República Oriental del Uruguay   Hospital de Clínicas   Departamento y Cátedra de Anestesiología
Hospital de Clínicas "Dr. Manuel Quintela"
Facultad de Medicina - Universidad de la República
  Facultad de medicina   Cátedra de Anestesiología  

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Porfirias y Anestesia

UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA

FACULTAD DE MEDICINA

CATEDRA DE ANESTESIOLOGIA

PORFIRIAS Y ANESTESIA

MONOGRAFIA DE 3er AÑO

DRA ANABELA SAMANIEGO

INDICE :

-Introducción

-Objetivo

-Historia

-Fisiopatología

-Clasificación e incidencia

-Patogenia de la fotosensibilidad

-Patogenia de las crisis porfíricas

-Porfiria aguda intermitente

-Tratamiento de las crisis porfíricas

-Porfiria Variegata

-Porfiria cutánea tarda

-Coproporfiria hereditaria

-Porfiria de Doss

-Características clínicas: ataque agudo

-Evaluación preoperatoria

-Manejo intraoperatorio

-Anestesia regional

-Monitorización

-Manejo postoperatorio

-Resumen

-Referencias bibliográficas

 

INTRODUCCIÓN

Las enfermedades en que se altera el metabolismo de las porfirinas se llaman porfirias (del griego porphyra: morado, púrpura).

La síntesis de porfirinas en las personas normales es un proceso dinámico sujeto a variaciones periódicas tales como el envejecimiento y el ciclo menstrual, se realiza a merced de complejos pasos metabólicos perfectamente conocidos. De entre las enzimas necesarias destaca la ALA- sintetasa (ALA-S) porque pone en marcha el ciclo y limita el ritmo de la reacción.

La importancia para nosotros como anestesiólogos radica en que a pesar de la escasa incidencia en nuestro medio, existen algunos casos conocidos de la enfermedad, predominando la forma aguda intermitente, que como veremos constituye una de las formas capaces de ser inducidas por drogas, el conocimiento, entonces, de esta patología y sus implicancias anestesiológicas constituye un desafío cuyo aceptación redundará en menor morbimortalidad para el paciente.

 

OBJETIVO

El propósito de la presente revisión es el de actualizar aspectos de esta enfermedad, sobre todo en lo que concierne al manejo anestesiológico de la misma, con el fin de obtener mejores resultados y ofrecer las mejores garantías al paciente portador de porfiria que debe someterse a un acto anestésico- quirúrgico.

Historia

Las porfirias fueron reconocidas a fines del siglo XIX, por primera vez por Günther en 1911 describió una porfiria congénita con lesiones cutáneas (hidroa estival) y afectación hepática, cuya patogenia y tratamiento se desconocían, aunque si se conocía la predisposición familiar a padecer la enfermedad. Hasta entonces la porfiria había sido un concepto puramente bioquímico. A través de Garrod (1923), Waldenström (1937) y otros se llegó a Dean y Barnes (1952) que en ciudad del cabo descubrieron una forma genética de porfiria llamada variegata o sudafricana, mediante el que ha sido reconocido como "el más completo ensayo de genética humana".

 

Actualmente las porfirias se consideran como un grupo heterogéneo de enfermedades adquiridas o hereditarias con carácter autosómico dominante o recesivo, caracterizadas todas ellas por una anomalía en la biosíntesis del hem. Cada porfiria tiene un patrón típico de hiperformación y acumulación de porfirias o de sus precursores y se consideran tanto alteraciones metabólicas como hematológicas(1)(2)(3) (4)(13)

 

Fisiopatología

Biosíntesis del hem

El objetivo de la porfirinogénesis reside en la formación del producto final, el hem, grupo prostético de diversas hemoproteínas .

El hem actúa también como cofactor en la oxidación de prostaglandinas e indolamina y en la producción de GMP cíclico.

Aunque la biosíntesis de hem se realiza en casi todas las células del organismo, la médula ósea y el hígado son los lugares en los que la porfirinogénesis es especialmente activa. Un adulto normal sintetiza unos 7µmol/kg/ día de hem, de los cuales al menos el 80% se destina a la formación de hemoglobina, para lo cual se requiere un gasto de unos 300 mg/ día de ácido deltaminolevulínico (ALA) en la médula ósea . El hígado consume unos 50 mg/ día de ALA para sintetizar el 15% del hem total y aproximadamente dos tercios de dicha cantidad se utilizan para la formación del importantísimo citocromo microsómico P450.(2.)

La vía sintética del hem y el sitio de déficit enzimático de cada tipo de porfiria se ven a continuación .

 

 

 

Tipo de porfiria biosíntesis del hem enzima

Glicina +succunil CoA

¯ ALA sintetasa

Ácido aminolevulínico (ALA)

¯

PORFIRIA DE DOSS(PLP) ALA deshidrasa

Porfobilinógeno(PBG)

PORFIRIA AGUDA

INTERMITENTE (AIP) ¯ PBG Deaminasa

Hidroximetilbilane

¯ Uroporfirinógéno cosintasa

Uroporfirinógeno ® Uroporfirina

PORFIRIA ¯ Uróporfirinógeno decarboxilasa

CUTANEA TARDA(CTP)

Coproporfirinógeno ® Coproporfirina

COPROPORFIRIA

HEREDITARIA(HCP) ¯ Coproporfirinógeno Oxidasa

Protoporfirinógeno

PORFIRIA VARIEGATA (VP) ¯ Protoporfirinógeno oxidasa

Protoporfirina

Ferroquetalasa + hierro

HEME

+GLOBIN ¬ ® + APOPROTEINA

¯ ¯

HEMOGLOBINA otros pigmentos

Respiratorios

 

Cada tipo de porfiria tiene un patrón característico de sobreproducción y acumulación de precursores hem basados en la localización de la disfunción enzimática en la vía de la síntesis del hem.

El paso limitante en la síntesis del heme es la condensación de succinil coenzima A y glicina para formar ácido gamma amino levulínico (ALA), catalizada por la enzima mitocondrial ALA sintetasa. La actividad basal de la ALA sintetasa es substancialmente más baja que la de las subsequentes enzimas de la vía sintética y por lo tanto cambios en la actividad de la ALA sintetasa son pasos limitantes, controlando la velocidad de la síntesis del heme. El heme, el producto final del vía sintética, ejerce una regulación feedback negativa sobre la actividad de la ALA sintetasa.(1) (13).No solo inhibe su transcripción y traducción sino que probablemente bloquea también su tránsito desde su origen citosólico hasta su destino mitocondrial.(2).

El déficit específico de una enzima en cada tipo de porfiria resulta en un bloqueo parcial en la biosíntesis del heme y menores niveles intramitocondriales de heme. El feedback negativo disminuído a partir del heme contribuye a un aumento de la línea de base de la actividad de la ALA sintetasa, lo que es característico de las porfirias.

Las manifestaciones de la enfermedad son dadas a través del aumento de la actividad de la ALA sintetasa , aumento de la acumulación de porfirinas en los tejidos o disminución de la producción del grupo heme . El aumento en la actividad de la ALA sintetasa resulta en niveles aumentados de precursores heme proximales al sitio específico del déficit enzimático. Esos precursores son porfirinógenos incoloros y no fluorescentes. La oxidación irreversible de esos porfirinógenos causa la formación de porfirinas , las cuales no tienen función fisiológica conocida pero son reactivos altamente oxidantes. La acumulación de porfirinas en la capa epidérmica de la piel lleva a la fotosensibilidad cutánea.(1).(4).

La Porfiria Aguda causa a menudo, severa neuropatía, la base para el deterioro multisistémico. Cambios en los ganglios autonómicos, cuernos antriores de la médula espinal, nervios periféricos, núcleos del tronco cerebral axones cerebelosos, células de Schwann y de la sheaths de mielina han sido demostrados .(1) (5) (6).(13)

El daño neuronal y la degeneración axonal puede ser la lesión patológica primaria, con posteriores cambios axonales que llevan a la desmielinización secundaria.(1) (5)

Algunas hipótesis han sido propuestas para explicar el mecanismo de la neuropatía porfírica.(1).Dos de las más aceptadas atribuyen la disfunción neuronal a la neurotoxicidad directa de la ALA ( no porfobilinógeno [PBG], o a la disminución intraneuronal del grupo heme o a ambos.(5)(7)(33). Así puede haber una relación significativa entre el metabolito triptofano y/o deficiencia de folato y la expresión clínica de la enfermedad.(1). La ALA está estrechamente relacionada al GABA estructuralmente y puede interactuar con receptores para bloquear la transmisión normal del GABA(6). La neuropatía periférica que se ve es predominantemente motora (debilidad distal y parálisis de los músculos respiratorios) y puede también afectar los nervios craneales (parálisis bulbar). La neuropatía autonómica puede resultar en presión sanguínea lábil, hipotensión ortostática, vasoespasmo y diaforesis, y el severo dolor abdominal el cual es la característica del ataque agudo. El SNC puede manifestarse como actividad epiléptica, depresión o un sindrome cerebral orgánico (confusión, alucinaciones). (6)(8).

 

CLASIFICACIÓN E INCIDENCIA

Las porfirias se pueden clasificar de acuerdo a tres características :

  1. El sitio principal de producción anormal de porfirinas (hepáticas versus eritropoiéticas)
  2. La presentación : aguda o no aguda.

3- El patrón de déficit enzimático en la producción del heme.

 

TIPOS PORFIRIA SEGÚN ORIGEN SEGÚN SÍNTOMAS

Congénita de Günther Eritropoyética Cutánea

Protoporfiria Eritropoyética Cutánea

Cutánea Parda Hepática Cutánea

Variegata Hepática Mixta

Coproporfiria Hepática Mixta

Aguda de Doss Hepática Aguda

Aguda intermitente Hepática Aguda (2)

El heme es un componente del sistema del citocromo microsomal y mitocondrial y es sintetizado y usado en todas las células.(1) (13) Los dos principales sitios de síntesis del heme son las células hepáticas y eritropoiéticas donde el heme es incorporado dentro de la hemoblobina y el citocromo hepático. Las porfirias eritropoiéticas causan sensibilidad cutánea extrema pero no alteraciones neurológicas y no están asociadas con crisis precipitadas por drogas.(1).

 

Patogenia de la fotosensibilidad

Cinco de la siete variedades de porfiria pueden manifestarse clínicamente en forma de cuadros dérmicos originados por la acción fotosensibilizante de las porfirinas acumuladas.La estructura de dobles enlaces conjugados que poseen las porfirinas las capacita para absorber energía lumínica de longitud de onda cercana a los 400 nm, de forma que las moléculas porfirínicas quedan en estado de excitación. Aunque el mecanismo de producción de las reacciones fotoquímicas inducidas por las porfirinas pudiera ser común, se diferencian dos patrones clínicos de respuesta cutánea.

1- Fotosensibilidad aguda o respuesta fototóxica , caracterizada por sensación urente , dolor y prurito asociados a edema. Ello ocurre en la protoporfiria eritropoyética y tras la administración parenteral de hematoporfirina .

2- Fotosensibilidad crónica, gradual inicialmente indolora, con producción de ampollas, erosiones, costras , cicatrices e hiperfragilidad dérmica. Este cuadro se observa en las otras variedades de porfirias cutáneas. Tales diferencias clínicas se atribuyen a las distintas propiedades fisicoquímicas de las porfirinas acumuladas; las porfirinas hidrófobas (protoporfirina) ejercen su acción fototóxica sobre estructuras diana lipófilas y se acumulan preferentemente en la mitocondria, mientras que las porfirinas policarboxílicas (uroporfirina), hidrófilas, tienden a depositarse sobre todo en los lisosomas.La patogenia de la hiperpigmentación y de la hipertricosis habituales en algunas porfirias, aún no se ha aclarado.(2)

 

PATOGENIA DE LAS CRISIS PORFIRÍCAS.

Algunos pacientes afectos de porfirias agudas y mixtas sufren los denominados "ataques agudos" o crisis porfíricas, a las que se podría en forma simplista : abdominopsiconeurológicas. Estas crisis incluyen una constelación de signos y síntomas que inducen a frecuentes errores diagnósticos y yatrogénicos y que hoy en día se atribuyen a disfunción global del sistema nervioso.

Disfunción del SNA: dolor abdominal (síntoma inicial y principal), dilatación de asas intestinales , náuseas, vómitos, estreñimiento, taquicardia, HTA, hipotensión postural.

Disfunción del SNC: síntomas psiquicos sumamente variados, confución mental, alucinaciones, convulsiones, sindrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética.

Disfunción del SNP: parestesias, dolores en extremidades, espalda, cuello, tórax, abolición de reflejos tendinosos , paresia y parálisis de músculos de extremidades e incluso respiratorios.

En toda crisis porfírica se detecta una excreción urinaria notablemente elevada de los precursores porfirínicos, ALA y PBG; también se hallan incrementadas las concentraciones urinarias de ALA en el saturnismo y en la tirosinemia hereditaria, enfermedades ambas que muestran síntomas muy semejantes a los de la crisis porfíricas.(2)

 

A continuación realizaremos una reseña de la principales características de los tipos de porfiria que podrían tener más importancia para los anestesiólogos ya sea por su prevalencia como por el riesgo de desencadenar una crisis porfírica.

 

PORFIRIA AGUDA INTERMITENTE

Bajo el término de porfirias agudas hepáticas se agrupan todas las variedades de porfiria que pueden expresarse clínicamente en forma de crisis abdomino psiconeurológicas, o sea, las porfirias exclusivamente agudas ( intermitente y de Doss) y las mixtas (variegata y coproporfiria hereditaria).

La prevalencia de la enfermedad es muy difícil de valorar (entre 1 y 8/100.000), ya que la mayoría de los portadores del gen porfírico son asintomáticos. El gran porfirinólogo Gold-Berg estima que la prevalencia de tales portadores en Europa es de 1/20.000. Por su especial frecuencia en el norte de Suecia(1/10.000)es comúnmente denominada porfiria sueca. (1) (2)

Patogenia:

Alrededor del 85% de los pacientes muestran una hipoactividad generalizada (objetivable en hematíes, linfocitos, fibroblastos,hígado, células amnióticas) de la uroporfirinógeno l-sintetasa (PBG-desaminasa), coincidente con una reducción , también del 50%, de la concentración de la proteína enzimática. El defecto se transmite en forma autosómica dominante .(2)(9)(13)(33)

Cuadro clínico:

La existencia de hipoactividad de la uroporfirinógeno l-sintetasa no es causa suficiente para el desarrollo de las crisis o ataques agudos porfíricos , es necesaria la actuación, reconocible o no, de diversos factores desencadenantes. Entre ellos se destacan fármacos muy diversos cuya acción porfirinogenética se ha demostrado por la experiencia clínica o por su capacidad de modificar el metabolismo de las porfirinas o del hem en experimentación animal o en cultivos celulares.

De forma excepcional, las crisis porfíricas se inician antes de la pubertad y rara vez después de los 50 años. Son más frecuentes en las mujeres que en los varones , en las primeras suelen aparecer entre los 20 y 30 años y en los segundos entre los 30 y 40 años.(1)(2).

El comienzo y el final de la gestación y el período premenstrual son momentos especialmente delicados. Aunque se han citado experiencias contrarias, uso de anticonceptivos orales se reseña como desencadenantes de manifestaciones clínicas . Tales datos contribuyen a destacar el importante papel que desempeñan las hormonas sexuales(2)(5).La frecuencia y la intensidad sintomática de las crisis porfíricas son sumamente variables . Algunos pacientes solo padecen un episodio agudo, mientras que otros sufren ataques muy reiterados que oscilan entre ligeras molestias abdominales has crisis mortales. Tal variabilidad depende no solo de la actuación de factores desencadenantes sino del tipo de mutación genética responsable de la porfiria.(2).

Las crisis suelen iniciarse con un cuadro de dolor abdominal continuo o cólico, irradiado a la espalda, con dolor a la palpación pero sin verdaderos signos peritoneales, timpanismo por dilatación de asas intestinales , náuseas, vómitos y estreñimientos , más habitual que la diarrea. entre los múltiples diagnósticos diferenciales que se plantean cabe citarse la apendicitis aguda, por ser uno de los errores que lamentablemente han conducido a muchos pacientes a la sala de operaciones.(2)(13)

Alrededor del 75% con predominio motor y electromiográficamente axonal. El enfermo refiere parestesias de los pacientes presentan previa , simultáneamente o sobre todo, posteriormente, manifestaciones neurológicas tipo neuropatía, calambres y dolores musculares en extremidades y cintura, lugares en los que se inicia una debilidad progresiva y simétrica; la parálisis puede llegar a afectar la musculatura respiratoria y obligar al empleo de ventilación asistida mecanicamente , evolución que es anunciada por disfonía previa.(2) (13)

La arreflexia aquílea es un signo de inicio precoz y recuperación tardía.

En la crisis plenamente establecida cabe temer la aparición de convulsiones (20%).

En el 70% de los casos hay taquicardia sinusal e hipertensión arterial, transitoria en general pero que puede ser permanente y originar , junto a la posible nefropatía por analgésicos, el desarrollo tardío de insuficiencia renal crónica. Algunos pacientes evidencian hipotensión postural. La incidencia de manifestaciones síquicas es elevada (50-70%)(2).

Datos bioquímicos:

Durante la crisis se excretan por orina grandes cantidades de los precursores porfirínicos, ALA y PBG, y de uroporfirina (2) (13). Esta última motiva la coloración seudocolúrica de la orina la que todavía se oscurece más si se expone al sol. La presencia de cantidades patológicas de PBG en orina es patognomónica de porfiria hepática aguda.

Durante las crisis porfíricas se incrementan las cifras séricas de urea y descienden las de potasio y sodio. La hiponatremia puede ser secundaria tanto a los vómitos como a silución por secreción inadecuada de hormona antiduirética (2) (13). Es usual ver una ligera leucositosis así como un aumento de las transaminasas y de la bilirrubina no conjugada. Se ha descrito también un aumento de los valores séricos de colesterol, fosfolípidos, tiroxina y tryodotironina.Pueden producirse episodios de hiperglicemia o hipoglicemia . La comprobación de hipoactividad eritrocitaria de la uroporfirinógeno l-sintetasa ( PBG-desaminasa) reviste particular importancia en la detección de los portadores del gen porfírico, la mayoría de los cuales excretan cantidades normales de ALA y PBG. Superada la crisis , la excreción urinaria de precursores tiende a descender pero puede ser muy elevada y oscilante a pesar de la completa normalización de la situación clínica del paciente.(2) (13)(33).

Tratamiento:

En las porfirias hepáticas agudas reviste gran importancia la profilaxis del desencadenamiento de las crisis porfíricas. Los fármacos deben usarse bajo estricto control , evitando en lo posible las asociaciones medicamentosas.(1)(2) (5) El uso de alcohol y otras drogas ha de ser proscripto. Es recomendable que la paciente evite el embarazo hasta que hayan transcurrido al menos dos años de la última crisis. (2) El embarazo puede exacerbar o provocar una crisis (8)(13).El embarazo normal está asociado con excreción urinaria de ALA, PBG y porfirinas que son 15-60 % mayor que en las mujeres no embarazadas. La magnitud de esos cambios es mucho menor que durante los ataques porfíricos . El embarazo en pacientes con AIP ha sido asociado con una alta incidencia de ataques agudos de porfiria (24-95%)resultando en una considerable mortalidad (2-42%) y alta tasa de abortos espontáneos (6-12%), hipertensión(16%)y niños con bajo peso al nacer.(8). Probablemente la causa más común de muerte sea la parálisis respiratoria a pesar que puede haber severos disturbios electrolíticos, en particular, marcada hiponatremia e hipocloremia.(36)

Por otro lado, se vió había una alta mortalidad entre las primigrávidas y una baja mortalidad entre las multigrávidas, eso parece indicar que cuanto más temprano en la vida la enfermedad se vuelva manifiesta, peor es el pronóstico en el embarazo posterior.(36).

El patrón de ataque en la embarazada porfírica varía considerablemente entre pacientes individuales y embarazos individuales . Es posible que un número de factores se combine en una paciente susceptible para desencadenar un ataque. El tiempo de máximo riesgo parece ser en el embarazo temprano y en el puerperio donde es más probable que se produzcan cambios en el balance de hormonas esteroideas. Es posible que un aumento en un esteroide particular porfirinogénico como la dihidroepiandrosterona (DHA) en un embarazo particular lleve al paciente suceptible a un ataque agudo de porfiria. Levere y Kappas (1968) han encontrado que esteroides con un hidrógeno en la posición delta 5, en particular pregnanediol, pregnanolone , causan aumento en la síntesis de porfirinas, probablemente por bloqueo del inhibidor de gamma ALA sintetasa.(36)(37) Ellos sugieren que la variable reacción del embarazo depende de la variabilidad detoxificante del hígado para mantener el ritmo con la producción de esteroides. Pero eso falla en explicar la falta de correlación entre los niveles de precursores de porfirinas en la orina y el desarrollo de una exacerbación, y es claro que no hay todavía parámetros clínicos o paraclínicos que indiquen cual de los pacientes individuales va o no a desarrollar una exacerbación peligrosa durante el embarazo.(36)

En un estudio realizado por Brodie y col. en 50 pacientes con un total de 129 embarazos, hubo solo una muerte materna que ocurrió en 1954. Sin embargo, 54% de las pacientes con AIP, 33% con VP y 25% con CPH tuvieron un ataque agudo de su enfermedad durante el embarazo o en el puerperio. Así este estudio sugiere que el pronóstico de la porfiria en el embarazo, tanto para la madre como para el feto, es mucho mejor de lo que la literatura sugiere. (27).

Los regímenes para adelgazar suelen ser peligrosos, la dieta debe ser rica en hidratos de carbono. Las evidencias sugieren que la excreción de porfobilinógeno está inversamente relacionada a la cantidad de carbohidratos y o proteínas en la dieta. Los carbohidratos bloquean la inducción de la ALA sintetasa.(37)

La mayoría de la drogas comunmente usadas disparan las crisis por disminución de los niveles de heme.

Los barbitúricos inducen el sistema del citocromo P450 , eso incorpora más heme dentro de nuevos citocromos, lo que disminuye los niveles de heme.

Los anticonceptivos orales causan destrucción del grupo heme en los citocromos , requiriendo nuevo heme por incorporación dentro de los citocromos.(1) Han sido asociados con exacerbación de la AIP en algunas pacientes, pero fueron exitosamente usados para prevenir ataques cíclicos en otras. Su uso permanece contraindicado en la AIP, excepto potencialmente para aquellas mujeres que tengan ataques recurrentes relacionados al ciclo menstrual.(37).

La griseofulvina convierte el heme en N_metil derivados, los que posteriormente inhiben la síntesis del heme.

Algunas hormonas esteroides endógenos se cree que disparan la porfiria por aumento de la síntesis de la ALA sintetasa (1).

La ferropenia debe ser corregida.

 

TRATAMIENTO DE LA CRISIS PORFÍRICA:

El paciente debe vigilarse de forma intensiva y contínua para corregir las alteraciones del balance hidroectrolítico, tratar oportunamente las infecciones que surjan y monitorizar su función respiratoria por la posibilidad de que requiera ventilación mecánica . se le deben aportar 2.000 -2500 cal., con un mínimo de 400g de hidratos de carbono , a través de las vías oral, enteral y/o parenteral.

El dolor abdominal y muscular cede en la mayoría de los casos con analgésicos menores (AINES) pero a veces son necesarios los narcóticos.

La promazina, clorpromazina y proclorpromazina son útiles en el control no solo de las náuseas sino también de las manifestaciones síquicas.(1) Son preferidas a la metoclopramida la cual es porfirinogénica.(1)

Factores conocidos que disminuyen la actividad de la sintetasa incluyen una alta carga de carbohidratos (glucosa), propanolol, y un feedback aumentado a partir del heme.(1)(5).

La hipertensión y la taquicardia son características comunes de un ataque agudo y los adrenérgicos b-bloqueantes son la terapia más apropiada. El propanolol disminuye la actividad de la ALA sintetasa y aumenta los niveles de hem intracelular en los tejidos. No se conoce si otros adrenérgicos b-bloqueantes como labetalol, esmolol producen el mismo efecto, pero el atenolol, un bloqueador selectivo b1, es seguro.

La alfa-metil dopa está contraindicada ya que hay informes tanto clínicos como de laboratorio implicándola en crisis porfíricas.

Hidralazina está también asociada con evidencias de laboratorio de porfirinogenicidad.

Blum y Atsmon describieron el alivio sintomático completo inducido por 200 a 600 mg/día de propanolol en un paciente que tuvo un severo ataque agudo de porfiria variegata , mostraron una correlación entre la administración de propanolol, mejoría clínica y reducción de la excreción urinaria de porfirinas. Resultados similares en casos de AIP fueron informados por otros autores. En porfiria experimental inducida por allilisopropilacetamida en ratas y en embriones de pollo in vitro, se encontró que el propanolol administrado en grandes dosis disminuía la actividad de la ALA sintetasa hepática y la excreción urinaria de ALA, PBG y porfirinas totales. (1)(2)(37)(42) Resultados similares fueron obtenidos por Douer y col.

Usualmente esta droga es bien tolerada cuando se administra i.v , aunque grandes dosis puede estar asociadas con hipotensión y bradicardia, especialmente en pacientes que ya tienen un compromiso de la función cardíaca. Bonkowsky y Tschudy describieron un paciente con AIP, en quien la administración de dos dosis de 10 mg de propanolol, separadas por 6 horas, fue seguida por una reacción fatal manifestada por hipotensión y bradicardia. Ellos enfatizan que el propanolol puede ser peligroso en pacientes con falla cardíaca incipiente y pronunciada hipovolemia . Su uso en pacientes porfíricos requiere una meticulosa y continua monitorización.

El mecanismo de acción del propanolol en la porfiria aguda no es todavía claro. Debido a que algunos de los síntomas de AIP son indicativos de hiperactividad adrenérgica, y en algunos pacientes se encontró una excreción aumentada de catecolaminas , es posible que el efecto de esta droga pueda ser mediada por la reducción de la actividad simpática anormal. Sin embargo, estudios en cultivos de células hepáticas de embriones de pollo dan alguna evidencia de que el propanolol actúa principalmente por su efecto de membrana no específico. Esos investigadores mostraron que la inducción de la ALA sintetasa , es disminuída por la terapia con propanolol. Esa inducción de la enzima puede ser el resultado de un aumento de la síntesis de la misma.(42)

La presencia de convulsiones plantea enormes dificultades terapeúticas, ya que la mayoría de los fármacos anticonvulsivantes están a priori contraindicadas. Si las crisis convulsivas se reiteran una vez corregidas la hipertensión y la hiponatremia, probablemente sean menos inseguras las BDZ que el valproato sódico.(1)

Desde que el 20% de los pacientes en crisis porfíricas desarrollan convulsiones generalizadas , la terapia anticonvulsivante segura es necesaria. Los anticonvulsivantes estándar incluyendo dilantin, barbitúricos,diacepan, son seguros. El bromide es un tratamiento efectivo oral para el tratamiento crónico pero no está disponible para el manejo del ataque agudo. El diacepan ha sido recomendado para ataques agudos a pesar de informes de crisis porfíricas luego de su administración . El sulfato de magnesio es efectivo en los pacientes con hipomagnesemia porfírica.(1)

Dado que el desencadenante de las crisis porfíricas se atribuye a un vaciamiento del depósito hepático de hem libre regulador , resulta lógico el intento terapéutico de administrar hem exógeno. La hematina ha sido ampliamente utilizada con aparente éxito. La administración de hematina en dosis de 3mg/kg /día i.v puede acortar la duración de la crisis y reducir la severidad . La respuesta al tratamiento ocurre dentro de las 48 horas y dura varios días. (2) (37) Aunque es fácil la obtención artesanal de hematina , no es recomendable ya que su solución es muy inestable y sus productos de degradación inducen trastornos de la coagulación, tromboflebitis e incluso, lesión renal.(1)(2) Por otro lado, la hematina no siempre está disponible inmediatamente y parece no tener efectos sobre las complicaciones neurológicas. (7)(41).

La cimetidina, fácilmente disponible y que atraviesa la BHE puede ser un complemento útil de la hematina. Ya Horie había informado que la cimetidina en dosis de 800 mg/día vía oral, disminuía la excreción de ácido aminolevulínico (ALA) en un paciente con AIP quien estuvo en remisión. Ese estudio fue basado en el efecto inhibitorio de la cimetidina sobre la síntesis del citocromo P450 hepático y la actividad de la hem oxidasa, lo cual resulta en disminución del consumo de hem con la consecuente inhibición de la ALA sintetasa a través de un mecanismo de feedback negativo. Los estudios de Baccino y col. están de acuerdo con estos hallazgos.(41). Aunque la cimetidina no empeore el curso clínico y puede ser usado con seguridad como un antagonista h2 en pacientes porfíricos, no parece ser efectivo como terapia profiláctica.(1)

El efecto del hem arginato sobre el metabolismo y la función hemoproteína fue estudiada durante 7 ataques de porfiria hepática aguda en 5 pacientes. En cada ataque, este compuesto redujo enormemente la sobreproducción de precursores de porfirinas y reprimió la superactividad de la ALA sintetasa medida en los leucocitos. El grado de reducócin de la superproducción de precursores de porfirinas es mayor que el observado con hematina y puede explicarse por la estabilidad del hem arginato.(la vida del hem arginato es de aprox. 2 años, frente a 3 meses de la hematina). El clearance de antipirina, un índice de la función oxidativa del citocromo P450, el mayor grupo de hemoproteínas hepáticas, aumentó durante la terapia. Así, el hem arginato, no solo suprime la superproducción de precursores sino también mejora el metabolismo oxidativo en la porfiria aguda.(40)

Especial atención debe prestarse a la corrección transfusional de la anemia que a menudo desarrollan estos pacientes.

La mortalidad de las crisis porfíricas, que hasta hace 20 años alcanzaba el 30%, ha llegado a ser excepcional en los países "porfírico-consciente", gracias al diagnóstico precoz, a evitar los factores desencadenantes y al adecuado manejo clínico de las crisis.(2) La mortalidad de la crisis en otros países alcanza a 10% y es debida primariamente a dos factores: procesos infecciosos y falla respiratoria secundaria a depresión del centro respiratorio o parálisis de los músculos respiratorios. El paro cardíaco ha sido informado en pacientes severamente afectados con cuadriplejia fláccida, coma o síntomas bulbares. La presencia de arritmias severas puede preceder a un paro cardíaco refractario(1).

 

PORFIRIA VARIEGATA

La designación de esta porfiria, también mixta, pretende reflejar la variación posible de sus manifestaciones clínicas .

También se le llama protocoproporfiria , por sus rasgos de excreción fecal de porfirinas, y sobre todo porfiria genética sudafricana , por su importante prevalencia (3/1.000) entre la población blanca de Sudáfrica.(1) (2)Su prevalencia en Finlandia (1,3/100.000 habitantes adultos) En España se han diagnosticado alrededor de 50 casos asintomáticos.(2)

Afecta a ambos sexos con un comienzo entre los 10 y 30 años.(13)

Patogenia:

Se ha confirmado que la porfiria variegata, está originada por una actividad defectuosa de la enzima protoporfirinógeno-oxidasa, que se transmite de forma autosómica dominante, si bien algunos autores han comprobado una hipoactividad simultánea de la ferroquetalasa, que podría deberse a cambios estructurales de una de sus dos hipotéticas isoenzimas.(1)(2) (13)(33)

Cuadro clínico:

Estos pacientes pueden padecer crisis porfíricas idénticas a las asociadas a la porfiria aguda intermitente y a la coproporfiria hereditaria o presentar un cuadro de fotodermatosis clínica e histologicamente indistinguible del de la porfiria cutánea tarda y con fragilidad extrema de la piel, similar al de la coproporfiria hereditaria(1) (2)(5).

La VP tiene un pronóstico tan bueno como la porfiria aguda intermitente . los efectos sistémicos son más comunes en mujeres mientras las manifestaciones cutáneas son más comunes en hombres.(1)

Más del 70% de los pacientes sintomáticos sudafricanos presentan un sindrome dérmico (en contraste con el 45% de los finlandeses) que constituye la única manifestación de la enfermedad en el 50% de los casos. Sin embargo cabe recordar que alrededor del 80% de los portadores del gen porfíricos permanecen asintomáticos durante toda su vida.

Los estrógenos y el alcohol pueden llevar a la expresión clínica de los defectos genéticos por lo que los portadores deben evitar esos agentes.(33).

Datos bioquímicos:

El diagnóstico de tanto la coproporfiria o de porfiria variegata puede ser establecida cuando están presentes solo las manifestaciones cutáneas o, durante el período sintomático, cuando se detecta un aumento en las porfirinas fecales.(33).

La interpretación del análisis de las porfirinas fecales puede ser difícil de interpretar. Los constituyentes de la dieta y el metabolismo bacteriano puede afectarla excreción y el límite entre normal y anormal. También hay una circulación enterohepática de porfirinas secretadas en la bilis lo que puede afectar las mediciones fecales. Esos problemas pueden ser superados preferentemente por el análisis de porfirinas biliares más que fecales y es probablemente el procedimiento más usado por los centros de referencia en el diagnóstico de la porfiria.(33).

También en esta variedad mixta , la concentración urinaria de ALA y PBG suele ser normal durante las fases quiescentes, mientras que se incrementa notablemente solo durante las crisis porfíricas, momento en que la porfinuria también se eleva a expensas sobre todo de la fracción coproporfirina. Uno de los rasgos analíticos más característicos de la porfiria

variegata es el aumento notable de la excreción de porfirinas con predominio de la protoporfirina sobre la coproporfiria y presencia de porfirinas ligadas a péptidos (porfirina X).(2)

La difícil determinación de la actividad de la enzima protoporfirinógeno-oxidasa en linfocitos o cultivo de fibroblastos queda reservada para laboratorios altamente especializados.

Tratamiento:

Las crisis porfíricas deben ser evitadas y tratadas con las mismas medidas indicadas para la porfiria aguda intermitente .(2)

 

PORFIRIA CUTÁNEA TARDA

Se le llama con frecuencia porfiria hepatocutánea tarda no solo por ser el hígado el lugar donde predominantemente se origina el trastorno metabólico, sino también por la hepatopatía que casi siempre acompaña a la enfermedad.

Aunque es la variedad más frecuente de las porfirias, la gran heterogeneidad genética de los defectos de la uroporfirinógeno-decarboxilasa dificulta de modo considerable la estimación de su prevalencia.

Si se incluyen los casos subclínicos, detectados mediante estudios epidemiológicos, puede llegar a cifras muy elevadas: 1/1.000 en algunos países como las Repúblicas Checa y Eslovaca, Mongolia, Alemania y España

Más de 1000 casos asintomáticos se han diagnosticados en Praga y más de 500 en Madrid o en Barcelona.(2)

Patogenia:

El defecto patogénico fundamental reside en una hipoactividad hepática de la enzima uroporfirinógeno-decarboxilasa, transmitida de forma autosómica dominante, lo que origina una acumulación y una excreción incrementada de uroporfirina y de otras porfirinas policarboxílicas, responsables a su vez de los procesos de fotosensibilización.(2) (13)

Se pueden encontrar varios subtipos basado en el estudio de la actividad enzimática de los hematíes y la cuantificación inmunoquímica de la proteína enzimática.(2)

Cuadro clínico:

Como es evidente, el término tarda hace referencia a la usualmente tardía edad de comienzo de las manifestaciones clínicas: quinta década de la vida en los varones y cuarta en las mujeres. El inicio de los síntomas en la segunda o tercera décadas es muy sugestivo de la variedad "familiar" , mientras que su variante homocigota (porfiria hepatoeritropoyética) suele manifestarse en los primeros años de vida. Por lo menos en España la enfermedad manifiesta es 10 veces más frecuente en varones que en mujeres.

Sindrome dérmico: se ve en zonas expuestas al sol : dorso de las manos, cara, cuello y, en las mujeres, en la zona anterior de las piernas y pies. Luego del exposición y sobre todo después de traumatismos mínimos (hiperfragilidad) se desarrollan erosiones y ampollas tensas de contenido seroso, o serohemático que, tras secarse o romperse, originan erosiones, que luego dan lugar a cicatrices hiper o hipopigmentadas. Más tarde son frecuentes las lesiones esclerodermiformes, sobre todo en las zonas preauriculares, cuello, escote frente y manos. También se observa hipertricosis en las regiones temporomalares.

El examen histológico de la piel expuesta evidencia depósitos de inmunoglobulinas, fibrinógeno, complemento y material PAS-positivo en la unión dermoepidérmica y alrededor de los capilares dérmicos.

La porfiria cutánea parda es la única porfiria hepática sin secuelas neurológicas .(2) (13) La porfiria cutánea tarda es usualmente asociada con enfermedad hepàtica pero no con crisis neurológicas agudas (1) (2)

Hepatopatía:

Además del consumo de alcohol y la propia acumulación de porfirinas en el tejido hepático, casi la mitad de los pacientes muestran positividad de alguno de los marcadores séricos de la hepatitis B.(2) (13)

La abstinencia de alcohol puede producir una dramática reacción en los pacientes sintomáticos(13)

En España e Italia se ha comprobado seropositividad de anticuerpos frente al virus de la hepatitis C en el 60-80% de los casos en amplias series. La incidencia de hepatosiderosis es baja en las series españolas e italianas.

La clínica de la hepatopatía es pobre, excepto por el frecuente hallazgo de hepatomegalia, solo el 6% de los pacientes presentan signos indicativos de hipertensión portal. La hepatopatía es muy variable, suele ser benigna y muy lentamente evolutiva. La incidencia de hepatocarcinoma es mayor en varones porfíricos mayores de 50 años y con cirrosis hepática subyacente.

 

 

Datos bioquímicos:

Se confirma la presencia elevada de coproporfirina y sobre todo, uroporfirina. Predominan las porfirinas más policarboxílicas , o sea, las octocarboxílicas y heptacarboxílicas. La concentración urinaria de ALA y PBG es normal, en concordancia con la ausencia de crisis porfíricas.

También la excreción fecal de coproporfirina está aumentada , debido a la eliminación de otras porfirinas tetracarboxílicas, como las isocoproporfirinas o porfirinas P, patognomónicas de esta variedad de porfiria. Las porfirinas eritrocitarias son normales, excepto en la variedad homocigota, en la que se incrementa la protoporfirina.

La determinación de la actividad o de la concentración de la enzima uroporfirinógeno-descarboxilasa eritrocitaria solo permitirá comprobar valores disminuídos en los individuos afectados de la variedad "familiar".(2) La actividad de la enzima uroporfirinógeno decarboxilasa puede ser medida en glóbulos rojos aisladas. El tests es de escaso valor en la comprobación de que los síntomas de fotosensibilidad cutánea están dados por la porfiria cutánea tarda, eso requiere los hallazgos apropiados de porfirinas urinarias.

Además, la mayoría de los pacientes con porfiria cutánea tarda tienen actividad enzimática normal en los glóbulos rojos si bien los valores en el hígado son subnormales.(33)

Los valores de transaminasas glutámico-oxalacética (GOT) y glutámico-pirúvica (GPT) y gammaglutamiltranspeptidasa están moderadamente elevadas en el 60-80% de los casos.

El 70% de los pacientes no tratados muestran hiperferritininemia con un valor medio de 400 ng/ml.

Menos del 5% de los pacientes muestran cifras de hematíes superiores a 5,9 millones/µL.

Tratamiento:

Solo durante la fase clínica o bioquímicamente activa de la enfermedad se recomendará al paciente evitar y protegerse frente a la exposición solar.La supresión de los factores desencadenantes puede remitir el proceso. Debería tratarse activamente los pacientes con una uroporfirinuria mayor de 100-200 µg/L. El resto del tratamiento consiste de drogas antipalúdicas como cloroquina, cuyo mecanismo de acción consiste en formar complejos solubles con las porfirinas acumuladas facilitando su excreción. La práctica de sangrías repetidas constituye el método terapéutico de primera elección, ya que el vaciamiento de los depósitos corporales de hierro libera uroporfirinógeno-decarboxilasa hepática de los aún ignorados mecanismos de inhibición a los que se encuentra sometida. La pauta de flebotomías ha de ser individualizada.(2)

 

COPROPORFIRIA HEREDITARIA

Las series más numerosas (superiores a 100 casos)han sido publicadas por autores franceses y británicos. En España solo se han registrado 3-4 familias, cifra probablemente similar a la de Italia. La mayoría de los pacientes con HCP son asintomáticos y el comienzo clínico puede estar asociado con enfermedad hepática intercurrente . La presentación ha

ocurrido entre las edades de 7 y 75 años . El pronóstico en general es bueno.(1).

La frecuencia de la HCP es también difícil de estimar dado que la mitad de los individuos son asintomáticos (expresión variable) y el número de casos informados es pequeño.(1).

Patogenia:

La actividad defectuosa de la coproporfirinógeno-oxidasa es objetivable en el tejido hepático, los linfocitos y los fibroblastos.Su transmisión es autosómica dominante. La posible existencia de crisis porfíricas en las porfirias mixtas se ha pretendido atribuir a la ausencia de hiperactividad compensadora de la enzima uroporfirinógeno l-sintetasa.(2)

Cuadro clínico

Los casos sintomáticos, excepcionales, suelen presentar con mayor frecuencia crisis porfíricas que lesiones dérmicas. Aquellas son idénticas a las de la porfiria aguda intermitente , y éstas a la de la porfiria cutánea tarda. Aunque la expresividad clínica de los ataques agudos es baja en cuanto a frecuencia e intensidad, se han comunicado casos de tetraplejía y parálisis de musculatura respiratoria, incluso de evolución fatal. En todos los casos que presentaron crisis porfíricas fue evidente la actuación de factores desencadenantes.

Datos bioquímicos

La excreción urinaria aumentada de coproporfirina III permite sospechar el diagnóstico. La eliminación urinaria de precursores, ALA y PBG, se mantiene normal durante las fases quiescentes y se eleva considerablemente durante las crisis. Un notable porcentaje de portadores asintomáticos tienen un patrón excretor de porfirinas normal, su detección solo es posible por la comprobación de la hipoactividad enzimática . El análisis cromatográfico de las porfirinas fecales, comprobando la ausencia de isocoproporfirinas o porfirinas de la serie P, descartará el diagnóstico de porfiria cutánea tarda.

 

Tratamiento

Las crisis se tratan igual a las de la porfiria aguda intermitente . A los pacientes con lesiones cutáneas se les recomendará medidas generales para evitar la exposición solar.

 

PORFIRIA DE DOSS

El alemán Doss describió en 1979, 2 casos de una nueva forma de porfiria con sintomatología similar a la variedad aguda intermitente y cuya anomalía reside en una notable hipoactividad eritrocitaria y medular (2% del valor normal) de la enzima ALA-deshidrasa. Solo se conocen 5 casos de esta variedad homocigota de las porfirias que se transmite en forma autosómica recesiva.

En la deficiencia heterocigota de ALA-deshidrasa (actividad enzimática reducida al 50%) los individuos afectos se hallan asintomáticos pero son especialmente sensibles a los efectos del plomo, pudiendo, por tanto, presentar signos y síntomas de saturnismo con plumbemias apenas elevadas.

Las medidas profilácticas y terapéuticas reseñadas respecto a la AIP son igualmente aplicables a esta porfiria de Doss o plumboporfiria. La terapia sustitutiva con membranas eritrocitarias cargadas con la enzima ALA-deshidrasa podría ser una medida de utilidad temporal.(1)(2)

 

Características clínicas: ataque agudo

El ataque agudo ocurre solo en cuatro tipos de porfiria: AIP, HCP, VP y PLP(1) (4)

Los signos y síntomas de una crisis aguda de porfiria son bien conocidos y bastantes consistentes: dolor abdominal severo, vómitos, ansiedad, confusión inestabilidad autonómica manifestada por hipertensión y taquicardia, deshidratación y alteraciones hidroelectrolíticos como hiponatremia, hipokalemia e hipocalcemia.

AIP, HCP y VP pueden ser clínicamente indistinguibles durante los ataques .(1).

En un estudio realizado por Eales y Dowle en 80 pacientes con ataque agudo de porfiria variegata, enfatizaron no solo la alta frecuencia de hipocloremia, hiponatremia e hipokalemia, sino también de azoemia. Los hallazgos apoyaron la sugerencia de que las anormalidades electrolíticas son atribuibles a la pérdida de electrolitos como consecuencia de vómitos y una ingesta disminuída de sodio. La insuficiente circulación renal y los severos disturbios catabólicos que acompañan al ataque agudo son una explicación adecuada de la azoemia , a pesar que la deshidratación clínica fue a menudo mínima. Hubo pocos casos en los que el sindrome de secreción inadecuado de hormona antidiurética pudo ser evocado.(39) La hiperosmolaridad urinaria en presencia de hipoosmolaridad plasmática puede ser el resultado de procesos fisiológicos diferentes del exceso de A.D.H., por ej. una pérdida tubular de sodio relacionado a una excesiva concentración de porfirinas y sus precursores.(39).

El centro de cada una es la disfunción neurológica (1)con deterioro significativo de tanto el sistema nervioso parasimpático y simpático que ocurren durante un ataque agudo (1)(10).

Durante la remisión la función mejora pero la disfunción parasimpática puede persistir. (10).

La taquicardia es a menudo un indicador de progresión de la enfermedad .(1).

Como la frecuencia cardíaca aumenta , la condición del paciente generalmente empeora y con la mejoría clínica de la taquicardia , usualmente se resuelve.

Las principales características clínicas ocurren al mismo tiempo que la crisis aguda pero una paresia residual puede persistir por años en ausencia de ataques posteriores (34). La paresia por si no tiene implicancias específicas para el uso de relajantes musculares.

La recuperación de la función mental a menudo se retrasa con respecto a la recuperación física , y algunos pacientes informan sentir ansiedad, inestabilidad emocional u otros disturbios funcionales indefinidamente (1).

Las anormalidades electrolíticas ocurren secundariamente a la deshidratación, vómitos y diarrea y pueden llevar a severas hiponatremias e hipocloremias.(5) Stein y colaboradores realizaron estudios para medir el volumen sanguíneo en 9 pacientes con AIP. Todos tuvieron bajos volúmenes sanguíneos , con un promedio de 67% a 97% de lo normal.

A pesar que el sindrome de secreción inadecuada de ADH es bien conocido en las porfirias agudas , presumiblemente dado por participación del hipotálamo, la hiponatremia con niveles adecuados de hormona antidiurética ocurre más a menudo. (1).

El diagnóstico de laboratorio de la crisis porfírica puede involucrar el análisis fecal, pero más frecuentemente involucra la cuantificación urinaria de porfirina y precursores porfirinógenos (1). Estos pueden estar marcadamente aumentados durante una crisis aguda pero pueden retornar a lo normal durante la remisión. Esa normalidad puede crear dificultades en el diagnóstico temprano y seguro en grupos de alto riesgo así como en pacientes con una fuerte historia familiar de porfiria. Algunos portadores del gen pueden además permanecer asintomáticos a menos que se expongan a precipitantes. Otra técnica conocida como análisis del gen ligado ofrece un nuevo enfoque al diagnóstico de la PAI (1).

Eso permite una detección temprana e inequívoca de portadores. Una temprana y exacta detección de la enfermedad en pacientes de alto riesgo es de obvio beneficio para un manejo seguro de la anestesia de aquellos afectados y constituye un adelanto en términos de manejo anestésico perioperatorio.(1).

EVALUACION PREOPERATORIA

Abdomen agudo y porfiria

Los siguientes síntomas pueden hacer sospechar porfiria en pacientes con dolor abdominal agudo: cambios en el estado mental (confusión, histeria) , neuropatía periférica (motor> sensitivo), orina hipercoloreada e historia conocida de porfiria (1)Una situación especial es la embarazada con dolor abdominal agudo. Más de un 50% de las mujeres embarazadas que tienen porfiria van a experimentar una crisis durante el embarazo.Si la paciente con abdomen agudo, embarazada o no, no tiene síntomas sugestivos de porfiria , las drogas anestésicas y la terapéutica no debería ser modificada.

Porfiria aguda conocida

En la escena de la porfiria aguda conocida, quizás la dificultad es cuando un ataque agudo es causado por y es concurrente con una enfermedad que requiere intervención quirúrgica por ej. la infección, fiebre y anorexia de una apendicitis aguda induciendo la ALA sintetasa y precipitando una crisis.

La evaluación neurológica debería focalizarse sobre el estado mental y la neuropatía periférica . Si se sospecha una crisis aguda, la atención sobre la disfunción cranial y la sintomatología bulbar pueden impedir una falla respiratoria.

La premedicación es importante, ya que el stress sicológico por si solo ha sido informado como precipitante de la crisis.(1)

Algunos informes han implicado a las BDZ (1)(11)

Los narcóticos son seguros en porfiria con la excepción de pentazocina, un agonista parcial. La escopolamina y la atropina son consideradas seguras .

Los sedantes no narcóticos incluyen droperidol, prometacina, hidrato de cloral y difenidramina.

 

 

 

MANEJO INTRAOPERATORIO

Los factores conocidos como precipitantes de las crisis agudas incluyen fasting- deshidratación, infección, stress sicológico, variación fisiológica de hormonas, ingesta excesiva de alcohol y administración específica de drogas. Es a este último punto que nos referiremos, especialmente en lo

que tiene que ver con los fármacos usados habitualmente en la práctica anestésica. El mecanismo de la inducción de la ALA sintetasa por drogas no está totalmente entendido. La droga puede inducir la ALA

sintetasa y agregar el efecto de la inducción enzimática sobre un defecto básico genético en las porfirias hereditarias. También la estimulación de la enzima ALA sintetasa puede ser resultado de la baja disponibilidad del hem.

Las drogas actuan sobre sitios receptores y, o compiten con el hem o lleva a una disminución de la formación del hem causado por un aumento en el citocromo P450 requerido para su oxidación. La liposolubilidad también es una característica de las drogas con efecto porfirinogénico.

A pesar que dichas drogas tienen variada estructura química, algunos grupos están particularmente implicados, como ureídos, drogas con grupos alil y compuestos con grupos ester o amida sterically hindered a partir de hidrólisis.(Racz and Moffat, 1974). Algunos esteroides son también porfirinogénicos (Granick,1966; Granick and Kappas, 1967).

Drogas que son metabolizadas o excretadas rápidamente no tienen adecuado tiempo de inducir las enzimas mitocondriales y aumentar la concentración del citocromo P450.

Los barbitúricos tienen algunas características en común con otras drogas porfirinogénicos. Ellos tienen alta liposolubilidad , con una estructura ureída , y son metabolizados por oxidación involucrando la inducción del citocromo P450. (Moore et al., 1970).

La pentazocina tiene un grupo alil en su estructura. La lidocaína , una amida unida a un agente lipo-soluble, es transformado por vía hepática microsomal oxidativa .

La administración de drogas que aumentan la actividad de la ALA sintetasa, va a tener poca consecuencia en la gente normal. Sin embargo cuando ese efecto es superpuesto sobre un defecto genético definido dentro de la vía sintética del hem, como en la porfirias, puede precipitarse un ataque agudo.(31).

 

INDUCCIÓN DE LA ANESTESIA

El manejo de la anestesia en los pacientes con `porfiria "inducible": AIP,VP, CPH, estará enfocada a evitar la administración de drogas que puedan provocar un ataque agudo. Sería prudente administrar anestesia con drogas "seguras".(13)

.

TIOPENTAL

El Tiopental ha sido responsable de la mayoría de los ataques precipitados por drogas, pero la naturaleza multifactorial de las crisis porfíricas hace dificultosa la interpretación de los datos aislados.

Desde que la deshidratación, infección, fiebre y hormonas esteroides endógenas por si solas inducen la ALA sintetasa , virtualmente cualquier droga administrada a un paciente entrando en una crisis porfírica es implicada como "trigger".

En forma interesante ,un "disparador" conocido puede no inducir un ataque (1)(12)

Dundee and Riding en su artículo basado en las observaciones de Deans, fueron los primeros que focalizaron la atención sobre el riesgo de la anestesia con tiopental en las porfirias.(12) (46). Desde entonces, se han publicado numerosos informes de serios síntomas siguiendo a la administración de barbitúricos (12). En una extensa serie informada por Eales, un cuarto de los pacientes con ataques porfíricos habían recibido tiopental antes o durante los síntomas agudos.(12). En un estudio hecho por Pertti y col. se vió que aquellos pacientes que estaban en un estado de latencia de las porfirias "inducibles" (AIP,VP,CPH),tenían un ligero riesgo de desarrollar síntomas porfíricos cuando se sometían a intervenciones con uno o varios anestésicos incluyendo barbitúricos.(12) El efecto del tiopental y otros anestésicos durante un ataque agudo fue más difícil de evaluar , tanto por la variedad de drogas que usaron como por el número pequeño de pacientes.

Los casos informados en los cuales la anestesia con barbitúricos en un paciente sintomático precipitó síntomas agudos la mayoría son en Sudáfrica , donde la prevalencia de VP es muy alta. Algunos de ellos son los informados por Eales y Dean. Desde otras partes del mundo los informes son pocos. Dos puntos son importantes en esos informes: a- en algunos casos se administraron otras drogas precipitantes y b- es probable que solo los casos de pacientes en quienes se desarrollaron síntomas se hayan informados, lo que distorsiona los resultados generales . En los estudios de Ward y Mustajoki se evitó la selección, en esos estudios 65 episodios de anestesia con barbitúricos fueron analizados y ninguno de ellos llevó a un ataque de porfiria . Mustajoki y col. Concluyen que aunque el tiopental puede ocasionalmente inducir síntomas en la porfiria latente, eso puede ser raro.(12).

Slavin y col. informaron del caso de un paciente portador de una porfiria aguda intermitente no diagnosticada que recibió tiopental intravenoso en dos ocasiones documentadas sin tener efectos deletéreos.(45)

En otro estudio el tiopental fue administrado a 27 pacientes con un ataque agudo de porfiria pero no en crisis.(1) (12). Ninguno de esos pacientes desarrolló un ataque postoperatorio.(12) De 10 pacientes que estaban en crisis aguda previo a la inducción de la anestesia con tiopental, sin embargo, siete empeoraron los síntomas porfíricos (12) Esos resultados sugieren que la administración de drogas porfirinogénicas no por si sola determina si un ataque va a ocurrir. La administración de esas drogas es por lo tanto solo un factor que puede precipitar la crisis . Sin embargo, a pesar que el tiopental no siempre va a precipitar la crisis, los barbitúricos están contraindicados en los pacientes porfíricos conocidos.(1)(13).

 

PROPOFOL

Ha sido sugerido como una droga alternativa para inducir la anestesia .

Algunos pacientes porfíricos han recibido propofol sin evidencias clínicas de crisis aguda (1) (14)ALA sintetasa no es inducida en modelos animales (1) (15) Un estudio prospectivo de 13 pacientes con porfiria variegata (PV) no mostraron evidencia de porfirinogenicidad cuando el propofol fue usado para la inducción de la anestesia (1) (4)

Un caso reciente de un paciente con PV mostró modesto aumento de porfirinas urinarias después de infusión de propofol.(10)

Sin embargo como fue puntualizado por Harrison et al (3)y Meissner et al (4),ese incremento ocurrió después de la tercer anestesia consecutiva y no fue acompañada de síntomas . El propofol es considerado "probablemente seguro" a pesar de que se sugiere una monitorización cuidadosa de la porfirinogenesis luego de la intervención.(3).

El uso de propofol en el contexto de porfirias agudas ha sido y existen conflictivos informes en cuanto a su seguridad (10).La mayoría de los trabajos involucran a pacientes con VP y no con AIP (4) .

Mitterschiffhaler y col. Informaron el caso de una paciente de 43 años , mujer a quien se le realizó anestesia general en dos oportunidades usando propofol 100 mg i.v como agente inductor , sin consecuencias bioquímicas o efectos clínicos adversos. Ese autor aunque informó de la aparente seguridad del propofol fue cauto en su recomendación hasta que posteriores administraciones exitosas hubieran sido documentadas.(17)

Tidmarshy col. Informaron de otra paciente de 26 años a quien se le realizó una intervención ginecológica menor. La paciente tenía una historia documentada de AIP desde 1982 y no había recibido drogas porfirinigénicas en los 6 meses previos. Desde 1974 había recibido cuatro anestesias generales. En esta ocasión no recibió premedicación y se realizó una inducción de la anestesia con fentanil 75 µg i.v.y luego propofol a 2mg/kg.

La anestesia fue mantenida con enfluorano al 1-2 % y 66% de protóxido en oxígeno. La paciente fue dada de alta a las 8 horas. Se obtuvieron muestras de orina antes de la operación y 1 y 8 horas después de la misma y se realizó un screening de porfirinas. Los resultado mostraron un aumento no marcado en la concentración de porfobilinógeno en las muestras postoperatorias comparadas con las del preoperatorio, a pesar que se vió un ligero aumento en la concentración del ácido aminolevulínico. La paciente no informó síntomas postoperatorios atribuibles a porfiria.(9).

La valoración de la porfirinogenicidad de una droga depende usualmente de la habilidad de detectar concentraciones aumentadas de precursores porfirínicos siguiendo a su administración. Es obvio, sin embargo que la relación entre la concentración aumentada de precursores porfirínicos y los síntomas clínicos manifiestos no es simple.(12). A pesar de eso y en concordancia con el criterio corriente, los casos vistos evidencian aval para el uso de propofol como agente inductor en la AIP, y más generalmente su uso en el contexto de porfirias agudas.(9).(32)

Todas las drogas que causan un aumento posterior a su administración, en la actividad de la ALAS y subsecuentemente en las concentraciones de ALA y PBG se considera que tienen definitivamente efecto porfirinogénico. Por otro lado , el agregado de un agente no porfirinogénico a un grupo de animales control no debería aumentar esos niveles y así no ejercer influencia en un sistema sensible. En un estudio realizado en ratas, se comparó el efecto sobre la porfirinogénesis entre el profofol y el fenobarbital. Se vió que el fenobarbital debe ser definitivamente considerado como porfirinogénico . El propofol no ejerció un efecto porfirinogénico significativo en las ratas. Sin embargo hubo una tendencia en el grupo de propofol hacia valores aumentados en todas las mediciones relacionadas a la biosíntesis del hem.

El propofol (2,6 diisoproyfenol) es un compuesto altamente lipofílico y es rápidamente metabolizado por el hígado , menos del 0.3 % de la dosis administrada es excretada sin cambios en la orina. El clearance corporal total del propofol igual excede los mecanismos hepáticos , por lo que se han propuestos sitios extrahepáticos de metabolismo. Para ser porfirinogénica una droga debe interactuar con el sistema del citocromo P450. Como el propofol es extensamente metabolizado por el sistema microsomal hepático , teóricamente el tiene el potencial de ejercer efectos porfirinogénicos.

En el modelo en embriones de pollo, se encontró que el propofol ejerce potentes efectos porfirinogénicos . Sin embargo ese modelo puede ser demasiado sensible cuando se testea porfirinogenicidad. En contraste, en los modelos de rata y en aquellos con dicarbethoxydihydrocollidine no mostraron evidencia de porfirinogenicidad asociados con la administración de propofol.(16)

Moore y Parikh realizaron tests sistémicos de diferentes agentes anestésicos en ratas y determinaron niveles de gamma –ALA sintetasa como una medida de la inducción de síntesis porfírica. Del gran número de drogas testeados , dos barbitúricos (tiopental y metohexital), Althesin, y etomidato se encontró que inducían fuertemente la síntesis porfírica y una moderada respuesta fue encontrada con clordiazepóxido, pentazocina, enfluorano y metoxifluorano. La ketamina no tuvo efecto en ratas pero se encontró que induce la formación de ALA en el hígado del embrión de pollo.

Esos resultados son difíciles de relacionar a la porfiria a causa de que los efectos porfirinogénicos de los químicos en experimentos animales probablemente defiere de aquellos en humanos. Sin embargo los sistemas experimentales serían el medio para testear el peligro potencial de las drogas. Por lo tanto, a pesar que los anestésicos que inducen la síntesis porfírica en experimentos animales parecen habitualmente ser inocuos cuando se dan en concentraciones terapéuticas a pacientes con porfiria latente, puede ser sabio evitar esas drogas si se dispone de agentes alternativos.(12)

Kasraie y col. Informaron de un caso de un paciente de sexo femenino de 30 años coordinada para cirugía ambulatoria para septoplastia y reducción cerrada de una fractura nasal, en quien se usó propofol para inducción y mantenimiento de la anestesia. La paciente era portadora de coproporfiria hereditaria. En el 4º día del postoperatorio, la paciente reingresó al hospital con un cuadro agudo de abdomen y se encontró: niveles de PBG de 127.6 mg/dl (NL 0,0-,02) y de ALA de 0.14 mg/dl (NL 0,0-0,54) en orina. La paciente fue tratada con analgésicos, dieta rica en carbohidratos, hidratación y hematina y fue dada de alta en 9 días sin síntomas. A pesar de que la posibilidad de enfermedad preexistente (faringitis) no puede ser ignorada como factor contribuyente, la ausencia de una evidencia objetiva de infección en el momento de la cirugía lleva a creer que esa etiología para el ataque porfírico de esta paciente es improbable.(19) (20). Por otro lado, esta paciente recibió además 340 mg de lidocaína, 10 mg de metoclopramida y eritromicina, agentes farmacológicos que más adelante discutiremos.

Para considerar una droga como segura , idealmente la droga debería cumplir los siguientes criterios: 1- no debería causar aumento en la producción de porfirinas o precursores de porfirinas y no deberia inducir la ALA sintetasa o disminuir la concentración del hem libre en tests de laboratorio, incluyendo varios tipos de cultivos celulares. 2- la droga debería ser excenta de potencial porfirinogénico en humanos, su administración no debería seguirse por síntomas de ataque agudo o por un significativo aumento en la excreción de porfirinas o precursores .(4)(34)

En un estudio realizado por Meissner y col. Con 13 pacientes portadores de VP se usó propofol como agente inductor. Los precursores de porfirinas urinarios y las porfirinas fueron medidas antes de la operación y 1 y 5 días después de la operación. La concentración plasmática y fecal fueron medidas en el mismo período. La comparación entre esos datos en los pacientes porfíricos y en 21 sujetos control en el período de prueba reveló cambios no significativos en las porfirinas o en los precursores después de la operación. La concentración urinaria de porfirinas no excede los límites establecidos para los pacientes con VP en remisión y no hubo cambios en los perfiles de porfirinas en plasma y fecales ni ningún síntoma de un ataque agudo de porfiria . Ellos concluyeron que el propofol no pareció ser porfirinogénico cuando se usó para la inducción de la anestesia en esos pacientes.(4)

En general , el propofol es considerado seguro en porfiria aguda, alteraciones bioquímicas en la biosíntesis del hem luego de la administración de propofol se han visto solo en tres pacientes. Dos de los cuales habían recibido agentes porfirinogénicos además del propofol (10) mientras el tercer paciente se le había dado una dosis total de 1300 mg de propofol en un período de 40 minutos.(18)

Como la inducción de un ataque agudo en un paciente con porfiria hepática es un fenómeno dosis dependiente en forma importante, Böhrer extrapoló a partir de datos animales que la inducción de anestesia con un bolo simple de propofol en el paciente porfírico debería ser considerado una ténica segura. El cuidado puede ser necesario, sin embargo , cuando se administra una gran dosis acumulativa de propofol , como en una anestesia intravenosa total.(16). El propofol fue usado también por Kantor para la inducción de anestesia en una paciente de 29 años portadora de AIP (cuyo diagnóstico se hizo durante el embarazo)coordinada para cesárea .La elevación en el PBG urinario postoperatorio puede hacer dudar de la seguridad de esta droga , sin embargo no hubo manifestaciones clínicas de porfiria aguda y los niveles en esta paciente asintomática fueron extremadamente altos antes de la cirugía. Este autor concluye que el propofol puede ser un apropiado agente para usar en AIP a pesar que los datos no permiten una conclusión definitiva acerca de su seguridad

Existen múltiples informes de pacientes en los que se ha usado propofol para inducir anestesia con resultados satisfactorios (21) (22)(32)(35)(44)

García-Galan y col. informaron de un caso de un paciente de sexo masculino, de 64 años de edad, ccordinado para herniorrafia inguinal izquierda que había sido diagnosticado de PCT desde hacía 15 años. Su tratamiento consistía de flebotomías periódicas y el paciente se encontraba asintomático presentando solo una cifra de porfirinas totales en orina, medidas por espectrofotometría, de 320 µg/24 h (normal <200) y una discreta alteración de las pruebas de función hepática sin repercusión clínica. Se le administró anestesia usando midazolan, atropina como premedicación, se indujo con propofol y succinilcolina, mantenimiento con agente inhalatorio, atracurio y fentanil . El paciente se mantuvo estable en el intraoperatorio, las cifras de porfirinas en orina fueron de 322 y 319 al primer y quinto día posoperatorio, respectivamente, y el enfermo fue dado de alta hospitalaria sin haber presentado complicaciones a los 7 días de la cirugía (34).

KETAMINA

Bancroft y col. Informaron de un caso de una paciente de 21 años , sexo femenino, grávida, portadora de acondroplasia, con AIP , coordinada para cesárea. La historia familiar incluía : madre, tío y tía materna y tres hermanos. Se le realizó la inducción de la anestesia con 2mg/kg de ketamina i.v , seguida de succinilcolina 100 mg i.v ,IOT,y ventilación controlada con 60% de protóxido en oxígeno. El curso postoperatorio fue satisfactorio.

La anestesia subaracnoidea en enanos acondroplásicos es riesgoso a causa de que la médula espinal del adulto acondroplásico frecuentemente llena el canal espinal. Sin embargo , Walts y col , a pesar de tener dificultades técnicas en la realización de anestesia subaracnoidea o peridural en 8 enanos acondroplásicos , no tuvieron secuelas neurológicas .Sin embargo en este caso se prefirió la anestesia general por los problemas neurológicos asociados con la acondroplasia.

A pesar que se ha establecido el uso seguro de ketamina (2mg/kg) para la inducción de la anestesia en cesárea , la experiencia clínica con ketamina en AIP es limitada .

Kanback informa de un caso de un paciente de 17 años, de sexo masculino portador de AIP , quien estando en la fase latente de la enfermedad con tests preoperatorios normales se le ralizó una anestesia para

colocación de un drenaje pericárdico. No se le realizó premedicación y se le indujo con 1mg/kg de ketamina y 1mg/kg de succinilcolina i.v. La anestesia fue mantenida con halotano en una mezcla de oxígeno- protóxido. Se dosificó ALA , PBG, coproporfirina, uroporfirina, electrolitos séricos y glicemia antes y seriadamente hasta 24 horas del postoperatorio. Se observó un aumento de todos los marcadores antes citados que comenzó rápidamente antes de la inducción y alcanzó niveles pico 8 horas luego de la misma y continuaron disminuyendo y aumentando sucesivamente hasta el 3º día del postoperatorio. No se observaron cambios hemodinámicos ni en los electrolitos séricos. Basado en estos datos este autor afirma que el uso de la ketamina es aun controversial, a pesar que otros autores consideran a esta droga segura en porfirias.(26).

Rizk y col. Describen un paciente con AIP a quien se le realizó anestesia con ketamina (4mg/kg) dos veces en una semana sin secuelas neurosiquiátricas .

Los datos experimentales son conflictivos . A pesar que la actividad de la ALA sintetasa aumenta significativamente en embriones de pollo de 17 días inyectados con ketamina (5-15 µg), estudios en ratas fallan al demostrar un cambio en la actividad de esa enzima después de 20 mg/kg de ketamina.(23).

La porfirinogenicidad del etomidato y la ketamina administrados como infusión continua i.v fue estudiada en modelos de ratas (con 3,5 dicarbethoxy-1,4-dihydrocollidine (DDC) ) de VP latente. La ketamina no produjo cambios en la actividad de la ALA sintetasa y en la producción de intermediarios del hem tanto en el grupo tratado como en el no tratado con DDC y parecería ser segura para usar en pacientes con porfiria.(14)

V.Capouet y col. Informaron de un caso de apendicectomía realizada en un paciente de 29 años de sexo femenino, que concomitantemente presentaba signos de crisis aguda de HCP . La inducción de la anestesia con ketamina 75 mg i.v fue exitosa. El uso de ketamina para inducir a un paciente en la fase aguda de la enfermedad, cuando el riesgo de agravación de la crisis es mayor, no había sido previamente informados. Informes de otros casos similares deberían ser vistos para apoyar la opinión de que la ketamina es una droga segura para la inducción de la anestesia durante la crisis aguda de porfiria.(24)

Rizk y col.informaron de un caso de una paciente de 61 años, sexo femenino, portadora de porfiria aguda intermitente, a quien se le administró ketamina en dos oportunidades en el plazo de una semana, con buen resultado. Basado en este hecho el autor cree que la ketamina proveería una alternativa segura a la inducción inhalatoria de la anestesia para pacientes que tienen porfiria aguda intermitente.(47).

ETOMIDATO

Estudios iniciales sugerían que no era porfirinogénico y fue usado en varios pacientes porfíricos sin aparente riesgo clínico (experiencia personal, G.G. Harrison). Posteriores evidencias a partir de estudios animales son contrarias a eso y se informó de un caso de una crisis aguda en humano siguiendo a su uso. Sin embargo, vale la pena notar que esta droga tiene una extremadamente corta vida media y que su uso como inductor no puede proveer un estímulo de suficiente potencia y duración para estimular la síntesis del hem y evocar un ataque agudo de porfiria. Solo si no hay otra alternativa se podría sugerir el uso cauto de etomidato con cuidadosa monitorización del paciente tanto clínica como bioquímicamente después de la anestesia.(3).

En el estudio de la porfirinigenicidad citada anteriormente para etomidato y ketamina; el etomidato, mientras no produjo cambios significativos en la actividad de la ALA sintetasa o en la producción de intermediarios del heme en las ratas no tratadas, causó un aumento significativo del 47% en la actividad de la ALA sintetasa con un aumento corroborativo del 85% en coproporfirina y un 40% de aumento en el contenido de protoporfirina, en las ratas tratadas con DDC. Basado en eso el etomidato debe ser considerado como potencialmente porfirinogénico cuando es administrado como infusión continua para anestesia i.v total. (14)(31).

PROPANIDINA

Se ha informado como insegura en una revisión , ha sido generalmente aceptada como agente inductor de elección y usada con seguridad en Sudáfrica como el agente inductor estándar para pacientes porfíricos por 25 años .En un estudio experimental con ratas se encontró esta droga dentro de las probablemente seguras. (38) Desafortunadamente fue retirado de la práctica a causa de la alta incidencia de recciones anafilactoides producidas por su formulación con cremofor. El retiro del Althesin por esa misma razón tuvo menores consecuencias, porque esa droga ha mostrado ser potencialmente porfirinogénica en modelos experimentales.(3)(31).

BENZODIACEPINAS

Incluyen drogas que pueden ser usadas para la inducción anestésica como para sedación y ansiolisis, exhiben una extraña falta de homogeneidad en su potencial porfirinogénico. Ataques agudos han sido informados siguiendo al uso de diazepan, clordiacepóxido, flunitrazepan y nitrazepan. Mientras algunos datos a partir de estudios en animales corroboran este hecho para los primeros tres (31), otros sistemas experimentales han sugerido que ellos no son porfirinogénicos. Así el uso seguro de diazepan para sedación durante crisis porfíricas ha sido documentado.(1) (3). El lorazepan, el cual está disponible en formulación i.v. no ha mostrado porfirinogenicidad en experimentos animales. El midazolan, la droga más apropiada como agente de inducción i.v. a causa de su perfil cinético, parece ser porfirinogénico en estudios experimentales en embriones de pollo y ha sido usado en pacientes porfíricos sin efectos adversos. (3).

El midazolan como el lorazepan han sido usados para inducir anestesia en pacientes con VP confirmada, con seguridad.(1)(43)

 

MANTENIMIENTO DE LA ANESTESIA

Agentes inhalatorios

El enfluorano ha sido clasificado como porfirinogénico basado solo en datos animales. (1) (3)(31). Aún no han sido descrito ataques agudos en humanos si bien se conoce su uso en porfíricos. Sin embargo, sin buenos datos clínicos por el contrario, es probable que permanezca como posiblemente inseguro.

El halotano, quizás el más ampliamente usado de los anestésicos inhalatorios, debe su lugar "contensioso" a dos informes clínicos adversos y algunos datos experimentales. Eso es conflictivo con otros datos experimentales asi como una larga lista de experiencia clínica acumulada por Harrison y otros y también con la convincente evidencia clínica y bioquímica de su seguridad en pacientes porfíricos mostrado por una reciente prueba clínica controlada. En ausencia de otro agente inhalatorio seguro, Harrison y col. recomiendan halotano como agente de elección en la porfiria.(3)

En la experiencia de Meissner sobre 13 pacientes con VP , 10 recibieron halotano, con seguridad, esto apoya la evidencia que el halotano, sumado al propofol, puede ser usado con seguridad en porfirias agudas.(1)

El protóxido es considerado seguro.(1).

Lobo y col. apoyan el uso de agentes inhalatorios, como protóxido e isofluorano a pesar de que los halogenados no se consideran excentos de riesgo porque estimulan inespecíficamente las enzimas mitocondriales, además de su probada porfirinogenicidad en estudios experimentales. Hasta ahora no han dado problemas a excepción del metoxifluorano y enfluorano.(25)(31). Este autor piensa que siempre que se seleccione el agente adecuado y se refuerce la premedicación en forma conveniente , la anestesia inhalatoria aporta grandes ventajas por su fácil manejo y posibilidad de interrumpir su administración al menor signo de alarma.(25).

 

Relajantes musculares

La succinilcolina y la tubocurarina han sido usadas extensamente y son seguros.(1) (3). La succinilcolina se ha recomendado como preferida en comparación con los relajantes no despolarizantes, por el hecho de que estos últimos pueden requerir el uso de neostigmina como antídoto y ésta podría por sí misma causar desmielinización por lo que debería evitarse su uso.(46)

Otros relajantes musculares informados como seguros incluyen vecuronio y atracurio. Es interesante notar que algunos esteroides son considerados inseguros en la porfiria . Vecuronio y pancuronio tienen una estructura esteroidea pero solo el último ha sido incriminado como inseguro basado en datos obtenidos a partir de animales.(1) (3). Faltan más experiencia y datos definitivos (1)

El alcuronio , uno de los más ampliamente usados, ha sido clasificado como inseguro por algunas autoridades pero Harrison afirma que esta droga sigue usándose sin complicaciones por algunos anestesistas en pacientes porfíricos garantizando su clasificación preferiblemente como "contencioso" y no como inseguro.(3).

 

Agentes analgésicos narcóticos

Con excepción de la pentazocine y tilidina, los cuales son inseguros, los analgésicos narcóticos de los cuales los análogos de la morfina son los más relevantes para el anestesista, son de comprobada seguridad.(1) (3).

El fentanil es no porfirinogénico en sistemas de embriones de pollo y ha sido usado con seguridad en pacientes porfíricos.

La petidina , si bien se ha implicado en un caso de ataque agudo, tiene un largo registro de uso clínico seguro y es el analgésico de elección para el alivio sintomático de la crisis aguda porfírica.(3).

Rushman y Jooste informaron de un caso de una paciente de sexo femenino, de 52 años, a quien se le sometió a una anestesia para la extracción de un lipoma. Veinte años antes se había confirmado el diagnóstico de AIP a partir de un cuadro neurológico que incluyó perdida de conciencia. A esta paciente se le administró una anestesia intravenosa total en base a propofol y alfentanil, con un resultado exitoso.(21)

 

Anestésicos locales

A pesar que la lidocaína ha sido encontrada porfirinogénica en embriones de pollo y en ratas, ha sido, sin embargo usada frecuentemente como anestésico local por Harrison y col. en el paciente porfírico sin efectos deletéreos. La procaína ha sido recomendada como anestésico local para porfíricos desde que no han sido informados efectos adversos. Sin embargo como no hay evidencia de ataques agudos de porfiria en humanos, el uso de lidocaína y bupivacaína no estarían contraindicados en la porfiria. (3).

La lidocaína está clasificada como contenciosa basado en estudios no clínicos que han mostrado que la droga es porfirinogénica en ratas y embriones de pollo.(20) (28) Sin embargo, la extrapolación de la porfirinogénesis de la lidocaína a los humanos no puede ser hecha ya que a muchos pacientes se les ha dado lidocaína sin exacerbación de un ataque. Eso incluye los pacientes de Kasraie, quienes han recibido una dosis idéntica de lidocaína en un procedimiento sin incidentes. (20).

No se han informado de exacerbaciones clínicas después de la administración de anestésicos locales ester o amida .(1)

La bupivacaína es considerada segura.(1)(28).

La procaína disminuye la actividad de la ALA sintetasa en el modelo experimental con ratas.(1)(31).También se ha informado que la procaína produce remisión en los pacientes con porfiria aguda.(1)(31) Sin embargo no es usada rutinariamente en el tratamiento de los ataques agudos de porfiria .(28)

La procaína y el fentanil han sido usado durante el trabajo de parto en el paciente porfírico , quienes tuvieron un parto satisfactorio, sin evidencias clínicas o bioquímicas de inducción de un ataque agudo.

Deybach y co. Usando un modelo de embriones de pollo, sugirió que la procaína era segura, pero tanto la lidocaína como la bupivacaína podrían ser porfirinogénicas. Esta última nunca ha sido implicada e la inducción de un ataque agudo en el hombre. No hay evidencias de que el uso de bupivacaína en una anestesia regional precipite un ataque de AIP o sea directamente perjudicial para el tejido nervioso. (28)

La procaína es probablemente el anestésico local para usar en los pacientes porfíricos. Hunton ha descripto su uso exitoso para analgesia extradural en el parto. Sin embargo la mayoría de los anestesistas no están familiarizados con su uso y la droga puede no estar rápidamente disponible en una emergencia.(28)

 

ANESTESIA REGIONAL

La porfiria aguda no es una contraindicación absoluta para la anestesia regional pero en el entorno de neuropatía periférica, un examen detallado y documentado es esencial. Seguramente debería ser evitada la anestesia regional en el entorno de la crisis porfírica

aguda. La neuropatía asociada puede ser de comienzo rápido, oscureciendo la diferenciación entre los efectos de la anestesia regional y una neuropatía porfírica progresiva . Además, los cambios en el estado mental a menudo hacen que el paciente no colabore .

Además, la hipovolemia y la labilidad de la respuesta autónoma, características de la crisis porfírica aguda , aumenta el riesgo de inestabilidad hemodinámica en el entorno de simpatectomía (1).

Así algunos autores recomiendan que la anestesia regional debe ser evitada en las porfirias con alteración neurológica como por ej AIP.

Mcneill y Bennet informan del uso satisfactorio de la anestesia regional en dos ocasiones en un paciente con AIP.(28)

El uso de anestesia raquídea minimiza la dosis total de droga a la cual el paciente se expone , las drogas que parecen seguras pueden volverse porfirinogénicas cuando se dan en grandes dosis. (28)(30)

Mcneill concluye que la anestesia regional con bupivacaína es una técnica aceptable para cesárea en pacientes con AIP. No hay evidencias que sugieran que una anestesia general sea una opción más segura para los pacientes porfíricos.(28)(29)

 

MONITORIZACIÓN

La hipovolemia y la neuropatía autonómica con hipertensión lábil sugiere el valor de la monitorización de la presión sanguínea invasiva durante una crisis aguda. La monitorización de la presión venosa central puede ser necesaria en el entorno de enfermedad cardíaca isquémica, hallazgos físicos de falla cardíaca y procedimientos donde se presume grandes pérdidas de sangre o fluídos. No hay documentación de una cardiomiopatía asociada con la enfermedad. Las manifestaciones cardiovasculares serían secundarias a las manifestaciones del sistema nerviosos autónomo agravadas por las alteraciones electrolíticas descripta anteriormente. Eso puede tener mayores implicancias en presencia de enfermedad cardíaca coexistente. El análisis de los gases en sangre arterial y la medición seriada de la capacidad vital forzada son a menudo importantes coadyuvantes.

MANEJO POSTOPERATORIO

La monitorización para el potencial comienzo de una crisis porfírica debería ser continuada por más de 5 días, dado que el comienzo puede ser retardado. El comienzo de la crisis puede ser anunciado por síntomas neurológicos o de estimulación del SNA. En algunos pacientes, una apropiada monitorización cardiovascular puede incluir electrocardiografia, así como un cateter en la arteria pulmonar, para evaluar la función cardíaca y ayuda al diagnóstico y tratamiento de la falla cardíaca. La monitorización cardiovascular en el entorno de un ataque agudo debe ser continuada en el postoperatorio, de acuerdo a la situación clínica .

La incidencia de falla cardíaca postoperatoria después de un ataque agudo de porfiria, es desconocida. La institución de la monitorización invasiva del estado hídrico debería ser guiado por el tipo, duración y extención de la cirugía y la pérdida de sangre y el estado clínico postoperatorio del paciente . El estado neurológico debe ser valorado

frecuentemente en el postoperatorio. Si está indicada la terapia antiemética , la metoclopramida debería ser evitada, como ya se vió.(1)

 

Futuras investigaciones

Son necesarios grandes estudios sobre el uso de ketamina, propofol, etomidato y agentes anestésicos volátiles. Solo informes clínicos anecdóticos atestiguan la seguridad de esos agentes. No hay disponibles investigaciones clínicas ni de laboratorio del uso de atracurio o vecuronio en las porfirias. La falta de alteraciones hemodinámicas significativas hace que su disponibilidad sea particularmente deseable en ese grupo de pacientes.(1)

 

A continuación se puede observar una lista de drogas consideradas seguras e inseguras. Seleccionamos aquellas más relacionadas a la anestesia, pero además se adjunta una lista de otras drogas de uso más general.

MEDICACIÓN CONSIDERADA INSEGURA EN LA PORFIRIA

Amitriptilina Cinarizina Doxiciclina

Andrógenos (?) Clonazepan(?) Ergotamínicos

Anfetaminas(?) Clonidina Eritromicina (?)

Anticonceptivos orales Cloranfenicol Espironolactona

Amilobarbitona Clordiacepóxido Estrógenos

Amiodarona Clorpropamida Etanol

Astemizol Cocaína(?) Etidocaína

Benziltiouracilo Cotrimoxazol Etinilestradiol

Carbamacepina Dextropropoxifeno Fenacetina

Captopril Diazepan(?) Fenazona

Cefalosporinas Diclofenac Fenilbutazona(?)

Ciclofosfamida Dihidroergotamina Fenitoína

Ciclosporina Diltiazen Fenobarbit.

Flunarizina Pentoxifilina Sulfonilureas

Flunitrazepan Pipemídico, ácido Teofilina

Furosemide(?) Piroxican Tetraciclinas

Griseofulvina Pivampicilina Tetrazepam

Hidantoínas Prilocaína Tolbutamida

Hidralazina Primidona Valproato S.

Hidroclorotiazida(?) Probenecida Verapamilo

Hioscina Progesterona Pentazocina

Imipramina Prometazina Nifedipina

Isoniazida (?) Propoxifeno(?) Aminofilina

Mefenánico, ácido(?) Rifampicina Teofilina

Mepivacaína Sulfametoxazol Dipirona

Meprobamato Sulfonal Metamizol

Mercaptopurina Sulfonamidas

Metildopa Metilsulfonal

Metisergida Metotrexate

Metronidazol Minoxidil

Nalidíxico, ácido Nitrazepan

Las drogas escritas en distinta letra han sido asociadas con el desencadenamiento de una crisis.

 

 

MEDICACION CONSIDERADA SEGURA EN LA PORFIRIA

Acetazolamida Colchicina Midazolan(?)

AAS Corticoides (?) Oxitocina

Aciclovir Cumaridas Penicilina

Actinomicina D Dexametasona Petidina

Adrenalina Dextrosa (glucosa) Prazosina(?)

Alopurinol Dextromoramida Prednisolona(?)

Amfotericina Digitálicos Procaína

Amilor Dipiridamol Procainamida

Aminoglucósidos Estreptomicina Promazina

Ac. Aminocaproico Ac. Etacrínico Ranitidina(?)

Amoxicilina Famotidina Reserpina

Ampicilina Fentolamina Salbutamol

Ac. Ascórbico Ac. Fólico Tiouracilos

Atenolol Ac. Fusídico Tiroxina

Atropina Gentamicina Triamtireno

Beclometazona Glucosa Triazolam

Bloqueadores B. Guanetidina Nitroglicerina

Biguanidas Haloperidol Vincristina(?)

Bromazepan (?) Heparina Vitaminas

Buprenorfina Hierro Warfarina

Carbimazol Indometacina(?) Paracetamol

Ciclopropano Insulina Naproxeno

Cisplatino Litio

Clomifeno, citrato Levomepromazina

Clorotiazida Lorazepan(?)

Cloxacilina Magnesio,Sulfato

Codeína Metadona

 

DROGAS ANESTESICAS SEGURAS EN LA PORFIRIA

 

HIPNOTICOS: Propofol

Ketamina

Midazolan (?)

INHALATORIOS: N2O

Halogenados (excepto enfluorano,halotano, metoxifluorano)

RELAJANTES

MUSCULARES: Succinilcolina

Atracurio

Vecuronio

Tubocurarina

OPIACEOS: Fentanil

Morfina

Codeina

NEUROLEPTICOS: Droperidol

ANESTESICOS

LOCALES: Bupivacaína

Tetracaína

ANTICOLINERGICOS: Atropina

ANTICOLINESTERASICOS: Neostigmina

DROGAS ANESTESICAS INSEGURAS EN LA PORFIRIA

 

HIPNOTICOS: Barbitúricos

Benzodiacepinas (midazolan (?))

Etomidato

RELAJANTES

MUSCULARES: Alcuronio

Pancuronio

OPIACEOS: Destropropoxifeno

ANESTESICOS

LOCALES: Lidocaína

 

CONCLUSIONES

En nuestro país es escasa la experiencia en ese tipo de enfermedad ya que la cátedra de Hematología solo tiene conocimiento de cuatro o cinco casos de porfiria en nuestro medio, de los cuales el tipo que predomina es la porfiria aguda intermitente.

Desde el punto de vista práctico, la pregunta que surge es : frente a un paciente en el que se sospecha que pueda tener una porfiria y frente a una cirugía de urgencia: ¿existe alguna forma de determinar rápidamente si el paciente es portador o no de la enfermedad?

El diagnóstico de esta patología es bioquímico , por la determinación de los productos acumulados previo al defecto enzimático, la clínica puede ayudar en el caso de las porfirias con manifestaciones cutáneas o por la reiteración de las crisis neurosíquicas o de dolor abdominal en el caso de la porfiria aguda intermitente.

En el caso de sospechar una AIP, lo que hay que solicitar es la dosificación de porfobilinógeno en orina, en este tipo de porfiria, es diagnóstico. En los otros tipos también está aumentado, pero lo que hace el diagnóstico es que además tiene uroporfirinas y coproporfirinas, por ej. en la porfiria variegata . Esta última también tendría manifestaciones cutáneas. Se vuelve a destacar que para nuestra práctica como anestesiólogos lo que más nos va a preocupar es que sea una porfiria aguda, para cuyo diagnóstico necesitamos determinación de porfobilinógeno y ALA.(ácido aminolevulínico).(Agradecemos la colaboración de la Dra. C. Guillermo por su valioso aporte a nuestro conocimiento sobre este tema)

A continuación señalaremos las características más destacables de cada tipo de porfiria.

AIP: Porfiria aguda intermitente.

Tipo: hepática, aguda

Déficit: enzima uroporfirinógeno 1 sintetasa (PBG deaminasa), transmitida en forma autosómica dominante.

Clínica: crisis porfíricas, abdominoneurológicas,.

desencadenadas por drogas.

Datos bioquímicos: - ALA (ácido aminolevulínico),-

- PBG(porfobilinógeno) y

-uroporfirinas en orina -dosificación enzimática.

 

VP: porfiria variegata

Tipo: hepática, mixta

Déficit: enzima protoporfirinógeno-oxidasa, transmitida en forma autosómica dominante.

Clínica: - crisis porfíricas similares a la AIP

  • -.cuadro de fotodermatosis clínica similar a la cutánea tarda.
  • Datos bioquímicos: diagnóstico por : -lesiones cutáneas

    -aumento de porfirinas fecales

    -aumento de ALA y PBG en las crisis.

    Difícil dosificar la enzima.

     

     

    CTP: porfiria cutánea tarda

    Tipo: hepática, cutánea. Es la más frecuente de las porfirias.

    Déficit: enzima uroporfirinógeno-decarboxilasa, transmitida en forma autosómica dominante.

    Clínica: -sindrome dérmico.

    -hepatopatía.

    Datos bioquímicos: -aumento de coproporfirinas

    -aumento de uroporfirinas

    -ALA y PBG son normales

    Dosificación de la enzima solo permitiría comprobar valores disminuídos en individuos afectados de la forma "familiar".

     

     

    HCP: coproporfiria hereditaria

    Tipo: hepatica, mixta

    Déficit: enzima coproporfirinógeno-oxidasa, transmitida en forma autosómica dominante.

    Clínica: - 50% son asintomáticos

  • - sindrome cutáneo

    - crisis porfíricas , (con mayor frecuencia que el sindrome cutáneo).

  • Datos bioquímicos: - aumento de coproporfirina III en orina

  • - aumento de ALA y PBG en las crisis
  • Dosificación enzimática.

     

     

     

    PLP: porfiria de DOSS o plumboporfiria

    Tipo: hepática, aguda

    Déficit: enzima ALA-deshidrasa transmitida en forma autosómica recesiva.

    Clínica: crisis porfírica

     

     

     

    RESUMEN

    Las porfirias son un grupo de enfermedades adquiridas o hereditarias con carácter dominante o recesivo, caracterizadas por una anomalía e la biosíntesis del hem. Cada porfiria tiene un patrón típico de hiperformación y acumulación de porfirinas o sus precursores y se consideran tanto aleraciones metabólicas como hematológicas.

    Según cual sea el lugar en el que aparece el trastorno metabólico, se clasifican en eritropoyéticas y hepáticas. Las de origen hepático son : la porfiria aguda intermitente (AIP), variegata (VP), coproporfiria hereditaria (CPH), porfiria cutánea tarda (PTC) y la porfiria de Doss.

    Las eritropoyéticas son la porfiria eritropoyética congénita y la protoporfiria eritropoyética.

    Desde el punto de vista funcional se clasifican en provocables o agudas y no provocables.

    La AIP, VP, y la coproporfiria hereditaria se llaman provocables porque el episodio agudo puede ser provocado por los barbitúricos u otros fármacos lipofílicos que inducen de forma experimental la biosíntesis de porfirinas. La importancia de este hecho es del máximo interés para el anestesiólogo, alertado desde hace años sobre la posibilidad de desencadenar una crisis aguda e forma de náuseas, vómitos, hiponatremia, dolor abdominal difuso y orinas rojizas como alteraciones funcionales del sistema nervioso autónomo, trastornos mentales y neuropatía periférica que en las dos terceras partes de los afectados podría conducir a la muerte por parálisis respiratoria.

    Las porfirias provocables son las únicas que pueden manifestarse por sindrome neurológico completo y a veces por fotosensibilidad. Sin embargo la fotosensibilidad es más característica de las no provocables, que excepcionalmente se acompañan de síntomas neurológicos.

    El diagnóstico es bioquímico, por la determinación de precursores acumulados que variarán de acuerdo al paso enzimático que esté alterado.

    El tratamiento estará orientado fundamentalmente a evitar las crisis porfíricas .

    En el último decenio se ha observado la asociación de ciertas enfermedades con las porfirias hepáticas agudas, tal es el caso del carcinoma hepatocelular, de la insuficiencia renal crónica y de la enfermedad celíaca.

    Igualmente existen patologías no porfíricas en las que pueden encontrarse alteraciones en la biosíntesis del hem y el metabolismo de las porfirinas ,como: el saturnismo, algunas anemias (ferropénicas, sideroblásticas, leucemia), el etilismo crónico, algunas hepatopatías (hiperbilirrubinemia hereditaria, sindrome de Rotor), tirosinemia hereditaria, esquistosomiasis, sindrome del bebé bronceado y la dermatosis ampollar del hemodializado, pero en la única enfermedad que se excreta por la orina porfogbilinógeno es en la porfiria aguda.

     

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