una solución para las múltiples complicaciones del uso de succinilcolina.(24)(25)

El advenimiento de la máscara laríngea ha disminuido el empleo de la intubación e, indirectamente, el de la succinilcolina.(26)

En nuestro país pasará aún algún tiempo para que disminuyamos la frecuencia de uso de la succinilcolina, que dependerá del ingreso a los lugares de trabajo de mayor variedad de posibilidades de relajantes musculares, sí como de una disminución de sus costos y de una mejor utilización, con mayor monitorización y diferentes opciones de administración.

En referencia al priming o "dosis de cebado" , que fue otro aspecto analizado, se recomienda una pequeña dosis subparalizante de relajante no despolarizante (aproximadamente 20 % de la DE95) administrada 2-4 minutos antes de administrar una segunda dosis más elevada para la intubación traqueal (27)(28).

Esta técnica, ha demostrado acelerar el comienzo del bloqueo de distintos relajantes no despolarizantes aproximadamente 30-60 segundos, con el resultado de que la intubación puede realizarse aproximadamente a los 90-120 segundos de la segunda dosis.(29)(30)(31).

Una precaución citada ocasionalmente en la utilización de la técnica de priming es el desarrollo de debilidad o pérdida del control de la vía aérea por el paciente previamente a la inducción anestésica(32).Para evitarlo se sugiere que debe instruirse al paciente previamente a la adminstración de la dosis de cebado y proceder a la inducción si presenta elementos de curarización.

En el caso del rocuronio, el comienzo de acción será lo suficientemente rápido como para hacer innecesaria este priming(33)

Recordamos que solo el 27 % de nuestra población anestesiológica contestó que usaba la técnica anteriormente descrita.

En cuanto a la precurarización, se usa básicamente como método para disminuir las fasciculaciones.Se realiza con la administración previa de un relajante no despolarizante previo a la inyección de succinilcolina. Dependiendo del relajante usado se ha descrito la eficacia o no de este método, con una décima parte de la dosis de intubación del atracurio, se reducen tanto las fasciculaciones como las mialgias postoperatorias.(34).

En los resultados nuestros tampoco es una práctica habitual resultando sólo un 38 % su frecuencia de uso.

Analizando el uso de bloqueantes neuromusculares para el mantenimiento, los resultados muestran que son básicamente 2 los usados mayoritariamente, el Atracurio en el 46 % de los casos y el Alcuronio en el 30 % de los casos, siendo el resto usado en muy escasa frecuencia. El Alcuronio es considerado un antiguo relajante muscular en desuso en muchos países pero aún con una presencia importante en otros. Este relajante es un bloqueador ganglionar muy débil y presenta un efecto vagolítico también muy débil, apreciándose ocasionalmente un ligero aumento de la frecuencia cardíaca, siendo rara la disminución de la presión arterial y no liberando histamina.

Se metaboliza en muy pequeña proporción, siendo su principal ruta de excreción, incambiada por la orina, por lo que hay autores que no lo consideran un bloqueante de duración intermedia, sino prolongada (35). El tiempo de reversión tanto espontánea como farmacológica es más lento en comparación con el Atracurio(36).

En el Sexto Simposio Internacional sobre Relajantes Musculares, realizado en Agosto de 1997 en París-Francia, J.Viby-Mogensen (Copenhagen, Denmark), presentaron un estudio sobre la incidencia de complicaciones pulmonares postoperatorias, con el uso de pancuronio, vecuronio y atracurio, observando que los relajantes de acción prolongada, como en este caso el pancuronio, presentan una incidencia más alta de este tipo de complicaciones.(6)

Sobre el Atracurio, creemos que ya hemos estado refiriéndonos a sus ventajas y desventajas para su uso.

Su ingreso a nuestro país es muy posterior al del Alcuronio y como vemos ya se encuentra como el de uso mayoritario para el mantenimiento.

Es un relajante de duración intermedia, se inactiva desde el punto de vista químico por descomposición, a través de la eliminación de Hofmann y también experimenta probablemente cierto grado de hidrólisis estérica..

No presenta efecto acumulativo administrado en infusión continua o en dosis repetidas y el bloqueo se antagoniza fácilmente con neostigmina.

Los últimos temas que elegimos son el uso de infusión continua y la monitorización de la intensidad del bloqueo, que se relaciona íntimamente con el punto anterior.

Nuestra población anestesiológica usa con muy poca frecuencia infusión continua, alcanzando apenas al 15 % de las respuestas.

La infusión continua de un relajante no despolarizante, ha sido indicada co


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