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INDICE
MONITORIZACION DEL
BLOQUEO
NEUROMUSCULAR CON
ROCURONIO EN
BOLOS E INFUSION
CONTINUA EN
COLECISTECTOMIAS
LAPAROSCOPICAS.
Dra. MARIA CARLA PAZ VIÑAS.
1999.
INDICE
1-)INTRODUCCION
2-)MECANISMO DE ACCION DEL ROCURONIO
3-)ESTRUCTURA QUIMICA
4-)POTENCIA
5-)INTERACCION CON OTRAS DROGAS USADAS EN
ANESTESIA
6-)EFECTOS CARDIOVASCULARES
7-)ACUMULACION Y ELIMINACION
8-)METABOLITOS
9-)MODIFICACIONES DE ACUERDO A LA EDAD
10-)INICIO DE ACCION
11-)COMPARACION DE CONDICIONES DE INTUBACION
ENTRE ROCURONIO Y SUCCINILCOLINA
12-)ADMINISTRACION INTRAVENOSA CONTINUA DE
DROGAS : A-) HISTORIA
B-) VENTAJAS
C-)CONSIDERACIONES FARMACOCINETICAS Y
FARMACODINAMICAS
13-)ESQUEMAS DE INFUSION
14-) ROCURONIO EN INFUSION CONTINUA
15-)BIBLIOGRAFIA
INTRODUCCION
El Rocuronio es un nuevo relajante muscular no
despolarizante de origen aminoesteroideo que ha sido introducido
en clínica a partir de 1993.
Su más importante característica es su tiempo
de latencia muy rápido que le proporciona un comienzo de acción
extraordinariamente corto, obteniendo condiciones de intubación
similares a las de la Succinilcolina, con excelente estabilidad
cardiovascular.
Las modificaciones químicas en la síntesis de
los relajantes musculares no despolarizantes, que influyen en sus
características farmacológicas, han tratado de mejorar la
potencia, acortar el período de latencia y de acción, eliminar
los efectos adversos y mejorar su farmacocinética.
Muir en 1989, sintetizó el bromuro de
rocuronio ORG 9426, trabajando en la serie de relajantes no
despolarizantes de origen esteroideo, de acuerdo a los enunciados
de Bowman sobre la relación existente entre la rapidez del
inicio de acción y la potencia de diferentes compuestos
esteroideos.
La Succinilcolina, que posee un inicio de
acción rápido y una duración de acción corta, aún se
utiliza, fundamentalmente debido a las buenas condiciones de
intubación que proporciona.
Sin embargo, queda lejos del bloqueante
neuromuscular ideal, debido a sus numerosos efectos secundarios.
La búsqueda del relajante muscular ideal se ha
centrado en fármacos no despolarizantes debido a que la mayoría
de los efectos secundarios de la Succinilcolina son un reflejo de
su mecanismo de acción despolarizante.
MECANISMO DE ACCION DEL BROMURO DE ROCURONIO
El rocuronio induce una parálisis muscular en
diferentes especies animales.
A concentraciones clínicamente significativas,
el rocuronio actúa como un antagonista competitivo de la
acetilcolina, ejerciendo así una influencia estabilizante sobre
la membrana postsináptica, lo que previene la aparición de un
potencial de acción a nivel del músculo esquelético.
Como el resto de los bloqueantes
neuromusculares no despolarizantes, el fenómeno del
debilitamiento de la respuesta a una estimulación tetánica se
ha observado con rocuronio, lo que indica que actúa no solo
sobre los receptores nicotínicos postsinápticos sino también
presinápticos.
La parálisis afecta en primer lugar a los
músculos rápidos bien irrigados y en último lugar al
diafragma.
La instauración del bloqueo es más rápida,
pero menos intensa en los músculos aductores de la laringe que
en el músculo aductor pollicis, mientras que se afecta más
tarde el músculo del diafragma pero su recuperación es más
rápida que la del músculo aductor pollicis.
ESTRUCTURA QUIMICA
El rocuronio es el derivado 2-morfolino,
3-desacetil, 16-N-alil-pirrolidino del vecuronio; difiere del
vecuronio en tres posiciones del núcleo esteroideo.
Una característica interesante de la molécula
del rocuronio es que no contiene el fragmento
"acetilcolina-like", presente en el anillo A del
núcleo esteroideo de pancuronio y vecuronio.
La sustitución del grupo acetato unido al
anillo Ä mediante un grupo hidroxi, ha hecho posible que el
rocuronio pueda presentarse en forma de solución estable, lista
para su uso.
POTENCIA
Estudios preliminares realizados en animales
demostraron que la actividad del rocuronio es un 10 a 20 % de la
del vecuronio.
Los estudios realizados en el hombre han
demostrado que la actividad del rocuronio es un 15 % la del
vecuronio.
La DE50 oscila entre 0.105 mg/kg y 0.170 mg/kg
y la DE90 oscila entre 0.259 mg/kg y 0.350 mg/kg, dependiendo del
método anestésico empleado y del método de estimulación
empleado para evaluar la función neuromuscular.
INTERACCIONES CON OTRAS DROGAS USADAS EN
ANESTESIA
El enflurano y el isoflurano potencian el
efecto del rocuronio. El halotano potencia menos el bloqueo
neuromuscular inducido por el rocuronio que el isoflurano o
enflurano.
Estudios sobre la interacción del rocuronio
con algunos agentes anestésicos intravenosos han confirmado que
el fentanyl, droperidol, midazolam, etomidato, tiopental y
propofol no poseen un efecto clínicamente significativo sobre el
bloqueo neuromuscular inducido por rocuronio.
No obstante, dosis elevadas de algunos de
éstos fármacos pueden poseer un efecto potenciador.
Tras una administración única de
antibióticos de uso común como el metronidazol y la cefuroxima
se ha visto un efecto significativo de aumento de bloqueo
neuromuscular.
La administración previa de Succinilcolina no
parece afectar la actividad del rocuronio.
EFECTOS CARDIOVASCULARES
Los relajantes musculares pueden provocar
alteraciones cardiovasculares por bloqueo de receptores
muscarínicos, bloqueo ganglionar, aumento de la liberación de
noradrenalina y bloqueo de su captación, o liberación de
histamina.
A las dosis utilizadas en clínica, el
rocuronio posee poca o ninguna actividad sobre receptores que no
sean los receptores nicotínicos que no sean los receptores del
músculo esquelético.
Tiene un ligero efecto vagolítico observado
con dosis muy elevadas.
La liberación de histamina puede provocar un
espectro de efectos adversos, de los cuales los cardiovasculares
son los más importantes clínicamente.
La mayoría de los relajantes utilizados en
clínica son derivados aminoesteroideos, bencilisoquinilinas o
acetilcolinas.
Estos compuestos se diferencian por su
estructura molecular; una de las diferencias clínicas más
importantes de estos compuestos reside en su capacidad de liberar
histamina a partir de los mastocitos humanos.
Se ha comprobado que los derivados de la
bencilisioquinolinas son más suceptibles de liberar histamina
que los aminoesteroideos.
Maddineni y colaboradores estudiaron los
efectos hemodinámicos del rocuronio comparando 0.6 y 0.9 mg/kg
de rocuronio bajo anestesia intravenosa con fentanyl y anestesia
inhalatoria con halotano en 4 grupos de 10 pacientes cada uno.
La frecuencia cardíaca y la presión arterial
media se registraron antes y después de inducir la anestesia y a
intervalos de 1 minuto durante 5 minutos tras administrar
rocuronio.
No hubo cambios significativos en la frecuencia
cardíaca ni en la presión arterial media tanto con la dosis de
0.6 mg/kg como con la de 0.9 mg/kg de rocuronio bajo anestesia
intravenosa ni inhalatoria.
ACUMULACION Y ELIMINACION
En general, la acumulación depende a la vez
del régimen de administración empleado o de las propiedades
farmacocinéticas del fármaco.
La acumulación se produce cuando la cantidad
administrada excede la cantidad eliminada. Inicialmente, el
plasma se aclara mediante dos procesos simultáneos, la
distribución y la eliminación, pero finalmente sólo el
aclaramiento por eliminación juega un papel importante, y la
redistribución compensa progresivamente la distribución hasta
que el aclaramiento de la distribución se anule (estado de
equilibrio).
Khuenl-Brady y colaboradores constataron que en
el gato más del 50 % de una dosis inyectada de rocuronio se
eliminaba inalterada por la bilis, y sólo un 9 % por la orina.
Hasta un 32 % de la dosis inyectada de
rocuronio se encontró en el hígado 6 horas tras su
administración, indicando que el rocuronio se metaboliza poco.
Estudios farmacocinéticos mostraron que con
rocuronio, como con vecuronio, la fracción eliminada por vía
renal es relativamente limitada (hasta un 33 %).
METABOLITOS
Los metabolitos de los relajantes musculares
causan en general pocos problemas durante la anestesia rutinaria.
No obstante si los relajantes musculares se
administran durante un tiempo prolongado, incluso los metabolitos
de los relajantes de acción intermedia como el atracurio o
vecuronio pueden causar problemas.
Los metabolitos potenciales del rocuronio son
el 17-desacetil-rocuronio y el 16N-desacetil-rocuronio; hasta hoy
estos metabolitos potenciales no han podido detectarse en
concentración apreciable en el plasma, por otro lado, como
éstos poseen una actividad bloqueante mínima no pueden
contribuir significativamente a la prolongación del efecto del
rocuronio.
MODIFICACIONES DE ACUERDO A LA EDAD
La edad puede afectar la farmacocinética del
rocuronio y el agua corporal total (en particular el volumen
extracelular) ya que las funciones de los órganos que
intervienen en la eliminación de los medicamentos, disminuyen
con la edad.
Los recién nacidos constituyen una excepción
a la regla, dado que no se ha alcanzado la maduración de los
órganos.
En los recién nacidos y lactantes, el volumen
de distribución está aumentado y el aclaramiento plasmático
está disminuído o inalterado; esto resulta en una vida media
terminal y un tiempo medio de residencia prolongado. En niños el
volumen de distribución permanece inalterado pero el
aclaramiento está aumentado, lo que lleva a una reducción de la
vida media y del tiempo medio de residencia.
En el paciente anciano, el volumen de
distribución está inalterado o ligeramente reducido y el
aclaramiento está disminuído. Esto resulta en una vida media
similar o un poco más prolongada, si se compara con el adulto
joven.
INICIO DE ACCION
Está generalmente admitido que el intervalo de
tiempo entre la supresión de los reflejos protectores tras la
inducción y la obtención de las condiciones de intubación
satisfactorias es una fase peligrosa en anestesia.
La regurgitación y la aspiración
traqueobronquial del contenido gástrico se presenta
frecuentemente durante este período. Por ello es deseable que
este período sea lo más corto posible.
El inicio de acción del rocuronio es el menor
de todos los relajantes no despolarizantes disponibles (tiempo
entre la inyección y su efecto máximo).
Estudios clínicos han demostrado que se pueden
alcanzar condiciones de intubación buenas o excelentes no solo
con la dosis de intubación standart (0,6 mg/kg) sino también
con dosis inferiores a 0.3 0.45 mg/kg y con dosis
superiores a 1.2 mg/kg.
La dosis de intubación es de 0.6 mg/kg (2xDE90
bajo anestesia intravenosa); esta dosis permite obtener en 1
minuto unas condiciones de intubación buenas o excelentes en
prácticamente todos los pacientes.
Esta rápida instauración del bloqueo
neuromuscular puede explicarse por la relativamente baja potencia
del rocuronio.
Esto asegura la presencia de más moléculas
bloqueantes neuromusculares en el torrente sanguíneo, lo que
supone un mayor gradiente de concentración frente a la biofase.
COMPARACION DE CONDICIONES DE INTUBACION LUEGO
DE LA ADMINISTRACION DE ROCURONIO Y DE SUCCINILCOLINA
Se realizó un estudio comparando las
condiciones de intubación luego de la administración de
rocuronio 0.6 mg/kg, valorando las condiciones de intubación a
los 60 y a los 90 segundos versus Succinilcolina l mg/kg en
grupos de pacientes similares. La anestesia se realizó en todos
los casos con Tiopental, oxido nitroso y oxígeno y pequeñas
dosis de Fentanyl.
Los resultados fueron que para el Rocuronio se
encontraron clínicamente condiciones buenas o excelentes en el
95 % de los pacientes a los 60 segundos, y excelentes en todos
los pacientes a los 90 segundos; con Succinilcolina se obtuvieron
condiciones excelentes en todos los casos tanto a los 60 como a
los 90 segundos.
El tiempo de bloqueo completo con rocuronio fue
promedialmente de 89 segundos siendo el relajante muscular no
despolarizante con inicio de acción más corto.
La administración previa de Succinilcolina no
afecta la potencia del rocuronio que se administra luego.
12. ADMINISTRACION INTRAVENOSA CONTINUA DE
DROGAS
HISTORIA
La primera medicación que fue administrada por
vía intravenosa data del año 1657 cuando Sir Christopher Wren
inyectó opio a un humano.
Wren fue el primero en administrar una droga
anestésico intravenosa.
Más de doscientos años después Frances Rynd
fabricó una aguja hipodérmica y luego a mediados del 1800 se
fabricó la primera jeringa lo que le permitió a Alexander Wood
en 1853 ser el primero en usar una aguja y una jeringa en una
técnica de administración de drogas intravenosas.(21)
En 1870 Pierre Cyprien Ore describió el uso de
hidrato de cloral intravenoso para dar analgesia durante la
cirugía y así la técnica de administración de drogas
intravenosas fue establecida.
En nuestros tiempos la administración de
opiáceos e hipnóticos forman parte de las técnicas de
anestesia balanceada.
En 1930 la introducción del tiopental
proporcionó una técnica más eficaz en la inducción de la
anestesia al hacerla intravenosa; la facilidad de contar con un
barbitúrico de acción tan corta como el tiopental hizo pensar
que se podría usar tanto para la inducción como para el
mantenimiento de la anestesia.
En 1944 el Dr. Pico presenta la administración
de una técnica intravenosa continua con tiopental al 1 % usado
en infusión continua.
El próximo escalón en el desarrollo de la
anestesia intravenosa continua se desarrolló con el advenimiento
de la cirugía cardíaca. Lowestein administraba 1 a 2 mg/kg de
morfina para cirugía de recambio valvular y encontró que
proporcionaba gran estabilidad hemodinámica en pacientes con
reserva cardíaca disminuída pero no producía amnesia
suficiente. Dosis mayores producían inconciencia pero la
vasodilatación por liberación de histamina hizo que no se
popularizara.(21)
En 1970 se introduce en el mercado la Ketamina
que parecía ser una droga ideal para la infusión intravenosa
continúa ya que proporcionaba hipnosis y analgesia, pero la
elevada incidencia de disforia y otros trastornos psiquiátricos
hizo que esta droga no cubriera las espectativas. En la
actualidad se está investigando la infusión continúa de
Ketamina en combinación con infusión de Propofol con resultados
satisfactorios.
No fue hasta el año 1980 que con el
advenimiento de nuevas drogas con duración de acción más corta
como el alfentanil y el propofol se extiende mundialmente el uso
de técnicas intravenosas continuas haciéndose generalizado al
avanzar la tecnología que permitía dosificar exactamente con
modernos aparatos de administración intravenosa. A partir de
1990 esta práctica se generaliza y se establece como rutina en
todo el mundo.
VENTAJAS DE LA ANESTESIA INTRAVENOSA CONTINUA
Todos los anestesistas reconocen las ventajas
de los modernos vaporizadores que proveen una adecuada cantidad
de un potente anestésico en cada momento de la anestesia. Su uso
es sencillo sólo ajustando el dial se puede cambiar la
concentración de anestésico cuando es necesario. En algunos
aspectos la administración intravenosa continua se parece a la
anestesia inhalatoria.
La realización de una técnica intravenosa
continua proporciona gran estabilidad hemodinámica y permite
adecuar la concentración en el plasma y en los efectores de las
distintas drogas a cada momento.
Además de la estabilidad hemodinámica la
anestesia intravenosa continua proporciona un rápido despertar
sin dolor y reduce la lucha contra el tubo endotraqueal en el
despertar.
De acuerdo con diferentes series las técnicas
intravenosas continuas reducen los requerimientos de drogas entre
un 25 y un 30 % cuando se compara con la administración de
drogas en bolo.(24)
Las carácterísticas de la droga anestésica
ideal para infusión continua se detalla en la tabla Nº 1.
Tabla Nº1:
Características deseadas de las drogas
anestésicas intravenosas para administración continua
| |
| Bajo costo |
| Extraído de
Canadian Journal of Anaesthesia. Julio 1994, Vol 41 Nº7
"Intravenous infusion anaesthesia and delivery
devices." |
| |
| |
| |
CONSIDERACIONES FARMACOCINÉTICAS Y
FARMACODINÁMICAS PARA ADMINISTRAR DROGAS EN INFUSION
Principios farmacocinéticos:
Aunque el conocimiento profundo de la
farmacocinética y la farmacodinamia no es esencial para la
aplicación exitosa de una técnica de infusión continua, un
rápido conocimiento de ellas y de sus principios son
importantes.(22)
Farmacocinética es el proceso por el cual
determinadas variables son usadas para construir modelos para
conocer lo que pasa con la concentración de las drogas en el
plasma, permitiendo predecir la concentración a cada
momento.(25) (26)
Más sencillamente la farmacocinética provee
la descripción matemática de lo que el cuerpo hace con la droga
que nosotros administramos a cada momento.
Esto puede ser descrito mediante la siguiente
ecuación:
Cp(t) = A + B + C
Donde Cp es la concentración plasmática en el
tiempo t; A, B y C son los coeficientes independientes de los
términos exponenciales que se corresponden con, vida media de
rápida distribución, vida media de lenta distribución y vida
media de eliminación respectivamente.
De esta ecuación se deduce que la vida media
de eliminación es sólo uno de los componentes que determinan la
concentración en el plasma durante la infusión continua.
Principios farmacodinámicos:
La farmacodinamia describe la relación que
existe entre los efectos que produce la droga en el cuerpo a
determinada concentración, en otras palabras: qué hace la droga
en el cuerpo.
Debido a las diferencias fisicoquímicas de las
diferentes sustancias (pka, unión a proteínas plasmáticas),
las drogas difieren en el tiempo que demoran en llegar al
efector.
13.ESQUEMAS DE INFUSION
Los esquemas de infusión derivan del
conocimiento de la concentración de la droga en el plasma de
acuerdo a las variables farmacocinéticas de cada droga.
En la práctica la concentración deseada en el
plasma para cada droga se puede calcular usando la siguiente
fórmula.
Concentración administrada = Cp x Vd,
Donde Cp es la concentración deseada en el
compartimento central y Vd es el volumen de distribución de esa
droga.
Para mantener mediante una infusión continua
la cantidad de droga deseada y suponiendo un solo compartimiento
se aplica la siguiente fórmula
Ritmo de infusión = Cp x Vc x Cleareance
Donde Vc es el volumen del compartimento
central.
Como la mayoría de las drogas tienen un
comportamiento que no es unicompartimental, Wagner describió el
método que emplea varios escalones de esquemas de infusiones;
dosis carga para el compartimento central seguido de una
infusión de acuerdo al clearence, luego se ajusta la infusión
de acuerdo a la distribución de la droga en el otro
compartimento.
Esto es específico para cada droga.
El uso de infusiones continuas no excluye el
uso de bolos cuando se requiera clínicamente para mejorar la
performance de la droga de acuerdo a el tiempo quirúrgico en el
que nos encontremos.
Uno, dos o tres de los componentes de la
moderna anestesia (amnesia, analgesia y relajación) pueden ser
administrados en infusión continua.
Las técnicas de infusión deben ser
administradas con bombas para no asistir a errores en la
administración y simplificar la tarea del anestesiólogo.
Finalmente hay que considerar el costo de la
anestesia por infusión continua. Si bien el equipamiento
necesario para realizar este tipo de procedimientos es caro,
pudiéndose necesitar dos o tres bombas de infusión por sala y
por paciente otros datos que surgen del estudio de costos
muestran que la anestesia con infusión continua disminuye la
incidencia de náuseas y vómitos en el uso de opiáceos, mejora
la calidad del despertar, disminuyendo así la permanencia en
sala de Recuperación y el trabajo de las nurses de recuperación
así como las infusiones de relajantes musculares disminuyen el
consumo total de la droga comparándola con la técnica en
bolos.(24)
Es de destacar que debemos contar con un
monitor de la relajación muscular para ajustar los goteos de
relajantes musculares.
.ROCURONIO EN INFUSION CONTINUA
En un estudio realizado en la Universidad de
Belfast del año 1995, McCoy, E:P:, Mirakhur, R.K y colaboradores
estudiaron la farmacocinética de un único bolo de rocuronio
seguido de infusión continua en 50 pacientes durante una
anestesia con halotano, óxido nitroso y oxígeno.(25)
El monitoreo neuromuscular fue realizado
utilizando tren de cuatro (TOF), tomando la fuerza de
contracción del músculo aductor del primer dedo de la mano.(26)
Se administró un bolo inicial de rocuronio de
0.45 mg/kg seguido de una infusión ajustada manualmente para
mantener el T1 (primer respuesta del tren de cuatro) en el 10 %
de la respuesta control.
Tras finalizar la infusión con rocuronio, se
dejó recuperar a los pacientes espontáneamente o
administrándoles 50 mg/kg de neostigmina o 1 mg/kg de edrofonio
al 10 % o 25 % de recuperación del T1.
La dosis requerida para mantener el 90 % del
tiempo el bloqueo de T1 menor al 10 % del control fue de 0.1633
mg/kg/hora.
El cálculo de la vida media de distribución
de rocuronio en infusión fue de 3.33 minutos y la vida media de
eliminación fue de 18.4 minutos; estos valores no difieren con
los ya existentes del uso de rocuronio en bolo.
Tras una dosis inicial de intubación de 0.6
mg/kg, la relajación muscular puede ser mantenida con dosis de
mantenimiento, en función de las necesidades. Cuando el
rocuronio se utiliza en bolos repetidos, las dosis de
mantenimiento recomendada es de 0.15 mg/kg.
Cada dosis de mantenimiento prolongará la
duración del bloqueo en unos 13 minutos bajo anestesia
intravenosa o unos 20 minutos bajo anestesia con enfluorano o
isofluorano; esto es debido a que como el resto de los relajantes
musculares, los anestésicos volátiles potencian ligeramente los
efectos bloqueadores musculares.(25) Sin embargo esta
potenciación sólo es significativa durante el curso de la
anestesia, cuando el agente volátil ha alcanzado la
concentración tisular requerida para que se dé esa
interacción.
Es preferible administrar las dosis de
mantenimiento cuando el nivel de trasmisión neuromuscular haya
revertido hasta 25 % del nivel de transmisión neuromuscular
control.
La administración de dosis en bolo repetidas,
no provoca una prolongación de la duración de acción de cada
una de las dosis sucesivas de mantenimiento de rocuronio.
Cuando el rocuronio se administra en infusión
continua el índice de infusión recomendado es de 0.3 a 0.6
mg/kg/hora.
Cuando la recuperación de la transmisión
neuromuscular comienza a manifestarse tras el bloqueo inducido
por la dosis inicial en bolo, puede administrarse una infusión
para asegurar una relajación muscular durante el tiempo deseado.
El índice de infusión debe ajustarse para
mantener la respuesta de la transmisión al 10 % del nivel de
transmisión control.
Se recomienda la monitorización regular del
bloqueo neuromuscular, dado que el índice de infusión necesario
puede variar de un paciente a otro y de acuerdo a la técnica
anestésica empleada.
Shanks y colaboradores constataron que el
índice de infusión necesario para mantener la depresión
muscular entre 90 y 99 % debe reducirse un 40 % bajo anestesia
con enfluorano o isofluorano, comparado con anestesia con
barbitúricos, óxido nitroso y opiáceos.
En un estudio de Sparr y colaboradores el
índice de recuperación espontáneo luego de infusión continua
fue de 16.7 minutos después de una duración media de la
infusión de 138 minutos.
Esta cifra es parecida a la observada tras una
infusión única.
Después de una hora el índice de infusión
necesario para mantener un bloqueo del 90 al 95 % fue de 0.595
mg/kg/hora.
Concluímos que el rocuronio cuando se
administra en infusión continua ofrece un bloqueo neuromuscular
estable adecuado para intervenciones quirúrgicas de duración
intermedia y largas.
En el marco de este tema se realizó un trabajo
clínico comparando los resultados de dos métodos de
administración (bolos e infusión continua) de un relajante
muscular no despolarizante, rocuronio, en una población de 15
pacientes.
INDICE
1-)INTRODUCCION.
2-)OBJETIVO
3-)MATERIALES Y METODO.
4-)CRITERIOS DE EXCLUSION.
5-)RESULTADOS.
6-)CONCLUSIONES.
7-)BIBLIOGRAFIA.
INTRODUCCION
En cirugía laparoscópica la relajación
muscular es un requerimiento quirúrgico esencial tanto para dar
inmovilidad como para establecer el neumoperitoneo.
Esta relajación debe permanecer constante a lo
largo de la cirugía y esto depende directamente de que se logren
concentraciones plasmáticas terapéuticas constantes del
relajante muscular.
Esto va a depender de la forma en que se
administra el relajante.
En el presente trabajo se analizará el bloqueo
neuromuscular producido mediante dos métodos de administración
de un relajante muscular, rocuronio, en bolos e infusión
continua.
El rocuronio es un nuevo relajante muscular no
despolarizante, que produce con un bolo de 0.6 0.9 mg/kg
una parálisis muscular suficiente para permitir la intubación
orotraqueal ( IOT ) dentro de los siguientes 60 segundos. Este
efecto es similar tanto en niños como en adultos (1-2). La
duración clínica es de aproximadamente 30 minutos durante
anestesias con protóxido - opioides, droperidol opioides
o con propofol (3-4) y se prolonga en mayores de 60 años si se
compara con una población menor de 40 (5).
OBJETIVOS
El presente trabajo tiene como objetivo
comparar los resultados de dos métodos de administración de un
relajante muscular no despolarizante, así como también pretende
valorar costos y requerimiento de droga total en función de su
costo.
Para ello se dividió la población total (15
pacientes ) en 2 grupos: grupo A (8 pacientes) en el cual se
administró el relajante en bolos y grupo B (7 pacientes) en
infusión continua.
MATERIALES Y METODO
Luego de obtener el consentimiento y
aprobación del COMITÉ DE ETICA, se estudiaron 10 pacientes ASA
I y II entre 19 y 79 años para colecistectomías laparoscópicas
electivas de duraciòn intermedia (40 150 minutos).
Todos los pacientes recibieron anestesia
general, y se premedicaron con metoclopramida 0,15mg/kg y
fentanyl 2mgr/kg. Luego de preoxigenarlos con oxígeno al 100 %,
la inducción se realizó con tiopental 4 5 mg/kg y el
mantenimiento con isofluorano a una CAM para la edad diluído en
oxígeno al 100 % ; la analgesia intraoperatoria se complementó
con dosis adicionales de fentanyl.
Todos los pacientes fueron decurarizados con
neostigmina 0.08 mg/kg y atropina 0.02 mg/kg.
Se hizo registro electrocardiográfico, de
frecuencia cardíaca,
presión arterial no invasiva, concentración
final de dióxido de
carbono, pulsioximetría y temperatura. La
concentración final de
dióxido de carbono se mantuvo entre 27 y 35
mmHg con ajustes
en la ventilación. La temperatura de la piel
se mantuvo entrre 29 y
32 ºC.
Se estimuló el nervio cubital percutáneamente
en la cara anterior del tercio inferior del antebrazo al inicio
con un estímulo simple, supramáximo de 0,2 ms de duración y 1
Hz. Se intubó cuando la respuesta al estímulo simple fue 0 % de
la respuesta control.
Luego de realizar la intubación orotraqueal
(IOT) se realizaron
estímulos de tren de cuatro (TOF) de 2 Hz.
Cada 15 segundos.
La fuerza de contracción del aductor fue
medida y registrada usando un transducer y un analizador de
función neuromuscular
por acelerometría (TOF GUARD ) ( 6).
El bloqueo neuromuscular se evaluó cada 15
segundos y la relajación fue definida como el procentaje de
disminución del T1 en relación a la respuesta control ( Figuras
1 y 2 ).
El T1 corresponde a la amplitud de la primera
respuesta comparada con el control.
El TR es la amplitud de la última respuesta
del tren de cuatro en relación a la primera ( 7 ).
CRITERIOS DE EXCLUSION
Ningún paciente tenía antecedentes de
insuficiencia renal o hepática o recibía medicación conocida
que interactuara con el bloqueador neuromuscular.
Los pacientes con un peso mayor del 30 % de su
peso ideal para sexo, edad y talla o menor del 20 % del mismo
fueron excluídos.
RESULTADOS
La edad promedio de la población fue de 47.3
años comprendiendo pacientes entre 26 y 76 años.
El peso promedio fue de 67.6 kilogramos ( Kg )
con un rango entre 50 y 95 Kg de peso.
Para analizar la cantidad de rocuronio usado en
cada intervención y poder comparar los gastos en cada población
se midieron los miligramos de rocuronio en función de kilogramo
de peso magro y de horas de anestesia.
Estos valores se muestran en el dispersograma (
Tabla I ).
La mediana en bolo e infusión fue de 0.480 y
0.875 mg / kg / h respectivamente.
El promedio en bolo e infusión fue de 0.471 y
0.874 mg / kg / h respectivamente.
Se eligió para análisis estadístico de estos
2 grupos de variables, continuas, independientes el test de
" t " ( 8 ), obteniéndose una diferencia
estadísticamente significativa para una p menor de 0.05, por el
cual el gasto de rocuronio es menor en bolo que en infusión.
Para obtener una relajación adecuada para la
intubación orotraqueal, es decir una respuesta del estímulo
simple menor del 10 % del control se requirieron al menos 60
segundos.
Nosotros intubamos en todos los casos cuando la
respuesta fue 0 % del control repetida al menos 3 veces lo que
demoró 80 a 90 segundos.
Se observaron algunas veces esfuerzo de tos al
pasaje del tubo endotraqueal por el orificio glótico.
TABLA I. Registro de frecuencia absoluta (FA),
frecuencia
relativa (FR), y frecuencia relativa acumulada
( FRA).
| GASTO ROCURONIO
mg/kg/h
|
BOLO |
INFUSION |
| FA |
FR |
FRA |
FA |
FR |
FRA |
| 0.31-
0.40 |
2 |
0.28 |
0.28 |
0 |
0 |
0 |
| 0.41-
0.50 |
4 |
0.47 |
0.85 |
0 |
0 |
0 |
| 0.51-
0.60 |
1 |
0.14 |
0.99 |
0 |
0 |
0 |
| 0.61-
0.70 |
0 |
0 |
0.99 |
0 |
0 |
0 |
| 0.71-
0.80 |
0 |
0 |
0.99 |
1 |
0.12 |
0.12 |
| 0.81-
0.90 |
0 |
0 |
0.99 |
3 |
0.38 |
0.50 |
| 0.91-
1.00 |
0 |
0 |
0.99 |
4 |
0.50 |
1.00 |
| |
CONCLUSIONES
Debido a la información obtenida se concluye
que en intervenciones de mediana duración es más barato el uso
en bolo que en infusión.
Pensamos que el número de la muestra con la
cual se obtuvieron estos resultados es chica , por lo cual sería
deseable ampliar la misma en un futuro, de forma de corrobar o no
los mismos, ya que los resultados obtenidos son llamativos porque
"a priori" se pensó que en infusión el costo era
menor que en bolo.
Por otro lado se observa que con infusiones se
logra mayor estabilidad del bloqueo neuromuscular, no habiendo
picos y valles en el registro continuo de la respuestas al TOF.
BIBLIOGRAFIA
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